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Aurélien Tchouaméni: los destellos de una carrera fulgurante

Parece difícil de creer porque lleva muchísimo tiempo en la élite, pero Aurélien Tchouaméni solo tiene veintitrés años. El centrocampista del Real Madrid parece llamado a convertirse en la pieza clave para el centro del campo blanco durante la próxima década y lo cierto es que está rindiendo a un nivel espectacular en el equipo merengue.

Tchouaméni está demostrando ser uno de los jugadores más importantes del Real Madrid en LaLiga, pues aporta incluso una mayor movilidad y calidad técnica de la que había demostrado Casemiro durante su etapa en el equipo. Consolidado en el pivote madridista, Tchouaméni puede consolidarse como la figura más importante del centro del campo de Ancelotti, sobre todo ante la lógica pérdida de protagonismo de Toni Kroos.

Sus comienzos humildes en el Girondins

Tchouaméni comenzó su formación en las categorías inferiores del Girondins de Burdeos, donde fue quemando etapas a una gran velocidad hasta que logró debutar con el primer equipo en 2018. Contaba entonces con dieciocho años, pero la impresión que dejó en la Ligue 1 fue majestuosa, por lo que no tardó en despertar el interés de otros equipos.

Durante su primera temporada disputó diez partidos de la liga francesa y nueve de la Europa League, en los que llegó a anotar un gol. Su presencia en el quipo fue todavía mayor en la temporada 2019-2020, con una presencia aún más importante en la Ligue 1 hasta su fichaje por parte del Mónaco. Sería en el quipo monegasco donde pasaría a convertirse en una auténtica figura del fútbol francés.

Un éxito incontestable en el Mónaco

El desembarco de Tchouaméni en el Mónaco vino seguido de dos temporadas brillantes en las que lo jugó prácticamente todo. Se consolidó en el centro del campo monegasco y dio el salto a la selección absoluta, donde cuajó dos temporadas brillantes en las que llegó a rumorearse su inminente traspaso a un PSG obstinado en contratar a cualquiera que pudiera hacerles sombra.

Pese a jugar lejos del área rival, Tchouaméni se destapó además como un importante goleador. Su físico imponente le permitía tener llegada desde segunda línea y generar muchísimo peligro en las jugadas a balón parado, lo que terminó convenciendo al Real Madrid para llevarse el gato al agua y firmar a la nueva estrella francesa para reemplazar a Casemiro.

Su desembarco en el Real Madrid, amor a primera vista

Las cifras de Tchouaméni en LaLiga fueron brillantes desde el comienzo y dejó una excelente impresión en todos los campos de España. Su físico portentoso no le impidió demostrar una calidad técnica extraordinaria en un jugador destinado, sobre todo, a desarticular el juego rival, lo que contrastaba con el estilo bronco de un Casemiro formado por José Mourinho.

Para Ancelotti fue amor a primera vista y no tardó en darle a Tchouaméni la batuta del equipo en un doble pivote acompañando a Toni Kroos, con Modric haciendo su magia en el enganche. La adaptación de Tchouaméni fue muy rápida, sobre todo en términos de su encaje táctico, donde ya no tendría el protagonismo del que había disfrutado en el conjunto monegasco.

Menos cifras goleadoras, pero mejor rendimiento colectivo

La tarea de Tchouaméni en el Real Madrid pasa sobre todo por la recuperación de balones y la cohesión del equipo, así que aquellas grandes cifras goleadoras de las que había disfrutado en el Mónaco están ausentes, de momento, en el Real Madrid. Tchouaméni solo lleva un gol en todas las competiciones, aunque son muchos los que piensan que no tardarán en llegar.

En cualquier caso, de Tchouaméni no se esperan goles sino trabajo, trabajo y más trabajo y eso es lo que está aportando en un Real Madrid que está volviendo a rendir al máximo nivel en todas las competiciones gracias, en buena medida, a la incansable labor del francés, que está llamado a convertirse en una de sus figuras clave en los próximos años.

¿Un inminente reencuentro con Kylian Mbappé?

Compañeros en la selección francesa, Tchouaméni y Mbappé podrían reencontrarse muy pronto en las filas blancas gracias a la voluntad del extremo del PSG y a su ruptura de relaciones con Al Khelaifi, quien trató de forzar su salida por todos los medios el pasado verano para hacer algo de caja con la que maquillar las dudosas cuentas del conjunto parisino.

Lo cierto es que Mbappé tenía claro que, tras su plantón al Real Madrid dos años atrás, solo podría firmar por el conjunto blanco si llegaba gratis. El silencio estratégico de Kylian y de todos los estamentos del Real Madrid parece apuntar a que, muy posiblemente, Mbappé y Tchouaméni volverán a jugar juntos, esta vez vestidos de blanco.

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