Un libro detalla, gracias a investigación con última tecnología, cómo una señal en la frontera del Duero llegaba a Medinaceli en solo 45 minutos

Un libro detalla, gracias a investigación con última tecnología, cómo una señal en la frontera del Duero llegaba a Medinaceli en solo 45 minutos. Se trata de la obra de Isaac Moreno 'La defensa telegráfica de la frontera califal del Duero' que ha publicado la Diputación Provincial de Soria.

El diputado provincial de cultura, Enrique Rubio, ha destacado la defensa vehemente del patrimonio que realiza el autor, al que ha calificado de "un comunicador nato". Este libro está ya disponible tanto en librería Las Heras como en los museos de la Diputación Provincial de Soria.

Por su parte, el autor ha realizado una breve ponencia sobre el trabajo realizado y plasmado en el libro, que ha calificado de "trabajo geográfico" que ha sido posible gracias a tecnologías que hace menos de diez años no eran accesibles para el público en general. En su investigación, ha tratado de identificar las atalayas musulmanas de entre Medinaceli y Osma, y las diferentes vías de comunicación romanas y medievales que componen el entramado conocido como la frontera del Duero de la Edad Media. En este trabajo complejo, considera que cerca de 70 de las 150 atalayas catalogadas serían musulmanas, si bien también señala ubicaciones de atalayas ya desaparecidas que habrían sido detectadas gracias a nuevas herramientas tecnológicas.

Este entramado defensivo, que trataba de proteger Medinaceli, capital militar del califato, estuvo en vigor durante cerca de un siglo, siendo el enclave soriano determinante para proteger la vía de comunicación entre Toledo y Zaragoza, dos de las plazas más significativas para el califato. De esta forma, el entramado de atalayas garantizaba que la información se transfiriera a través de señales de humo con celeridad, logrando comunicar el avance de tropas cristianas en la zona de la ribera del Duero en apenas 45 minutos en Medinaceli. Para ello, bastaba una visibilidad de 8 kilómetros aunque Moreno considera que ya era eficaz a 10 kilómetros de distancia.