La Barrosa recorre Abejar por primera vez un sábado a 'hombros' de los primos y quintos Marco y Javi

La tradición, de origen desconocido, siempre se había celebrado el Martes de Carnaval. A las 22.00 horas se celebrará el ritual de la muerte
Galería de fotos

Marco y Javi, primos y quintos, han sido los encargados de sacar a la Barrosa por las calles de Abejar para cumplir con la tradición un año más, pero no un año cualquiera. Una jornada que pasará a la historia ya que es la primera vez que este armazón de madera cubierto con telas y cintas de colores recorre las calles del pueblo en un sábado ya que hasta ahora, este ritual de origen desconocido, siempre se había celebrado el Martes de Carnaval.

Una jornada especial que va a permitir que muchos vecinos de Abejar que hace años tuvieron que salir fuera de la provincia puedan revivir en primera persona esta fiesta tan del pueblo.

Un día especial para las madres de estos quintos (primas carnavales), que también tuvieron que dejar el pueblo para trabajar fuera de nuestra provincia y que hoy bailarán un pasodoble junto a sus hijos observadas por su pueblo para celebrar la muerte de La Barrosa.

Hasta el tiempo, con el sol como testigo, se ha puesto de parte de esta fiesta que recordará siempre la jornada de este sábado

Una Barrosa emotiva también porque de nuevo son dos quintos, jóvenes de 18 años, los que cumplen con la tradición. La última vez que dos quintos sacaron La Barrosa fue en 2015 de la mano de Miguel Arroyo y Darío Ruiz. La falta de ‘mozos’ de 18 años viviendo en el pueblo ha hecho que en los últimos años muchos de ellos tuvieran que volver a vestirse con camisa y calzones blancos y fajín y corbata roja. Como es el caso de Jorge Gómez, que el pasado año recorrió las casas de Abejar con la Barrosa por tercera vez.

Cuentan los padres de las últimas generaciones de barroseros que en “su época” les tocaba sortear quién portaba ese año La Barrosa ante la gran cantidad de quintos, por lo que muchos de ellos se quedaron en su día sin poder cumplir con el ritual. Pero la despoblación tampoco ha dejado de lado a Abejar y en la última década se han cambiado las tornas y la dificultad para encontrar quintos es cada vez mayor.

Por este motivo, la localidad votó el pasado 17 el traslado de la fiesta el sábado. Participó el 50% de los censados y se decidió el cambio por 107 votos a favor, 29 en contra y tres en blanco.

Marco y Javi es la primera vez que ven esta fiesta. Pero el apoyo del pueblo y la ilusión de la familia les han impulsado a vestirse con camisa y calzón blanco, fajín y corbata roja, colocarse el sombrero y las polainas negras y dar vida a La Barrosa.

Estos dos jóvenes de Abejar recorrerán a lo largo del día las casas habitadas de la localidad, y aquellas en las que no se guarda luto por el fallecimiento de algún inquilino en el último año, para recoger dinero o viandas y brindar con moscatel y pastas con cada uno de los vecinos.

Aunque realmente La Barrosa ya recorrió anoche las calles, a partir de las 0.00 horas, ya 9 de marzo, de la mano de barroseros y jóvenes para que el sonido de los cencerros avise a los vecinos de que la tradición se acerca. Un ‘pasacalles’ precedido por la tarde de charanga y cena comunal.

Los barroseros han comenzado este sábado la 'ronda' por las calles más altas del pueblo. Uno de ellos porta La Barrosa, un armazón de madera cubierto con una sábana y decorado con escarapelas y cintas de colores, la cara y el rabo en ambos extremos así como los cuernos para simular la figura del toro.

El otro, es el encargado de llevar el látigo que guía a La Barrosa y asusta a los más 'atrevidos', así como la cesta para recoger donativos y viandas que ofrecen los vecinos en sus casas.

Los ocho cencerros del interior avisan a los abejarucos de la visita de este animal ancestral de origen desconocido que representa el carnaval más longevo de la provincia y probablemente único en España.

Por la tarde el escenario cambia. Tras acabar de visitar todas las casas, llega el momento de pasar un rato con amigos y vecinos del pueblo, antes de que el armazón de madera 'muera' para cumplir con el ritual un año más.

Será sobre las 22.00 horas en el salón del Ayuntamiento. Una primera vuelta al salón anuncia que el final de la jornada se acerca, un segundo aviso con dos vueltas y por último, con un intervalo de quince minutos de tiempo, una tercera ronda al salón con tres vueltas anuncia el final de esta emotiva jornada.

Es en esta última ronda cuando los barroseros salen a la calle y los cazadores del pueblo disparan al aire simulando la muerte de este animal de origen mitológico. Barrosa y barroseros caen sobre un tablón y seis mozos del pueblo, que ya han pasado por esta tradición, les transportan a hombros alrededor del salón a ritmo del pasodoble 'gato montés'. Será cuando La Barrosa muera, terminando así con el ritual que le permitirán descansar hasta el próximo año.

Los barroseros salen de nuevo al salón recibidos entre los aplausos de vecinos y visitantes, para bailar un pasodoble con las madres y acabar así su 'jornada'. Tras la muerte fingida, todos los abejarucos beben vino dulce simulando la sangre de La Barrosa y bailan la tradicional 'rueda' alrededor del salón. La Barrosa descansa hasta el año que viene pero la fiesta continúa con la cena de mozos en el salón y cena comunal en el polideportivo y la posterior verbena de disfraces.

El diseño de la Barrosa, es algo que también cambia. Los colores y formas de las cintas los elige cada Barrosero o cada familiar. Antes, las chicas eran las encargadas de coses estas cintas y escarapelas la noche de antes, pero ahora son madres o vecinas del pueblo las encargadas de diseñarla. También lo que 'recogen' de cada casa, ya que antes era habitual que fueran viandas mientras que ahora lo que los vecinos ofrecen es dinero.