Ganaderos de Tierras Altas denuncian 16 ataques de lobos con 216 reses muertas en dos años
Quince ganaderos de extensivo de ovino y vacuno de la zona de Tierras Altas han trasladado Soria a la organización agraria Coag Soria que en los últimos dos años sufrieron 16 ataques de lobo con el resultado de 216 reses muertas.
Los responsables de Coag Soria se han reunido en la noche de ayer en la localidad de Los Campos con los ganaderos en aras a analizar la situación que se produce por los continuos ataques de lobo en las explotaciones.
La organización destacó que los datos económicos no son solo el valor de mercado del animal siniestrado, ya que hay que sumar el coste y trabajo de la mejora genética, el lucro cesante o la pérdida de animales jóvenes de reposición. "Además, a estos daños hay que sumar el importante número de abortos que, en muchos casos, se producen como consecuencia de los ataques”, ha especificado.
Los ganaderos han exigido a la Junta de Castilla y León una “clara implicación” en el proceso de informe e indemnización de daños, ya que “a día de hoy no se ha realizado ningún pago”.
Los ataques de lobo, según Coag, se han acentuado en los dos últimos años, una situación insoportable para realizar la actividad ganadera con normalidad. “Esta situación afecta además de a la calidad de vida, a la salud de ganaderos por el cambio de hábitos, y el estrés y ansiedad por los ataques o la posibilidad de que se produzcan. En algunos casos, para prevenir ataque se ha estado durmiendo en el monte con el rebaño durante varios meses de verano”, ha agregado.
El problema que representa el lobo para la existencia de la ganadería extensiva se va acentuar con el nuevo estatus de especie protegida que la normativa da a este carnívoro, según la organización agraria.
Un cambio que “no se ajusta a la realidad” de las poblaciones de lobo y que va a significar el crecimiento exponencial de su presencia en muy poco tiempo. “En los últimos años hemos asistido a una falta de control de las poblaciones, ahora, la normativa lo hace imposible, pues a pesar de indicar alguna excepción, los condicionantes previos servirán de justificación para que se impida la eliminación de ejemplares”.
En este sentido, ha recordado que si alguien está en peligro de extinción son los ganaderos y la ganadería extensiva, un bien al que las administraciones deberían proteger y mimar.
“Son los ganadero de extensivo quienes más contribuyen al mantenimiento del medio rural, es su actividad la que más contribuye a prevenir incendios o hacer que estos sean menos virulentos. Una vez más tenemos que denunciar la hipocresía entre declaraciones y hechos. Este verano, con la ola de incendios, ha quedado sobradamente manifiesto”.
Por último, ha denunciado que las administraciones con sus “normas maltratan” a la ganadería extensiva, y como ocurre con la nueva normativa del Ministerio de Transición Ecológica, “se le sacrifica con fines electoralistas en favor de una visión fanática del lobo que ni sufre ni paga las consecuencias de sus daños, mostrando un desprecio absoluto por los ganaderos”.
Además, ha exigido a la Junta que proceda a los pagos y deje de poner como excusa el Contencioso que mantiene con el Ministerio tras el rechazo al cambio normativo.