Abejar celebra el Domingo Gordo de Abejar como acto previo al ritual de La Barrosa

Guillermo Bartolomé y Carlos de Porras son los Barroseros 2022 que el sábado 5 de marzo cumplirán con la tradición

La localidad soriana de Abejar celebró ayer domingo 27 de febrero el tradicional Domingo Gordo, que pone el cronómetro con la cuenta atrás para la celebración del ritual de La Barrosa. Un festejo previo al Carnaval de la localidad en el que La Barrosa recorre con la tela 'desnuda' las calles y bares de la localidad. Hace unos años, los más pequeños acompañaban a La Barrosa disfrazados de 'Zarragones'. Los dulzaineros 'Toques de Duero' amenizaron esta jornada que finalizó con torreznada y chorizada para los vecinos y donde la lluvia hizo acto de presencia tras varias semanas sin precipitaciones.

Este año los protagonistas de la fiesta serán Carlos de Porras y Guillermo Bartolomé, los 'quintos' que este sábado 5 de marzo se convertirán en los barroseros. Tras un año de parón y dos años sin escuchar los cencerros, la Barrosa regresará a las calles el sábado posterior al Martes de Carnaval, jornada en la que originalmente La Barrosa salía por las calles, y que se decidió en las urnas trasladar a fin de semana ante la falta de quintos en el pueblo y la despoblación que azota a la provincia.

La localidad votó en febrero de 2019 el traslado de la fiesta el sábado. Participó el 50% de los censados y se decidió el cambio por 107 votos a favor, 29 en contra y tres en blanco.

La falta de ‘mozos’ de 18 años viviendo en el pueblo ha hecho que en los últimos años muchos de ellos tuvieran que volver a vestirse con camisa y calzones blancos y fajín y corbata roja. No es el caso de este 2022, ya que con el cambio a fin de semana, la fiesta volvió a tener candidatos.

Cuentan los padres de las últimas generaciones de barroseros que en “su época” les tocaba sortear quién portaba ese año La Barrosa ante la gran cantidad de quintos, por lo que muchos de ellos se quedaron en su día sin poder cumplir con el ritual. La celebración el Martes de Carnaval hacía difícil encontrar quintos que portaran La Barrosa pero este año, de nuevo, ha sido una moneda la que ha tenido que decidir a uno de sus protagonistas, ya que había más candidatos, jóvenes de 18 años, dispuestos a convertirse en barroseros.

La primera plaza era 'fija', el joven que vive en la localidad, en este caso Carlos de Porras, tiene prioridad. El segundo puesto, por sorteo, fue para Guillermo Bartolomé, un quinto muy vinculado a Abejar pero que reside en Madrid. Estos dos jóvenes de Abejar recorrerán a lo largo del día las casas habitadas de la localidad, y aquellas en las que no se guarda luto por el fallecimiento de algún inquilino en el último año, para recoger dinero o viandas y brindar con moscatel y pastas con cada uno de los vecinos.

RITUAL DE LA BARROSA

Uno de ellos porta La Barrosa, un armazón de madera cubierto con una sábana y decorado con escarapelas y cintas de colores, la cara y el rabo en ambos extremos así como los cuernos para simular la figura del toro. El otro, es el encargado de llevar el látigo que guía a La Barrosa y asusta a los más 'atrevidos', así como la cesta para recoger donativos y viandas que ofrecen los vecinos en sus casas.

Los ocho cencerros del interior avisan a los abejarucos de la visita de este animal ancestral de origen desconocido que representa el carnaval más longevo de la provincia y probablemente único en España.

Por la tarde el escenario cambia. Tras acabar de visitar todas las casas, llega el momento de pasar un rato con amigos y vecinos del pueblo, antes de que el armazón de madera 'muera' para cumplir con el ritual un año más.

Será sobre las 22.00 horas en el salón del Ayuntamiento. Una primera vuelta al salón anuncia que el final de la jornada se acerca, un segundo aviso con dos vueltas y por último, con un intervalo de quince minutos de tiempo, una tercera ronda al salón con tres vueltas anuncia el final de esta emotiva jornada.

Es en esta última ronda cuando los barroseros salen a la calle y los cazadores del pueblo disparan al aire simulando la muerte de este animal de origen mitológico. Barrosa y barroseros caen sobre un tablón y seis mozos del pueblo, que ya han pasado por esta tradición, les transportan a hombros alrededor del salón a ritmo del pasodoble 'gato montés'. Será cuando La Barrosa muera, terminando así con el ritual que le permitirán descansar hasta el próximo año.

Los barroseros salen de nuevo al salón recibidos entre los aplausos de vecinos y visitantes, para bailar un pasodoble con las madres y acabar así su 'jornada'. Tras la muerte fingida, todos los abejarucos beben vino dulce simulando la sangre de La Barrosa y bailan la tradicional 'rueda' alrededor del salón. La Barrosa descansa hasta el año que viene pero la fiesta continúa con la cena de mozos en el salón y cena comunal en el polideportivo y la posterior verbena de disfraces.

EL VIERNES, FIESTA PREVIA

De la mano de la Asociación 'El Navazo', que cuenta con 200 socios en una localidad con 300 empadronados, el viernes previo a la Barrosa será también una jornada festiva con pasacalles con charanga por los bares de la localidad y cena comunal. Será desde las 0.01 horas, cuando ya sea sábado, cuando todos los asistentes descubran el diseño de La Barrosa, guardado con celo, y recorra las calles para que los vecinos, muchos desde sus camas, escuchen los cencerros por primera vez.

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad