Berlanga de Duero señala las Iglesias y puertas medievales desaparecidas en la localidad

La Asociación de Amigos del Castillo de Berlanga está llevando a cabo el proyecto 'Berlanga Invisible'
Placas
Guías

La Asociación de Amigos del Castillo de Berlanga fue creada el 11 de enero de 2002 por lo que acaba de cumplir 20 años velando por la protección moral y material del conjunto monumental del Castillo (formado por el propio castillo, sus murallas, jardines y palacio) así como los elementos relevantes de nuestra arquitectura, como villa declarada, a nivel nacional, conjunto histórico artístico.

Tras inaugurar, en septiembre pasado, la exposición sobre la recreación y conocimiento del Palacio de los Marqueses de Berlanga (que se puede seguir visitando), aprovechan el aniversario para presentar ahora  el proyecto “Berlanga Invisible: señalización de Iglesias y Puertas medievales desaparecidas”. La presentación tuvo lugar ayer sábado 16 de abril en el salón de actos del Ayuntamiento de Berlanga de Duero.

Esta nueva iniciativa de la Asociación tiene su origen en el artículo publicado en la Revista Celtiberia, nº 107 del año 2013, del Centro de Estudios Sorianos. En esa publicación, los autores, Roberto De Pablo Martínez, Francisco Javier De Pablo Ortega y Cristina Santos Ozores, después de consultas documentales y trabajo sobre el terreno, dieron a conocer su investigación acerca de las iglesias medievales derruidas para la construcción de la Colegiata. Pues bien, en sus estudios nos cuentan como en, 1526, se derribaban las diez iglesias que había en la villa.

En esas primeras décadas del siglo XVI Berlanga atravesaba momentos de cambio, una auténtica revolución urbanística y arquitectónica auspiciada y potenciada por los señores de Berlanga, María de Tovar e Iñigo Fernández de Velasco. Estos aires de cambio se plasmaron en renovadas construcciones tales como fuentes, palacetes o un castillo artillero, pero sobre todo en un nuevo templo que fue proyectado para unificar todas las parroquias y acoger el culto en un edificio de dimensiones suficientes para toda la población de la villa y que además estuviese en el centro de la localidad.

El origen de las iglesias se sitúa en torno a los siglos centrales de la Edad Media, posiblemente finales del siglo XI y siglos XII y XIII, por lo que se tratarían de templos de estilo románico y de tránsito al gótico. Así, desde el siglo XII hasta principios del siglo XIV se fueron levantando las diez iglesias de Berlanga de Duero: Santa María del Mercado, Santo Tomé, San Gil, San Andrés, San Miguel, San Nicolás, San Pedro, San Facundo, San Juan y San Esteban.

Pues bien, aprovechando los datos que aportaba esa publicación, la Asociación ha ejecutado el proyecto con la señalización del lugar donde se localizaban las iglesias y así ser conocido por berlangueses  y visitantes.

Al mismo tiempo y contando también con la información aportada por Roberto De Pablo Martínez y Cristina Santos Ozores en su libro “El Castillo de Berlanga. Siglos de historia en torno a sus murallas” donde aparece un plano de nuestra localidad en el siglo XV, nos ha llevado a señalizar también las puertas medievales desaparecidas y que formaban parte de la denominada Cerca o Muralla nueva (para distinguirla de la Cerca Vieja que es la muralla que rodea el castillo), puertas que daban acceso a la villa y de la que queda en pie como único vestigio la Puerta de Aguilera. Estas puertas eran las de La Hoz, San Pedro, San Gil, Aguilera y El Postigo.

Finalmente, se recuerda y señala el convento dotado por Fray Tomás de Berlanga con el nombre de Santo Domingo que se empezó a construir en los terrenos donde está ubicado hoy en día el Centro de Interpretación de San Baudelio y que no llegó a concluirse.

Todo ello ha llevado a señalizar las iglesias, puertas y convento mediante la colocación de unas placas en metacrilato. Como complemento, se ha editado una guía titulada “Berlanga Invisible” en la que se ofrece una breve información de cada una de esas construcciones y un plano nos orienta de su situación. De esta forma, se puede realizar un paseo recorriendo los lugares de esa Berlanga desaparecida siendo un atractivo más en la visita a la Villa.

Esta nueva actividad de la Asociación ha contado con una colaboración económica de la Diputación Provincial de Soria para la edición de la guía y del Ayuntamiento que ha realizado los soportes e instalación de las placas. Igualmente, hay que dar las gracias a los propietarios de algunas viviendas sobre las que se apoyan las señalizaciones.