Dos sorianos fletan su propio convoy humanitario para ayudar al barrio de su familia en Valencia
Muchos sorianos están tratando de ayudar a las zonas de nuestro país afectadas por la DANA y en muchas ocasiones, la principal preocupación es asegurarse de que esa ayuda llegue a las personas afectadas. Una preocupación que siempre emerge cuando ocurre una catástrofe y más en el caso de la DANA que ha afectado a Valencia, donde la ayuda está tardando en llegar. Por eso, cuando la tragedia ha afectado a su familia, dos sorianos no se lo han pensado y han preparado su propio convoy humanitario. Mañana, regresan de nuevo a Valencia a llevar más ayuda de forma directa.
El 30 de octubre la DANA descargaba en Valencia y el agua lo destrozaba todo en Algemesí, la población valenciana en la que vive la familia del soriano Eduardo Benito. Afortunadamente, sus dos hijas y su familia se encuentran bien, pero desde entonces, su vida y la de su socio en Talleres Numancia, Julián Ocón, ha quedado marcada, pues su corazón y su cabeza, están allí.
"Mis hijas están bien. La familia está bien", respira Eduardo, aunque sus ojos evidencian lo mal que lo ha pasado: "Un amigo estuvo desaparecido durante tres días", recuerda. Está separado y sus hijas viven en Algemesí, asustadas, le pidieron que fuera tras la tormenta; allí se plantó para ayudar y llevarles en un primer viaje todo lo que pudo. A su regreso, tanto él como su socio y unos cuantos amigos, no han dejado de darle vueltas a cómo canalizar de forma directa una ayuda que no llega por otros canales. Y es que a pesar del paso de los días, los problemas continúan: El negocio familiar que estaba en un bajo ha quedado destrozado, en la población no hay supermercado abierto y "todo es un caos".
Desde Soria, por redes sociales buscan toda la ayuda posible para llevarla a sus familiares y vecinos. Saben cómo hacerlo, ya han estado allí. Su ex suegro les ha adecuado un local donde guardar los vehículos y tienen claro las necesidades del barrio. Buscan botas, cubos, selladores de guantes, ropa, comida, lejía... "Por ejemplo, comida para celíacos, se están olvidando de ellos", añade. Toda aportación es bienvenida en Talleres Numancia, en el polígono industrial Las Casas, parcela 261, a pocos metros de la nave de Cáritas.
En el taller las cosas tan poco son fáciles. Por la noche cuesta dormir, y por el día cuesta facturar, porque trabajan contrarreloj para arreglar una furgoneta en la que han invertido más de 6.000 euros para poder llenarla de ayuda antes del próximo viaje, que será mañana viernes. También cuesta dejar atrás los olores de la tragedia. Por suerte el teléfono suena con frecuencia, mucha gente quiere ayudar. Esta vez habrá recompensa, el esfuerzo merecerá la pena cuando mañana empiecen a repartir la ayuda a los vecinos de Algemesí.