Provincia

Quintanilla de Tres Barrios pinga su Mayo 'chopo' trasladado desde el río Torderón

En épocas pasadas se colocaba una botella de licor o una bolsa de naranjas en la picota
Pingada Mayo Quintanilla de Tres Barrios09
photo_camera Pingada Mayo Quintanilla de Tres Barrios09

En la tarde-noche del sábado la población conmemoró una de las citas más emblemáticas de su calendario tradicional. Con diferentes pinceladas en el modo de actuación con respecto al pasado, cuando los protagonistas de muchos de los eventos corrían a cargo de los mozos del lugar. Un nutrido grupo de personas participó en la izada de un chopo elegido entre los de mejor porte, de 25 metros de alzada, trasladado desde las márgenes del río Torderón. En tiempos remotos el transporte se realizaba en carro, desplazado a “yunta” tirado por los mozos con tesón y valentía. GALERÍA DE FOTOS 

Previamente a la pingada se procede a desmochar las ramas dejando solo el penacho superior antes de ubicarlo en el centro de la plaza Mayor, como en la mayoría de lugares donde aún se celebra la tradición. Maña y destreza para superar la fuerza con la ayuda infalible del remolque. Tarea de mucha pericia por el peligro de hallarse muy cerca del tendido eléctrico. Los vítores siempre son un añadido para espolear en lograr el propósito.

En épocas pasadas se colocaba una botella de licor o una bolsa de naranjas en la picota. Competidores hubo que se atrevieron a trepar hasta ella para hacerse con el señuelo, aunque muchos se quedaron en el intento. Destreza y valor para enfrentarse al sobado grosor untado de grasa con la que se embadurnaba al tronco para dificultar el acceso. Tradición y efecto similar persisten allende las fronteras por tierras sudamericanas, caso de Colombia.   

En su origen ancestral los mayos fueron fiesta popular que se remontan a antiguas civilizaciones de fenicios y griegos cuyo evento coincidía con el primer día del mes del renacer de la primavera. Antiguamente tuvo connotaciones rituales totémicas a la divinidad primaveral o a los árboles. En Hispania se adoraba a la diosa Maya que encarnaba la fertilidad en la mitología romana. A tal evento concurrían mozos y mozas a divertirse con bailes y festejos. Los jóvenes competían por trepar por el árbol hasta llegar a la picota, donde debían coger una bandera, mientras la multitud los animaba desde abajo cantando en torno al árbol. Posiblemente en los ancestros de Quintanilla de Tres Barrios ocurriera lo mismo. En la tradición del mayo, cada pueblo donde se celebra tiene sus singularidades.

Aquí permanecerá in situ durante la calenda del mes de mayo. En el pasado, el chopo, una vez desubicado, se subastaba y con el dinero recaudado se hacía una merienda entre la cuadrilla de mozos. En la actualidad, la merienda-cena tuvo lugar en la noche de ayer, parrillada para reponer fuerzas tras haber superado el reto, a la que se unieron cuantos comensales desearon asistir.
Fotos y texto Leopoldo Torre