Hoy, Día Mundial de la Infertilidad, que cada vez afecta a más personas por el aumento de las edades
El 4 de junio se celebra el Día Mundial de la Infertilidad. Cada vez son más las personas que la padecen y han de recurrir a tratamientos de reproducción asistida para ver cumplido su sueño de ser padres. Una de las principales causas es el aumento de la edad sobre todo en el caso de ellas, aunque también en el de ellos, a la hora de buscar embarazo. Aunque históricamente se atribuía más importancia al factor femenino, hoy se sabe que las causas de la infertilidad son muy variadas repartiéndose entre las mujeres (30%), los hombres (30%), las causas mixtas (25%) y las de origen desconocido (15%).
El caso de Beatriz y David, los padres de María, era un caso mixto. Ambos se sentían perfectamente bien pero a los seis meses de buscar embarazo, empezaron a hacerse pruebas y los dos descubrieron que tenían problemas para concebir. A partir de los 35 años es recomendable no esperar más de seis meses para examinarse. Por debajo de esa edad, los profesionales recomiendan esperar un año de relaciones sin protección sin conseguir embarazo para hacerse un estudio.
Precisamente se ha instituido el 4 de junio como el Día Mundial de la Infertilidad con la intención de llamar la atención sobre la importancia de los problemas cada vez más frecuentes para concebir, y también para sensibilizar a la población acerca del momento indicado para consultar a un especialista. Y es que en muchas ocasiones, en cuestión de fertilidad, el tiempo es oro.
Esta pareja madrileña de raíces sorianas y navarras fue consciente de la importancia de este factor, más aún cuando el diagnóstico de Beatriz fue baja reserva de ovocitos, y decidieron no esperar a la oportunidad de la Seguridad Social para hacer su primer intento de Fecundación In Vitro. Fueron necesarios cuatro tratamientos hasta poder tener a su bebé en brazos.
Beatriz aún recuerda lo que le dijo su médico de cabecera al principio de todo cuando fue con los análisis de ambos: “Lo peor que puede pasarte es que vengan dos”. Y ella salió tan contenta. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que eso no era lo peor. Lo peor era la incertidumbre de no saber cuándo ni si lo iban a conseguir, o ver tu vida paralizada y tu intimidad expuesta por algo que uno ha imaginado conseguir con facilidad en su dormitorio.
El comentario de este doctor es una mera muestra del profundo desconocimiento social de lo que la infertilidad implica. Las investigaciones muestran que las mujeres sometidas a tratamientos de fertilidad tienen un nivel de estrés similar, y con frecuencia más alto, que el de las mujeres que se enfrentan a enfermedades graves como el cáncer.
Lo normal es no conseguirlo a la primera y, con cada intento ,suelen ir aumentando el nivel de ansiedad y la sensación de pérdida de control. Las listas de espera en algunos hospitales públicos españoles son de más de un año. Y el coste de un tratamiento privado puede rondar fácilmente los 5.000 euros. Además, el tratamiento hormonal puede desestabilizar emocionalmente a algunas mujeres o generar otros efectos secundarios como dolor de cabeza o aumento de peso. El estrés que soportan las parejas es muy grande.
Con la acumulación de intentos, lo más probable es que la mayor parte de las personas que acuden a tratamiento consigan ser padres. El problema es que no todos logran mantenerse bien emocionalmente para poder afrontar otro posible tratamiento negativo y abandonan. Por ello, Beatriz ha decidido ayudar a otras personas que también padecen infertilidad a encarar los tratamientos con más fortaleza y serenidad. “La búsqueda del embarazo con infertilidad es una carrera de fondo de obstáculos”, señala Beatriz Tierno, que ha creado Mamá Original, un proyecto personal y profesional para ayudar a mamás y parejas infértiles a mantener el bienestar emocional en su aventura de ser padres.
A la hora de reincorporarse tras su baja maternal, decidió que tenía que poner toda su experiencia, unida a sus conocimientos en terapias como Programación Neurolingüística, Integración Cerebral o Hipnosis, al servicio de las personas que sufren de infertilidad. Utilizó consigo misma estas técnicas y comprobó su eficacia para afrontar mejor los tratamientos o para dar a luz de forma natural sin medicación. Con el objetivo de conciliar vida personal y profesional, solicitó un despacho cerca de su casa en un vivero de la Red del Ayuntamiento de Madrid. Desde allí acompaña (presencialmente o por videoconferencia) a recorrer el camino de la infertilidad con ingenio, tranquilidad y mentalidad positiva, que son los ingredientes necesarios para poder insistir hasta conseguir el objetivo.
Dentro de los diferentes eventos que se organizan con motivo del Día de la Infertilidad, Beatriz acudió el día 1 de junio en Madrid a la IV Quedada Nacional de Infértiles que organiza la Asociación Red Nacional de Infértiles a la que pertenece. Lo importante es visibilizar la infertilidad que cada día es más frecuente y sensibilizar a la sociedad acerca de su gran impacto