La familia Martínez Soto inicia, como lo hizo hace medio siglo, la defensa al cerdo en El Virrey de El Burgo de Osma
Este sábado 18 de enero han dado comienzo las Jornadas de la Matanza del Virrey Palafox y lo han hecho protagonizadas por la misma familia que lo hizo hace ya medio siglo, concretamente en 1973, la familia Martínez-Soto. Tirando de lo emocional, del recuerdo de este medio siglo inculcando la cultura del cerdo en un ambiente festivo a miles de comensales y con la representación de las tres generaciones, se han iniciado trece fines de semana que ponen a El Burgo de Osma y a la provincia de Soria como referentes gastronómicos, culturales y sociales. Las Jornadas se han convertido en un referente nacional, no solo por su enfoque culinario, sino por mantener viva una tradición que une a generaciones y refuerza el valor de la identidad local. De ahí el eslogan elegido para celebrar esta edición: 50 años de orgullo matancero. GALERÍA DE FOTOS
Unas jornadas que reúnen a más de 10.000 personas durante 13 fines de semana en El Burgo de Osma y donde se emplea a más de 100 personas, con un impacto aproximado en esta comarca soriana se acerque a los 2.000.000 de euros. Un gran ambiente, como el vivido este sábado, donde hasta un grupo de Canarias ha cogido un avión a las 3.00 horas de la mañana para asistir a esta fiesta del cerdo. Un día en el que, tras el pregón, se ha disfrutado de los tradicionales 22 platos al son de las dulzainas, los bailes y la fiesta. No podía faltar el trinchado del cerdo, en esta ocasión de la mano del alma mater y guía de las jornadas, Antonio Callejas, y también del mago More y del ganadero que lleva 33 años acercando los manjares del cerdo a las mesas del Virrey Palafox.
Tras la comida se ha realizado el blusón a los matanceros de honor. Este año al responsable de Food Manager, Paco Cruz, a la Asociación Viñas Viejas de Soria, a la burgense y a la delegada territorial de la Junta en Soria, Yolanda de Gregorio, con un detalle también para sus padres. Como matanceros sorpresa, este año se ha nombrado al periodista Juan Carlos Hervás y a la trabajadora del Virrey Ana Romero.
TRES GENERACIONES
Gil Martínez Soto ha recordado que "otro año como es de ley, hace matanza el Virrey" y ha echado una mirada al pasado, a lo sembrado a todos los "comensales, pregoneros o matanceros que han ensalzado al cerdo como algo más que un animal de consumo". Así, ha recordado cómo han cambiado los tiempos, ahora con el tocino "como lo más elogiado, además de caro, que la parte más noble que es el jamón".
Marina ha hecho referencia a unas jornadas "que son mucho más que una fiesta", un recordatorio de que "con esfuerzo se consiguen cosas maravillosas" de una generación que renunció a muchas cosas hasta ver un "gran proyecto crecer y ver a los clientes disfrutar" y ha recordado a todos los que han formado fiesta de este ritual durante estos 50 años al lado de la familia. También ha mostrado su orgullo por la continuación de la fiesta en una segunda y tercera generación.
La tercera generación la han representado Gadea y Candela. Gadea, "la nieta de Gil, la del Virrey", y ha mostrado el orgullo de representar a su familia que "con orgullo y esfuerzo lograron conseguir todo lo que hay alrededor" un proyecto que empezaron sus "abuelos de la nada" y que supone la llegada de más de mil personas cada fin de semana entre enero y abril, a un "pueblecito de apenas 5.000 habitantes de la provincia más despoblada de España" y que "da luz a los inviernos largos y helados de El Burgo de Osma convirtiéndoles en una fiesta de colores, juventud y alegría". La más pequeña, Candela, con sus once años ha recordado cómo ha visto trabajar durante toda su vida a sus padres y abuelos por lo que se ha mostrado segura de "seguir trabajando juntos para que siga siendo algo especial".
Beatriz Martínez, la actual gerente del Virrey Palafox y representante de la segunda generación, ha cerrado el pregón con un mensaje de gratitud donde ha destacado el esfuerzo de muchas personas en este medio siglo de vida, un evento que pone a El Burgo de Osma en el mapa y marca "la vida de nuestros inviernos". Así, ha manifestado que seguirán trabajando para que las jornadas sigan siendo un referente gastronómico, cultural y social.