Cultura

Una bella medalla acuñada por el IV Conde de Gómara para la proclamación de Carlos IV en la ciudad de Soria

Texto escrito por Jesús Lope
Moneda Carlos IV
photo_camera Moneda Carlos IV

Jesús Lope
Durante el Antiguo Régimen, el advenimiento al trono de un nuevo soberano se celebraba en villas y ciudades con suntuosos festejos y ceremonias oficiales. Estas celebraciones tenían como acto central un emotivo y marcial alzamiento de pendones, proclamando al nuevo monarca.

El jefe de las milicias reales, el Alférez Real,  sobre un tablado alzado para la ocasión, bajo un dosel y ante el retrato del nuevo rey,  ondeaba el pendón real en tanto declamaba las palabras de proclamación. Se iniciaba entonces un recorrido por las  principales calles de la ciudad, adornadas para la ocasión, parando en lugares señalados para repetir en ellos el anterior ceremonial.

En Soria, como en tantas ciudades de España, América y Filipinas, para estas celebraciones se alzaron perecederos monumentos -de los que aún podemos ver restos en el Archivo Histórico Municipal- y acuñaron medallas que se regalaban al propio soberano y a personas principales del gobierno de la ciudad y que se arrojaban al gentío tras la proclama, imitando la “liberalitas”, virtud del mundo romano.

Estas medallas, con reminiscencias romanas y renacentistas, eran encargadas por autoridades o personas relevantes, como el conde de Gómara y Alférez Mayor de Soria para la proclamación de Carlos IV, demostrando así su lealtad a la corona.

La popularidad de esta costumbre creció en el siglo XVIII con los Borbones, aunque ya en los siglos XVI y XVII, tanto en la península como en Italia y los Países Bajos, se festejaba con medallas y monumentos el comienzo de los reinados.

La riqueza de las personas y corporaciones que encargaban estas medallas determinaba su variada tipología, tanto en el metal, oro, plata o bronce, como en su tamaño y calidad artística. Algunas, como las acuñadas para la proclamación en Soria de Carlos IV, fueron realizadas por artistas de gran prestigio y aprovechando la infraestructura de las Casas de Moneda; otras por el contrario, fueron labor de humildes plateros locales con escasos medios. Resulta curioso saber que algunas de estas medallas tuvieron valor monetario con su equivalente en reales.

Nuestra medalla, de plata, de 18,80 milímetros de diámetro y 3,07 gramos de peso, es la más pequeña de una terna acuñada para conmemorar los festejos que nuestra ciudad, la Muy Noble, Muy Leal y Antiquísima Ciudad de Soria, dedicó a la proclamación de Su Católica Majestad Carlos IV en 1789. Se encuentra en el SKD Staatliche Kunstsammlungen de Dresde, Sajonia, Alemania -Carlos IV era hijo de Carlos III y María Amalia de Sajonia-, una de las instituciones museísticas más renombradas y antiguas del mundo, creada en el siglo XVI a partir de las ricas colecciones de los electores sajones.

Fue encargada por Juan Manuel de Salcedo y Beaumont (Soria, 1717- 1799), IV conde de Gómara y Alférez Mayor de Soria, al artífice platero Antonio Martínez Barrio. Antonio Martínez Barrio (Huesca, 1750- Madrid, 1798), fue el fundador de la Real Fábrica de Platería, que llevó su propio nombre, creada por Real Cédula de 29 de abril de 1778 con el decidido apoyo del rey Carlos III.

El anverso de la medalla presenta, a derecha, los bustos superpuestos de los reyes Carlos IV y María Luisa Parma.

El monarca va tocado con peluca a la moda de bucles sobre las orejas recogida por una cinta, viste camisa con chorreras, casaca y manto y lleva la banda y el collar de la orden del Toisón. La reina, con pelo de abundantes y pequeños rizos, luce vestido de amplio escote.

La leyenda del anverso es:

CAROLUS IV . ET ALOYSIA AUGUSTI.

“Carlos IV y Maria Luisa Augustos”

Y bajo los bustos el nombre de la Real Fábrica de Platería :

MARTINEZ

Y en el reverso, las armas de Soria, un castillo de tres torres y sobre la central el busto de Alfonso VIII de Castilla, con la inscripción:

NUMANTIN . ACCLAMATIO. MDCCLXXXIX

“Aclamación numantina, 1789”

Y en el exergo, bajo línea simulada por la tierra en que asienta el castillo:

SUMPT . COMIT . DE . GOMARA . SIGNIFER · M · A

“Asumió (a su cargo) el Conde de Gómara

Alférez Mayor del pendón de la divisa”, (así se denominaba al Alférez Mayor, cargo ya honorífico a partir del siglo XV, que alzaba el pendón real en las aclamaciones de los reyes).

Terminaremos con una sencilla reflexión sobre lo mucho que una pequeña pieza de museo como esta bella medalla de proclamación, nos puede contar de nuestra histórica ciudad, la Muy Noble, Muy Leal y Antiquísima Ciudad de Soria.

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