2026, un año de pájaros en Soria (105): El retorno del buitre negro
Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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Cuando uno lleva muchos años observando aves suele recordar, con un toque a la vez nostálgico y placentero, algunas de las primeras observaciones de aves que se tuvieron de especies, podemos decir, significativas. Esto es lo que me pasa con mi primera observación de buitre negro en Soria. Llevaba ya varios años observando aves de manera regular, década de los 90 del pasado siglo y, a pesar del empeño desarrollado, había sido incapaz de observar un buitre negro lo que, claramente, indica que no era ni mucho menos abundante.
Fue a comienzos de marzo de 1998 cuando en un paraje de Arcos de Jalón y junto con un par de amigos pude, ¡por fin! observar un maravilloso buitre negro. Me pareció enorme, lo cual tiene bastante lógica pues estamos hablando de un ave que puede rozar los tres metros de envergadura alar, la más grande de las aves europeas. Ese tamaño y su plumaje oscuro, casi negro a distancia, hace que sea imposible de confundir con su pariente el buitre leonado.
Ese primer buitre, así como posteriores observaciones en años siguientes, tenían un punto de partida bastante obvio y es que toda la población peninsular de buitre negro criaba en el cuadrante sudoccidental, con zonas más importantes en Extremadura, el occidente de Castilla-La Mancha, puntos de Andalucía, comunidad de Madrid y pinares de la cara norte del Sistema Central en Ávila y Segovia.
Por lógica, los ejemplares jóvenes de estas zonas, una vez se marchan del territorio de cría, son los que en sus movimientos exploratorios llegarían a nuestras zonas. En el año 1998, la población de buitre negro en España se estimaba en unas 750 parejas. En 2006, en el primer censo nacional, aparecen 1.845 parejas. En el último censo hasta la fecha, en 2017 son ya 2.548. Todo parece indicar que la población ha seguido creciendo pues, con datos de Castila y León, en el año 2017 había 465 parejas y en 2023 hay 694.
Ese considerable aumento ha propiciado que la situación de amenaza de extinción que llegó a tener el buitre negro, sin desaparecer del todo, se ha aliviado bastante, pasando su categoría de protección en el Libro Rojo de las Aves a “casi amenazado”.
La población de buitres negros jóvenes y subadultos que existen ha crecido mucho, por lo que ya no es nada raro ver un buitre negro en Soria. Pero a esto tenemos que sumar el proyecto de reintroducción que se lleva a cabo desde hace ya casi 10 años en la inmediata Sierra de la Demanda en Burgos y, desde hace pocos años, en La Rioja, que ha conllevado la suelta de decenas de ejemplares que han conseguido crear una buena colonia en esas zonas inmediatas a la provincia.
En definitiva, que ver la colosal figura del buitre negro en la provincia de Soria no es nada raro y podemos soñar en que, un futuro próximo, el “abanto de los enebros” que criaba en los sabinares de Torremocha de Ayllón o el “abanto negro” que criaba en los pinares de Tardelcuende y Matamala de Almazán vuelva a nidificar. Mientras tanto, si queremos ver buitres negros con seguridad, nada como acercarse a los puntos de alimentación que utiliza por nuestra provincia, en especial los muladares de Sinova-Los Rábanos y Berlanga de Duero y el vertedero de residuos sólidos de Golmayo pero pudiéndose observar en otros muchos puntos. ¡Quién me lo iba a decir hace 30 años!