2024, un año de pájaros en Soria (44): Lavanderas, hermosas, alegres y abundantes
Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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Una de las aves más comunes y presentes por doquier en Soria es la lavandera blanca ('Motacilla alba'). Se trata de una pequeña ave estilizada, con tonos blancos, grises y negros y con la cola larga, que balancea casi constantemente, ligada como su propio nombre indica a la presencia de humedales pero que, especialmente ahora en otoño e invierno, usa también los pueblos y ciudades donde podemos verla corretear en plazas, calles y jardines.
Además, las poblaciones de las cercanías forman dormideros comunales en el centro de las ciudades, a veces de miles de ejemplares. En Soria capital, por ejemplo, podemos ver cómo, al atardecer, van llegando en pequeños grupos para dormir en los árboles existentes en la Plaza de Ramón y Cajal.
Como decíamos, es una especie todavía común y, a la población que cría aquí, se le suma un gran contingente de aves europeas que se afanan en buscar los pequeños insectos que componen su dieta en múltiples formas y lugares, pues es muy versátil.
Esta característica le ha valido una gran variedad de nombres populares. Así, en buena parte del entorno de la ciudad de Soria la lavandera era la “labradora”, pues se veía en gran número a este pájaro en torno a las mulas cuando en estas fechas se labraban las tierras. Pero en zonas ganaderas como en la tierra de Magaña eran “pastorcillas”, porque los pastores veían a esos mismos bandos detenerse y merodear en torno a los rebaños de ovejas, algo muy típico también. Y la presencia de las lavanderas en las proximidades de los ríos hacía que en Abioncillo se le llamara “andarríos”.
En mucha menor escala, y también observable durante todo el año, se encuentra la lavandera cascadeña ('Motacilla cinerea'). Esta lavandera hace honor a su nombre y, para criar, se encuentra solo ligada a ríos limpios con corrientes rápidas y caudal moderado. Es muy curioso pues, en otoño, la mayor parte de esas lavanderas siguen presentes en los ríos donde han criado, pero llegan en pequeño número algunas cascadeñas seguramente desde Europa central y ya no están en los ríos, sino que entran en las ciudades y no es raro observar alguna ahora mismo en algún patio grande o plaza de la ciudad de Soria.
No hay posible confusión con la blanca pues la cascadeña presenta varias tonalidades de amarillo en sus partes inferiores y tiene la cola más larga, con un vuelo ondulante muy característico. Aunque si pensamos que si en primavera vemos una lavandera con las partes inferiores amarillas es una cascadeña, igual estamos en un error, pues a finales de marzo llegan miles de lavanderas boyeras ('Motacilla flava') desde el continente africano que presentan, en especial los machos, un vientre amarillo, aunque el diseño de la cabeza y el dorso verde sean distintos a las otras lavanderas.
Estas, además, prefieren los pastizales, las dehesas y los arroyos herbosos entre los cultivos para criar, de tal manera que no comparten el mismo hábitat que las otras. Simpáticas y beneficiosas aves que siguen alegrando con su presencia nuestros campos.