Naturaleza

2024, un año de pájaros en Soria (43): Cada mochuelo a su majada

Mochuelo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo
El mochuelo habría descendido en nuestra región entre 1998 y 2018 ¡casi el 60%! 

Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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Es obvio que todo el mundo conoce la expresión popular de “cada mochuelo a su olivo”. Y también es obvio que, en provincias como Soria, sin casi olivos, los mochuelos tendrán que procurarse otro posadero o casa a la que acudir.

Y, sin duda, uno de los elementos más típicos de las majadas, tainas, corrales, parideras o tenadas, (pues por todos esos nombres se conoce esas estructuras para guardar el ganado en Soria) es la figura del mochuelo en lo más alto del tejado. Aunque esa imagen familiar, por desgracia, cada vez es más algo del pasado.

El mochuelo europeo (Athene noctua) es un búho pequeño, de forma rechoncha, de plumaje pardo con manchas blancas en donde destacan sus grandes ojos amarillos que le dan un aspecto simpático a más no poder.

En la Soria preindustrial debió de ser un ave muy abundante, aunque no tenemos censos como tal que lo corroboren y solo se tornaba más escaso hasta desaparecer en las grandes áreas de sierra y montaña. Tampoco los grandes y densos bosques de la tierra de Pinares le favorecían. Pero fuera de ahí habitaba todas las áreas provinciales, en especial las grandes planicies dedicadas a la agricultura donde obtenía de sobra su alimentación, que consiste en insectos, lombrices, roedores y otros pequeños vertebrados. No era inhabitual incluso criando en los propios pueblos.

Sin embargo, hoy en día, la imagen del mochuelo se ha rarificado tanto que cuesta mucho encontrarlo en esas mismas zonas. Esa estampa típica que comentábamos del mochuelo encima del tejado de la majada es ya un recuerdo. O encima de los grandes montones de piedras que también le eran propicios porque el mochuelo, para nidificar, utiliza huecos y agujeros diversos, tanto naturales en árboles o amontonamientos de piedras, como de construcciones, donde no hace como tal nido, sino que deposita sus huevos en la oquedad sin aporte alguno de material.

La intensificación agrícola, de la que hemos hablado aquí ya varias veces con otras especies, también se ha llevado a muchos mochuelos por delante porque si no hay insectos y otros animales a capturar, difícilmente pueden sobrevivir.

El desplome de la población de mochuelo es tal que, según cálculos de SEO en sus programas de seguimiento SACRE y NOCTUA el mochuelo habría descendido en nuestra región entre 1998 y 2018 ¡casi el 60%!  Solo en zonas periféricas de la provincia, como los llanos de Noviercas, los altos campos del entorno de Medinaceli o la comarca de las Vicarías se puede ver al mochuelo con algo más de facilidad.

Porque estamos ante un búho con parte de su actividad diurna. No es raro verlo activo incluso a medio día, sobre todo en época de cría. También ahí podríamos oír su amplia variedad de voces, donde destacan unos “maullidos” muy característicos. Sin duda, contar con una pareja de mochuelos cercanos es buena señal. ¡Protejámoslos!

Mochuelo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo