Naturaleza

2024, un año de pájaros en Soria (27): Aguilucho cenizo, contra reloj frente a las cuchillas de las cosechadoras

Aguilucho cenizo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo
photo_camera Aguilucho cenizo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo

Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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En estas fechas empiezan a verse en las zonas más bajas de la provincia las grandes cosechadoras que dan buena cuenta del cereal sembrado. Lo que antaño era una tarea manual y que tardaba muchos días en realizarse, ahora se hace en muy pocos y de manera sencilla. Esto repercute de manera directa en la avifauna que ha elegido esos campos para establecer sus nidos.

Y entre las varias especies que eligen estos medios hay una que descuella por el grado de amenaza que presenta. Se trata de una rapaz de tamaño mediano y vuelo muy grácil, el aguilucho cenizo ('Circus cyaneus'), especie estival que llega a nuestra provincia en el mes de abril y que siempre hace sus nidos en el suelo.

Si bien es cierto que algunos nidos pueden situarse en zonas lagunares o arroyos de vegetación herbácea profusa, es más normal que sean las grandes extensiones de cereal las elegidas para hacer un tosco nido con hierbas y pajas diversas, donde la hembra deposite en él sus cuatro o cinco huevos que incubará durante 30/35 días, pudiendo echar a volar a los 40.

Si echamos cuentas y pensamos que dadas las peculiares condiciones climáticas de Soria hay hembras que no empiezan a incubar hasta mediados de mayo, tenemos que, si los agricultores y recolectores no prestan atención, muchos de esos pollos, ya emplumados, pero totalmente indefensos todavía, perezcan engullidos ante la potente máquina que se les eche encima estos días.

Aguilucho cenizo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo
Aguilucho cenizo. Foto Jesús Ruiz Rodrigo

En algunas comarcas de Soria, como San Esteban de Gormaz y Almazán, los agentes medioambientales intentan controlar los nidos de manera previa para señalizar la zona donde están criando y que no se coseche ahí. Pero es la excepción, y la mayor parte de las parejas de la provincia no se controlan. Sea por esto o por otras causas -pérdida de hábitat, ausencia de presas- la población de aguilucho cenizo en Soria no para de descender.

Los datos son claros. Así, según el censo nacional que realizó SEO en 2017, la provincia de Soria cuenta con un mínimo de 143 y un máximo de 187 parejas. Eso supone un 20% menos de las parejas que se estimaron en el anterior censo nacional, en el 2006. Es curioso comprobar como las comarcas donde el cereal está más extendido y son las más productivas -Campo de Gómara, Campiña de Almazán- son las que menos parejas tienen. Eso nos habla de un medio muy transformado y de poca diversidad ecológica.

Pensemos que esta hermosa y elegante rapaz es una aliada del agricultor y protege a los sembrados donde se asienta capturando una gran cantidad de topillos, musarañas, ratones, grandes insectos y aves granívoras. Así que si algún agricultor ve desde su cosechadora uno de estos escasos nidos, que se preste a sí mismo un gran favor y no coseche esa pequeña zona en la que se encuentra el nido. Los aguiluchos y la naturaleza en general se lo agradecerán.

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