Naturaleza

2024, un año de pájaros en Soria (13): Cuco, el pecu soriano, el pájaro más cuco

Ya han llegado a Soria procedentes de África, unas semanas antes de lo que era habitual hace algunas décadas
Cuco. Foto: Jesús Ruiz Rodrigo
photo_camera Cuco. Foto: Jesús Ruiz Rodrigo

Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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Pocas aves hay más conocidas en el medio soriano que el cuco ('Cuculus canorus'), pues su voz, su conocido canto, era otro de los preludios de la primavera. Deberíamos decir sin embargo que en Soria no era cuco su nombre, sino “pecu” o sus variantes “peculillo, piculillo”. Hoy es 31 de marzo y hace días que ya se oye en los bosques y campos sorianos el canto de este pecu.

Recién llegados desde África, estos primeros machos se dejan notar. Y ya sea por cambio climático o por otras causas, es evidente que su llegada se ha adelantado. La sabiduría popular soriana es rica en este campo y recoge una gran variedad de dichos que certifican, por una parte, las fechas de abril en las que llegaba y el hecho, el buen augurio que suponía su llegada.

Así, por ejemplo, en Noviales se decía: “Si para el 25 de abril, el peculillo no viene, o se ha muerto o el año ruin”.  Pero tan conocido o más que el canto es el hecho biológico más destacado de esta especie que también se recoge perfectamente en otro dicho popular ampliamente distribuido en la provincia, como en Pedro: “Soy de la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría”.

Esa estrategia parásita que presenta también el otro miembro de la familia de los cucos en España, el críalo ('Clamator glandurius') es algo sorprendente. Es la hembra la que se encarga de ella. Una vez fecundada por el macho, se encargará de encontrar un nido de una especie de pequeño pajarillo, siempre la misma especie que se encargó de criarla de pequeña. Habilidad detectivesca para encontrar un nido y de espía para, aprovechando un descuido en los propietarios de ese nido, entrar y, en pocos segundos, colocar su huevo que, de manera increíble, es casi del mismo tamaño y del mismo color que los huevos que allí hay.

Críalo
Críalo. Foto: Jesús Ruiz Rodrigo

No lo hemos dicho, pero el cuco puede duplicar en tamaño a esos pequeños pájaros parasitados. Cuando los propietarios lleguen, si no sospechan de ese huevo, continuarán la incubación. Y el joven cuclillo nacerá y, lejos de jugar el papel del patito feo marginado por sus hermanos, tendrá como misión, en esas primeras horas de vida, arrojar fuera del nido a los huevos y/o el resto de pollitos, para quedarse él solo como dueño del nido.

Los padres adoptivos no intervienen y, lejos de castigar tal infanticidio, premian al fatigado cuclillo que necesita alimentación, y mucha, para desarrollarse. Comerá, crecerá, volará y se marchará. ¿Es cuco o no es cuco, este pecu nuestro? Todo esto, en vivo y en directo, en los próximos meses a nuestro alrededor.

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