Naturaleza

2024, un año de pájaros en Soria (11): Alimoche, nuestro particular quebrantahuesos

Ave carroñera inconfundible que acaba de llegar a Soria de nuevo, después de pasar medio año por tierras africanas
Foto: Jesús Ruiz Rodrigo
photo_camera Foto: Jesús Ruiz Rodrigo

Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
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Otra especie que acaba de llegar. Las cárcavas, hoces y acantilados de las diversas comarcas sorianas ven aparecer estos días, casi al unísono, a los alimoches, que han estado seis meses en África, que vuelven a lo que es su territorio.

Como casi todas las rapaces, son extremadamente fieles: a la pareja en sí y al territorio donde criaron el año anterior. Si no ha habido “ocupas” indeseados volverán a su agujero, cueva u oquedad en donde se verá un tosco nido de palos tapizado, casi siempre, con lana de oveja.

Es una rapaz inconfundible. De tamaño medio grande, con un metro y medio de envergadura aproximadamente, luce un homogéneo plumaje blanco sucio con la excepción de las rémiges, las plumas principales del ala, de color negro.

Si esto no fuera suficiente, la cola presenta un aspecto en forma de cuña que le viene fenomenal para sus maniobras aéreas y que destaca bastante en vuelo. Si tuviéramos la suerte de verlo en el suelo, lo que nos llamaría la atención sería su pico largo y fino, una gorguera de plumas desflecadas en el cuello y en la cabeza y la cara desnuda teñida de amarillo. Todo ello le da un aspecto ciertamente llamativo.

Pareja de alimoches. Foto: Jesús Ruiz Rodrigo
Pareja de alimoches. Foto: Jesús Ruiz Rodrigo

No lo hemos dicho todavía, pero el alimoche es un ave carroñera, pariente directo del resto de buitres, aunque es mucho más versátil a la hora de buscar alimento. Entre otras cosas, porque, aunque es muy hábil para localizar carroñas grandes, el pico que ya hemos descrito no es nada indicado para atacar la piel y la carne de esos cadáveres. Tiene que esperar a que lleguen los buitres para intentar llevarse al pico alguna migaja. Por ello, su alimentación se basa en carroñas más pequeñas, visita muladares y basureros, puede cazar pequeños vertebrados e insectos y visita también explotaciones extensivas ganaderas, de ganado vacuno generalmente, porque puede alimentarse de los excrementos de esos animales. Si lo vemos parado en un pastizal o dehesa de ganado vacuno o caballar ya sabemos lo que hace.

Alimoche en Ventosa de la Sierra
Alimoche en Ventosa de la Sierra

Como curiosidad podemos decir que, desde siempre, a esta ave se le ha llamado en nuestra provincia “quebrantahuesos”, aunque no deja de ser una paradoja pues no tiene ninguna capacidad en este sentido. La de equívocos que tuve al comienzo de mi “carrera” como pajarero cuando un pastor me decía que en ese roquedo cercano había un nido de quebrantahuesos. Y no. Era de un alimoche y, si bien la especie tuvo un descenso poblacional importante en los años 80 y 90 del pasado siglo, ahora podemos hablar de una cierta estabilización.

En torno a 55 parejas se censaron en 2018. El Cañón del Río Lobos y la comarca de Tiermes son las mejores zonas para ellos. El veneno, la desaparición de muladares y vertederos y las molestias cercanas al nido son sus principales problemas de conservación.

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