Naturaleza

2024, un año de pájaros en Soria (10): Abubilla, color y olor en nuestros campos

Ya empiezan a verse en Soria los primeros ejemplares de esta especia tan característica y unida a los pueblos de la provincia
Abubilla. Foto Jesús Ruiz Rodrigo
photo_camera Abubilla. Foto Jesús Ruiz Rodrigo

Sección escrita por Juan Luis Hernández, de SEO Soria
Para ser socio o para información, escribir al correo [email protected]
VER SECCIÓN COMPLETA '2024, UN AÑO DE PÁJAROS EN SORIA'


En estos, frescos, primeros días de marzo empiezan a llegar las aves estivales que se marcharon a pasar el invierno a África. Una de las más llamativas y conocidas por todo el mundo es la abubilla o “bubilla”, como se llama en muchos pueblos sorianos.

Su característico penacho de plumas ocres que se eriza en determinados momentos, a juego con el resto del plumaje donde se alternan los mismos colores marrones, con franjas blancas y negras, y un pico largo y curvado, negro, conforman una suma cromática difícilmente confundible.

Y, por si no fuera lo suficiente llamativa, ahí tenemos su repetitivo canto, el “pu-pu-pu” que le ha dado nombre, aunque en pueblos del oriente soriano se llama “bobuta”.

Con todos esos mimbres su presencia en seguida se hacía notar. Y a ello se añadía el otro hecho por el que era conocida y desdeñada: su “mal olor” que le hacía inmune a los habituales expolios de nidos que eran uno de los habituales entretenimientos de los niños y jóvenes de los pueblos.

Ese mal olor es una característica que aparece en sus nidos -siempre situados en agujeros, de árboles o de muros-, bien por la acumulación de heces, pero, sobre todo, porque la glándula uropigial que presenta en la cola segrega un líquido de olor nauseabundo -cargado de bacterias- que permitía alejar a los posibles predadores, animales o humanos.

Curiosamente, el mal olor no lo presenta el macho adulto sino solo los pollos y la hembra. Desde ahora hasta septiembre, la presencia de la abubilla no será rara en casi toda la provincia, estando ausente tan solo en los Pinares de Urbión y zonas montañosas adyacentes.

Las estimas de su población, derivadas de los estudios del programa SACRE de SEO, hablan de unos dos millones de abubillas presentes en España, lo que supone la mitad de la población reproductora europea, con una tendencia ligeramente al alza.

Sin embargo, la situación en Soria es de declive moderado, sin poder precisar a qué obedece esta circunstancia. La abubilla necesita terrenos abiertos, pastizales cortos situados en mosaicos agropecuarios y forestales en los que poder encontrar las larvas y pupas de insectos de los que se alimenta, a los que captura hábilmente metiendo su largo pico en el suelo.

Y aunque ahora empecemos a verla, todavía tardarán en empezar las tareas de cría. Finales de abril y mayo son los momentos en los que más se escuchará su canto que conducirá a que la pareja busque un agujero en el que la hembra depositará un número importante de huevos, de 7 a 10, que serán incubados exclusivamente por la hembra. Nido al que no nos acercaremos. Por si acaso.

Abubillas en Villaseca
Abubillas en Villaseca

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad