¿Cuántas partes tiene un dominio web?

Antes de comenzar el diseño de un sitio web resulta indispensable elegir el nombre del dominio. Son varias las recomendaciones al respecto, pero resulta imprescindible tener en cuenta algunos aspectos de vital importancia para promocionar el proyecto correspondiente de la mejor forma posible

Dos: el nombre y la extensión. En el primer caso, es fundamental elegir dominios muy fáciles de recordar. Se aconseja evitar la unión de palabras y apostar por términos cortos. Basta con recordar cuáles son algunas de las webs más visitadas para confirmar semejante extremo. El nombre de la empresa es de gran utilidad, pero evitando el incluir todas las palabras, ya que resultará más fácil tanto olvidarse como escribirlo de forma errónea. La segunda parte es el dominio que debe coincidir con el objetivo principal del sitio. Las opciones «.com» (para ventas) tienen en «.ai» una alternativa eficaz que va ganando terreno. Otras opciones son los códigos del país, «.tech» (para empresas del sector tecnológico) o «.io» para las startups. Otros factores que deben valorarse son:

  1. Las opciones de seguridad con certificado SSL.
  2. La posibilidad de contar con una dirección de correo electrónico asociada al dominio.
  3. Los subdominios ofrecidos. Hay empresas que permiten incorporar hasta 10 000 para crear secciones específicas que faciliten la indexación por parte de los bots de los buscadores.
  4. El bloqueo del dominio para evitar su transferencia a terceros. Así, se evita que otra empresa se aproveche del trabajo realizado y se evitan confusiones a los clientes.

¿Cómo se registra un dominio?

Hay empresas especializadas que ofrecen la posibilidad de registro. Sin embargo, es conveniente encontrar una que incorpore otros servicios de enorme utilidad como el de alojamiento web o el de diseño del sitio para aglutinar en la misma compañía todos los servicios. Una de las claves para el éxito es seleccionar aquella que disponga de un buen servicio al cliente. Y es que no siempre resulta fácil registrar un dominio al haber más de 1000 millones de sitios web operativos en todo el mundo. Así, contar con un asesor personal permite encontrar la palabra más adecuada para que el nombre del dominio sea el más recomendable para los intereses comerciales de la empresa. Al mismo tiempo, se puede recibir asesoramiento respecto a la extensión más adecuada para conseguir el posicionamiento más adecuado en los buscadores. Aglutinar todos los servicios en una única empresa permite acceder al panel de control e ir comprobando la evolución del sitio sin tener que cambiar de página o consultar a asistentes distintos para recibir ayuda en caso de problema técnico.

Por lo tanto, la elección y contratación de un dominio en Internet se le debe conceder a una empresa fiable, profesional y que ofrezca todo tipo de funciones que contribuyan a conseguir el objetivo de vender más y de dar a conocer los contenidos relacionados con la actividad comercial. Conviene meditar bien la decisión, seleccionar la compañía con las prestaciones más adecuadas y comenzar una nueva etapa con todo el apoyo posible para superar los objetivos previstos.