El Desafío Urbión tiende la mano a toda la comarca de Pinares para convertirse en referente nacional

El próximo 10 de septiembre se celebrará la IV edición del Desafío Urbión, una prueba de atletismo de montaña que no ha dejado de crecer y este año ya cuenta con 175 inscritos de 29 provincias, por los 134 del año pasado, de los cuales acabaron 105. No obstante, se trata de una competición dura, de 36 kilómetros y un desnivel positivo de 2.440 metros cuyas inscripciones siguen abiertas en la web oficial hasta el 3 de septiembre.

De momento la cita cuenta con el apoyo de la Diputación Provincial, así como de municipios como Vinuesa, Quintanar de la Sierra o Covaleda, pero tiende la mano al resto de municipios de la comarca y especialmente a Duruelo de la Sierra, que ya aporta una gran cantidad de voluntarios, para abordar un proyecto de trascendencia nacional que ha puesto sobre la mesa la Federación de deportes de montaña de cara a albergar un campeonato importante. "No se trata de un pueblo en concreto, buscamos la unidad de toda la comarca para el desarrollo de la zona", explicaba Francisco Alonso, responsable del área deportiva del Desafío.

En este sentido, Andrés Cámara, presidente del club del mismo nombre que organiza el Desafío, ha destacado que durante todo el año se ha constatado por parte de las empresas del sector hostelero un incremento del turismo en la zona tanto de deportistas que preparan la cita como de personas que atraídas por la publicidad de la misma quieren conocer los parajes naturales de Pinares.

Mientras se esbozan las directrices de la quinta edición, en las que también se contempla el contar con deportistas de otras nacionalidades, el club se centra en la competición que tiene entre manos para el 10 de septiembre, para la cual se ha incrementado el presupuesto en cerca de 15.000 euros para llegar a los 40.000, cifra que ha permitido mejorar el importe de los premios. El objetivo es "mimar" al corredor para que se lleve una gran impresión de su paso por la provincia de Soria. Para ello la competición cuenta con 250 voluntarios, más que deportistas, y la implicación de muchas pequeñas y medianas empresas que se vuelcan con la misma, según ha agradecido el club en la presentación de la actual edición.

Los atractivos del Desafío son innumerables, ascensión a tres picos de 2.000 metros de altura, transitar por el nacimiento del Duero, pasar por siete lagunas, pinares, hayedos y todo ello por 'caminos rotos', senderos y veredas, nunca por caminos, lo que supone una gran valoración en este aspecto.

El Desafío además sigue contando con avituallamientos para celiacos, dermoprotección y cardioprotección. Estos últimos puntos cuentan con el respaldo de la Fundación Científica Caja Rural y del doctor Ruiz Liso, que también ha incidido en que la prueba es "medioambientalmente sostenible", ya que cuenta con una nota de 9,5 en la certificación de excelencia ambiental. Por su parte, Eva Muñoz, responsable del área sanitaria, ha destacado como novedades la presencia de una enfermera especializada en atención en Alta Montaña y la formación de los voluntarios por parte de la Fundación en materia de cardioprotección. "Para nosotros la seguridad en la Alta Montaña es fundamental", ha incidido. No obstante, otro de los objetivos para próximas ediciones es la de reforestar una zona de monte con el mismo número de ejemplares que de deportistas participantes.

Cabe destacar la presencia en esta cita de Fernando Arca y de Julen Larruzea, dos deportistas de gran nivel en este deporte, que garantizan un alto nivel competitivo. Además, tal y como ha recalcado Vidal Herrero, miembro de la organización, se premiará con 100 euros al atleta que logre el record de la prueba que en estos momentos ostenta el palentino Carmelo Revilla desde 2015 con 4 horas y 16 minutos.

Por su parte, Carlos Llorente, concejal del Ayuntamiento de Covaleda y Asunción Medrano, alcaldesa de Vinuesa, han reiterado su apoyo a esta prueba que fomenta el desarrollo de toda la zona de Pinares.