La oscuridad, la emoción y el estruendo abren paso a Jesús Nazareno en la plaza de Almazán
Almazán ha vuelto a revivir un año más, y como cada primer domingo de septiembre, su día más emotivo y de más devoción en la localidad. Pasadas las 21.00 horas salía el recorrido de la Bajada de Jesús desde la Iglesia del Campanario, donde se encontraba desde hace una semana. Durante poco más de cinco minutos, los que tarda el paso de Jesús Nazareno en cruzar la plaza Mayor en el camino hacia su ermita, los miles de asistentes han podido disfrutar de la impresionante traca, el gran reclamo de esta procesión de la Bajada de Jesús. Y es que la localidad ha presentado durante la jornada de hoy un aspecto increíble, lleno de gente y animado por las peñas y charangas en lo que es el día más importante para los adnamantinos, con la emoción a flor de piel. La oscuridad ha dado paso a un reguero de fuegos, cuando Jesús Nazareno ha girado la plaza, seguido de un fuerte estruendo de cinco minutos que ha finalizado con una impresionante ovación.
A las 22.00 horas se ha producido el momento más esperado y emotivo. La procesión ha llegado a una Plaza Mayor que se ha quedado completamente a oscuras, logrando también el silencio entre los asistentes, para dar paso a una acompasada pirotecnia que ha iniciado un continuo y geométrico ‘crescendo’ hasta los atronadores petardos finales. Tras ello, de nuevo el silencio y la emoción palpable en los rostros de los adnamantinos que viven este día con auténtica pasión.
El espacio trayecto hasta la plaza se ha demorado aproximadamente media hora, para dar tiempo a que a las diez de la noche arrancara esta gran traca. Mientras suenan los petardos, avanza la procesión por el lateral de la plaza, hasta que sale de nuevo, ya dado la vuelta, para mira de frente a los adnamantinos, hacia su ermita. Allí cientos de paisanos se apresurarán para entrar y mostrar su devoción al Nazareno.