Un buen séptimo puesto en el Europeo pone fin al invierno de Marta Pérez

La soriana firma un buen invierno después de una carrera que ha seguido el guion previsto, con triunfo final de la alemana Klein frente a su compatriota Klosterhalfen
Foto: Sportmedia

Marta Pérez ha terminado en la séptima posición del 3.000 del Campeonato de Europa en pista cubierta que se está celebrando en la ciudad turca de Estambul. La gran final celebrada esta tarde en el Atakoy Arena ha seguido un guion similar a lo esperado, con la única diferencia de que la gran candidata a afilar la carrera, la alemana Konstanze Klosterhalfen, ha esperado casi hasta el mil para empezar a hacerlo.

A cambio, y apremiada por partir desde la calle 1, Pérez ha salido en los puestos de cabeza sin que ninguna de las candidatas a las medallas pareciera dispuesta en un principio a arrebatárselos. Todo ha cambiado de manera definitiva a falta de diez vueltas, de dos kilómetros, con ese paso delante de Klosterhalfen que ha hecho la selección definitiva.

Por delante, Klosterhalfen, su compatriota Klein y la británica Courtney-Bryant, las tres grandes favoritas. Por detrás, un grupo de seis atletas entre el que siempre ha estado Marta Pérez, minigrupo que también se ha ido rompiendo, primero con Pérez en su parte trasera y después tratando de enlazar con la delantera, pero cuando los ritmos ya eran demasiado rápidos como para pensar en demasiados adelantamientos.

Para darse cuenta de esa aceleración de la carrera, el primer mil se ha pasado en 3:00, el segundo en 2:50 y el tercero en 2:45. Salvo un pequeño rifirrafe alrededor del 1.100 (en la contrarrecta) del que Pérez ha salido airosa, la atleta de Antonio Serrano ha corrido siempre bien y por dentro, exprimiendo hasta el final sus posibilidades que eran más o menos la posición en la que ha terminado.

De hecho, y a pesar de esa mayor velocidad de las últimas vueltas, Pérez no ha acusado en exceso el tramo final de la carrera. Con las primeras ya destacadas, ella ha adelantado tanto a la eslovena Zrimsek como a la letona Caune, que iban por delante de ella hasta el 2.500 y hasta el 2.000 respectivamente. Los pasos de Marta Pérez han sido de 3:02.15 el 1.000, 5:54.78 el 2.000 (2:52.63) y 8:49.19 en meta (2:54.41).

La ganadora ha sido finalmente Klein, quien se ha aprovechado con su poderoso final de todo el trabajo previo de Klosterhalfen (8:35.87 PB y 8:36.50, marcas de altísima categoría). Courtney-Bryant, con 8:41.19, ha completado el podio. La otra española, Marta García, ha sido décima, una buena posición después de haberse clasificado ayer por tiempos a la final y de haber sufrido algún problema físico, alguna especie de pájara según ha explicado en zona mixta, de la que felizmente se ha recuperado esta tarde, aunque sí esperaba haber terminado un poco más adelante.

Con este séptimo lugar en el Europeo, Marta Pérez finaliza de manera satisfactoria tanto su presencia en Estambul como su temporada de invierno. Respecto a la carrera de hoy, y por haber salido por la cuerda, se ha encontrado de repente en esa zona delantera sin hacer amago en ningún momento de avivar en exceso el ritmo, sabedora de que ello no tardaría en suceder por parte de otras atletas.

Su ‘experimento’ de preparar de manera específica el 3.000 este invierno le ha dejado buenas sensaciones, sobre todo por lo bien que ha recuperado de ayer a hoy, ya que semifinal y final se han visto separadas por solo 24 horas. Ayer pudo regular en las últimas vueltas al estar casi garantizada la sexta plaza clasificatoria, por lo que se vio adelantada por atletas a las que hoy ha superado en la final con relativa holgura.

De las seis atletas que esta tarde han terminado por delante de ella, cinco tenían mejor marca personal que la soriana (las tres primeras, la italiana Battocletti y la neerlandesa Koster). A la restante, la británica Nuttall, ya se la vio muy suelta en los cambios de la semifinal de ayer, además de que partía con un tiempo similar a Pérez. Esta, en zona mixta, considera que volver a bajar de 8:50 para concluir la temporada le permite estar contenta con el invierno firmado. Pronto, y después de la recarga de energía, tocará pensar en los bonitos objetivos de verano, entre los que destaca el Mundial de Budapest en agosto.

Resultados:

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