Por Eduardo Segura

Tomás Hijo.
Tradición y Revolución

Cada artista se engarza en una tradición que le sirve de marco, que le entrega la herencia de un pasado con el fin de que él lo rehaga, lo reinterprete según la manera propia, personal y única en que el eco del pasado resuena en su interior. La tradición visible en la obra de Tomás Hijo posee el rostro y la composición austeros del románico: el aparente hieratismo y la sympátheia de los rostros, el juego con las figuras sobre el plano en feliz alternancia con perspectivas isométricas en las que, sin embargo, bulle la vida en un sinfín de gestos, en una vida interior individual que otorga sentido a la totalidad. Sus grabados, la técnica en la que su arte se manifiesta con una frescura y comodidad llenas de optimismo, pueden ser contemplados en conjunto, pero requieren la mirada atenta al detalle que entra en diálogo interior con la muchedumbre de rostros y miradas, gestos y guiños al espectador atento. Frente a la aparente ingenuidad de los rostros y la ausencia de otra jerarquía que la lineal, en los grabados de Tomás flota el amable cariño que sólo procede de un sentido del humor tan inteligente como cálido.

Una mirada más atenta a su obra revela un gusto por el gótico tardío, entre la híper-expresividad anterior y el refinamiento (ya demasiado naturalista para sus intereses plásticos) de lo que vendría después. Esa transición, espiritualizada, indecisa, a veces torpe, le fascina. Quizá una primera mirada a, por ejemplo, su "La Batalla de los cinco Ejércitos", de inspiración tolkieniana —como mucho de su obra— pueda dar una impresión inicial de ese hieratismo peculiar del románico. Pero el empleo que hace de la perspectiva, jerárquico aunque aparentemente lineal, remite a una miscelánea de influencias en las que asoma incluso Escher.

La tradición, del latín tradere, entregar, recibe una vida renovada en cada generación toda vez que es acogida, asimilada e interiorizada. No es repetición ni réplica: para estar viva debe dar pábulo a la humildad del auténtico subcreador: el artista que trabaja con las manos, crea con la cabeza y, en el proceso, alberga el hacer, el hacerse y lo hecho con su corazón, ponderando todo en un silencio lleno de esplendor sosegado.

Tomás Hijo está atravesando una de las etapas más pletóricas de su vida artística, y ése es un pensamiento alentador. La feliz fusión de inspiración y nuevas vetas que explorar, tanto en los temas como en la visión, puede llevar su arte hacia rutas inexploradas en la difícil técnica del grabado, en el siempre imprescindible dominio del dibujo, base de todo arte plástico que merezca tan elevado nombre. Quizá él no sea del todo consciente, y hasta es posible que tal hecho sea bueno para su 'ars', pero Tomás ha emprendido un camino que sigue y sigue en busca de nuevos horizontes creativos. Y adónde le llevará ese camino emprendido con pie decidido, ¿quién lo podrá decir?

Por Eduardo Segura. Profesor de Literatura inglesa y norteamericana en la Universidad de Granada y Escritor experto en J.R.R. Tolkien

IMÁGENES
NOTAS GENERALES:Sobre el grabado en linóleo: Esta no es una impresión producida por medios mecánicos. Es una estampa hecha completamente a mano. Diseño y tallo a mano cada plancha de madera o linóleo. Después se cubre de tinta y se prensa contra una hoja de papel de la mejor calidad. Es una técnica muy antigua que no produce dos copias exactas, lo que aumenta el valor de cada ejemplar. No hay píxeles ni puntos ni bits, sólo tinta, papel y presión. Más personalidad y mayor calidad táctil y visual.Sobre el scratchboard: Es una técnica que consiste en rascar la superficie de un tablero preparado con una capa de caolín blanco cubierta de tinta. Mediante el rascado de la tinta, se descubre la capa blanca, en una especie de “dibujo negativo”.
La batalla de los cinco ejércitos: Escena de El Hobbit.Esta es la ilustración con la que todo empezó. Cuando comencé a subir fotos del proceso de creación a las redes sociales, algunas figuras prominentes del mundillo se interesaron por ella, lo que atrajo muchas miradas y a muchas personas interesadas en esta obra y en otras semejantes. Monté mi tienda online (www.tomashijo.com) a raíz de esta experiencia.100x30 cm. (40x12 pulgadas). Color. Papel satinado de 300 gr.
 
Bárbol: Personaje de El señor de los anillos.Grabado en linóleo.

38x56 cm (papel). 18x30 cm. (imagen).

Papel Super Alfa de calidad museística de 250 gramos.

Tinta negro carbón Charbonnel.Serie limitada de 100 ejemplares. Numerada y firmada por el autor

 
Acertijos en la oscuridad: Escena de El Hobbit.Grabado en linóleo coloreado a mano con acuarela 15 x 18 cm. (imagen) 23 x 37 cm. (papel). Papel Super Alpha de 250 gr. Estampado con tórculo. Serie de 50 ejemplares numerados y firmados.
 
Carcharoth: Personaje de “El Silmarillion”.Este grabado se ha utilizado como cubierta en publicaciones británicas especializadas en Tolkien.Grabado en linóleo.

33x49 cm. aprox. (papel). 21x28 cm. (imagen).

Papel Super Alfa de calidad museística de 250 gramos.

Tinta negro carbón Charbonnel. Disponible también en rojo.Serie limitada de 100 ejemplares. Numerada y firmada por el autor.

 
Oín: Personaje de El Hobbit.Scratchboard sobre cartón Canson. 9 x 9 cm.

Firmado y montado sobre papel Super Alpha de 16x15 cm. con bordes barbados.

 

El pony pisador: Escena de El señor de los anillos. Mi proyecto más “monumental” hasta la fecha.Grabado en linóleo de 50 x 70 cm. sobre papel Super Alpha de 250 gr./m2. Edición limitada de 100. Numerada y firmada por el autor.
 
El rey brujo: Personaje de El señor de los anillos.Es una matriz de PVC con un efecto de ilumnación.
 
Rey trasgo: Personaje de El Hobbit.Scratchboard. 23 x 30,5 centímetros. Obra original. Sellado con barniz mate de calidad museística.

No se han hecho ni se harán copias impresas de esta obra. Es una pieza única.

 
Smaug: Escena de El Hobbit.Grabado en linóleo coloreado a mano con acuarela.

38x74 cm (papel). 29x58 cm. (imagen).

Papel Super Alfa de calidad museística de 250 gramos.

Tinta negro carbón Charbonnel.Serie limitada de 100 ejemplares. Numerada y firmada por el autor.

 
Tom Bombadil:Grabado en linóleo. 21 x 15 cm. (imagen), 28 x 37 cm. (papel).

Tinta negra carbón sobre papel de calidad museística Super Alpha de 250 gr.

EL AUTORIMG_3311 (2)

TOMÁS

HIJO

(Salamanca, 1974) tiene un currículum que parece una escombrera: estudió para periodista y nunca ejerció, hizo cursos de cine y algunos cortometrajes, trabajó en Pryca y otras empresas extraordinarias y hasta se doctoró en Comunicación (así, en general, y con mayúscula).

Mientras perdía el tiempo haciendo esas cosas, escribía y dibujaba. Un día se dio cuenta de que había hecho más de cincuenta libros para otros (Anaya, SM, Edelvives) y empezó a hacer cosas para sí mismo: fundó la editorial Tatanka y algo llamado HijoStore, una tienda virtual donde vende sus obras (sin pudor) al mundo entero (sin exagerar). También expone regularmente en las galerías más frikis de EE.UU. y trata de enseñar Ilustración en la facultad de Bellas Artes de Salamanca.

Esta exposición es una muestra de los trabajos personales del último año. Hay mucho Tolkien, algo de Hellboy y algo de cuentos populares. Y eso es porque me gustan esas cosas. Así, sin más.

Página web de Tomás Hijo

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