Pako y Paye, #DarlaLata, viven una experiencia de solidaridad y navegación por el desierto en Marruecos

#DarlaLata en el Chatarra Raid (1)
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Este lunes han llegado a Soria Pako y Paye, el equipo #DarlaLata que acaba de participar por primera vez en el Chatarras Raid. Este rally se celebra dos veces al año, en marzo y noviembre, y recorre el vecino país de Marruecos. El año que viene, 2025, habrá tres ediciones, pues se celebra una especial en mayo.

Por lo que se refiere a esta edición recién acabada, han sido seis etapas entre Tánger y Marrakech. La razón del nombre es que solo están permitidos vehículos de serie de cierta antigüedad, más de 15 años, edad que se amplía a los 20 años en los todoterrenos. El espectacular Land Rover Santana de Paye y Pako no tuvo problemas en cumplir este requisito, pues es de 1989.

La competición constó de seis etapas, para un total de 3.000 kilómetros. La clasificación no tenía que ver tanto con los tiempos como con el número de kilómetros completados y los hitos encontrados (waypoints). Cuantos menos kilómetros, mejor clasificación, pues se valora de modo especial la capacidad de navegación en el desierto. Del centenar y medio de participantes, la pareja soriana, por supuesto con dorsal 975, terminó en el puesto 14.

Dadas las condiciones de su vehículo, durante los seis días de competición les tocó rescatar a varios participantes que tuvieron algún problema mecánico o de atrapamiento. El terreno del desierto, más que de dunas, era compacto, duro, tipo pista, con algo de piedras y arena, aunque no faltó parte de la diversión de esas dunas. El paisaje fue especial, pues Marruecos ha vivido recientemente unas grandes lluvias después de diez años de sequía, así que vieron embolsamientos de agua donde habitualmente no existen.

Uno de los componentes más importantes de este rally es el solidario. Como parte de la inscripción, cada ‘chatarra’ debía llevar al menos diez kilos de alimentos no perecederos, que fueron entregados en Algeciras, y diez kilos de material escolar, que fueron recibidos en una escuela tras la tercera etapa del rally. En el 975 viajaban también algunas bicicletas para estos niños de Marruecos.

De todos esos participantes, la mayoría eran españoles, al igual que la organización, pero tampoco faltaron representantes de otros países europeos como Francia, Italia, Portugal, Bélgica o Luxemburgo.

En una experiencia de esta intensidad, no falta la aparición de nuevas relaciones de amistad con las personas con las que se ha compartido el camino. Pako y Paye formaron un núcleo duro con otros representantes de Teruel, Madrid y Bilbao, con los que compartieron la mayor parte del tiempo, aparte de entre ellos dos, con su vehículo y con el desierto. Para el año que viene ya planean participar en otro rally, en la zona del Atlas, también en Marruecos.