El Centro de Estudios de Ágreda traslada preocupación por el desgaste de las inscripciones en la Peña del Tío Lesaca

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Peña del Tío Lesaca

Hace unos 145 años, hacia 1880, Luis Cacho Delgado, el “tío Lesaca”, un vecino de Ágreda, escribió en una peña del camino a la Cascada del Pozo de las Truchas de Ágreda “Por aquí pasó Lesaca, recordando su vejez, en cerca de 80 años, no vio más que desengaños” y “Oh pajarito cantor, llamado ruiseñor, que en Abril, Mayo y Junio, alabas y cantas a Dios”.

El protagonista había nacido en 1810, en plena Guerra de la Independencia contra los franceses (1808-1814) y en sus setenta años de vida, conoció todas las guerras civiles que asolaron el siglo XIX: desde la guerra contra los franceses hasta las guerras carlistas (1833-1839 y 1872-1876), la revolución de la Gloriosa (1868) o las guerras coloniales. Algo que unido a sus circunstancias personales (posible asesinato de su padre a causa del bandolerismo) y a los problemas familiares que ello acarreó, motivó que acabara escribiendo un texto que refleja en buena medida, el sentir que vivió y padeció gran parte de la población local, provincial y española del siglo XIX.

Desde entonces, el texto ha sido leído y recordado por cientos de agredeños que han pasado por la peña de camino a la Cascada del Pozo de las Truchas. Recordando y evocando el senado de Lesaca. En los últimos años, sin embargo, el texto ha sufrido un notorio deterioro debido a las inclemencias climáticas y a la acción del hombre (escritos modernos). El Centro de Estudios, siendo consciente de ello y de la enorme importancia de su conservación, hace un año, trasladó al ayuntamiento de Ágreda, la necesidad de hacer un estudio y una intervención que garantice su futuro. A pesar de ello, hasta el momento no se ha avanzado en ello. Y mientras tanto, la peña, poco a poco, sigue desgastándose y perdiendo los escritos que hace unos 145 años, escribió tan singular vecino.

Por ello, recientemente, el Centro de Estudios de Ágreda ha vuelto a solicitar al Ayuntamiento, “el estudio y la consolidación de la peña lo antes posible”. Analizando su composición geológica, estudiando su comportamiento, limpiando la superficie, eliminando las inscripciones modernas, recuperando las originales, protegiéndolas de las inclemencias climáticas así como de la acción del hombre, y explicando su significado divulga􀆟vo y cultural a los paseantes. Para el centro, se trata de una acción que requiere de la máxima celeridad ya que de otra forma, en muy poco tiempo se perderá para siempre.