La educación en la Escuela Rural (II): Ana Minguito nos cuenta cómo es la educación de adultos en el ámbito rural

Cuando nos referimos a educación en el ámbito rural es inevitable pensar en un centro de infantil y primaria. Sin embargo, hay vida –educativamente hablando- más allá de las aulas unitarias de los pequeños colegios de pueblo. Y como muestra, hoy charlamos con Ana Isabel Minguito Sierra, directora del CEPA Doña Jimena de San Esteban de Gormaz. Maestra de Inglés, se formó en la Universidad de Salamanca en Ávila y años después, cuando aprobó las oposiciones de magisterio, volvió al entorno rural (concretamente a un pueblo de la provincia de Ávila, Sotillo de la Adrada, en el valle del Tiétar) para realizar su año de prácticas. Allí tuvo su primer contacto con la educación de adultos. La experiencia fue tan positiva que marcó su carrera profesional y a partir de ese año comenzó a trabajar en el centro ribereño.

En septiembre hizo 15 años que comenzó esta andadura. La docente nos cuenta que su primer curso fue muy duro, ya que apenas tenía experiencia, “llegaba a un centro nuevo y como directora. Todos los profesores eran interinos y la única definitiva en el centro era yo, así que me tocó afrontar ese gran reto.  Fue un curso muy difícil para mí, lugar nuevo, gente nueva, un cargo con muchísima responsabilidad y sin experiencia, vamos, lo tenía todo”.

1.- ¿Qué tiene de diferente la docencia de niños y la de adultos?

Trabajar en un centro de adultos nada tiene que ver con trabajar en un centro de primaria y si además el centro está en un entorno rural, muchísimo menos. Cada año, el día 1 de septiembre empezamos de cero, no tenemos alumnos, hacemos campaña de captación de alumnado; preparamos carteles con la oferta educativa, los ponemos en los distintos puntos de información de las localidades, buzoneamos, hacemos entrevistas en la radio, prensa, redes sociales, etc., llamadas a antiguos alumnos que por razones personales se descolgaron de las clases, incluso ha habido algún año que para que saliese grupo de alguna enseñanza concreta hemos cogido páginas amarillas de Soria, Segovia y Burgos para llamar a empresas para dar a conocer nuestra oferta formativa y conseguir alumnos….

Hecho todo este proceso de captación, empezamos a matricular y a poner el curso en funcionamiento. Además de tener unas enseñanzas acorde con los intereses del alumnado, ajustamos los horarios y los grupos a la franja horaria que nos solicitan los alumnos en base su conciliación laboral y familiar. Les damos la posibilidad de que elijan horario de mañana, tarde, noche y en base a lo que diga la mayoría del grupo se pone el horario.

2.- ¿Qué oferta educativa ofrece el CEPA Doña Jimena?

Este curso escolar nuestra oferta formativa está compuesta por:

  • Enseñanzas iniciales: (alfabetización tanto para alumnos españoles como para extranjeros).
  • Conocimientos básicos
  • ESPA (Educación Secundaria para Personas Adultas)
  • PLS (preparación de la Prueba Libre de Secundaria)
  • Cursos de Competencias Básicas:
    • Competencia Digital
    • Lengua Extranjera: Inglés
    • Cultural y Ciudadana (Preparamos a los extranjeros para el examen CCSS de Nacionalidad Española)
  • Aula Taller de Teleasistencia
  • Aula Taller de Cocina

3.- ¿Cómo es el alumnado de este tipo de centros educativos?

Actualmente atendemos dos localidades: San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma. En el centro trabajamos cuatro maestros, tres somos definitivos y uno en prácticas, todos itinerantes y dos profesoras de FP que se encargan de las aulas taller.

El perfil del alumnado en Doña Jimena es muy heterogéneo en cuanto a rango de edades (desde los 18 hasta el final de sus días), como de nacionalidades (española, argelina, marroquí, colombiana, paraguaya, portuguesa, brasileña, búlgara, armenia, rumana…) como de intereses. Tenemos alumnos que quieren aprender a leer y escribir, alumnos quieren aprender un idioma, alumnos que en su día no tuvieron oportunidad de estudiar o no quisieron y lo retoman ahora, alumnos que deciden sacarse una titulación académica (graduado en Educación Secundaria), alumnos que quieren desarrollarse profesionalmente, alumnos que quieren introducirse en el mundo de las nuevas tecnologías, e incluso alumnos que quieren sacarse la nacionalidad española.

Por todo ello, Doña Jimena es un centro inclusivo cien por cien en el que intentamos que cada alumno tenga su lugar y se sienta absolutamente integrado en las distintas enseñanzas buscando la más acorde con su situación y sus intereses. Todos y cada uno de ellos son el pilar en el que se apoya Doña Jimena y gracias a ellos hemos puesto en el mapa a un centro innovador que ha participado en proyectos tanto a nivel local como internacional.

4.- ¿Algún proyecto del que te sientas especialmente orgullosa?

En 2012 solicité un proyecto europeo, Basic skills at the workplace, porque quería conocer otros centros de adultos europeos y que estos países europeos conociesen Doña Jimena. Así que a través de una Asociación de Aprendizaje Grundtvig me puse en contacto con cuatro socios más de Budapest, Noruega, Francia y Turquía y empezamos a trabajar juntos. Durante dos cursos académicos viajamos por los diferentes países junto con alumnos para conocer cómo trabajaban en ellos e intercambiamos buenas prácticas que nos fueran útiles y pudiésemos implementar cada uno en sus respectivos centros. Experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel personal como profesional, y tanto para profesores como para alumnos. El conocer cómo se trabaja en los diferentes lugares te hace valorar más incluso lo afortunados que somos por contar con un centro tan activo como el que tenemos aquí.

Durante estos años Doña Jimena ha intentado reinventarse cada año; y yo, como directora, he apostado porque sea un centro basado en el aprendizaje intercultural. Afortunadamente nuestro centro es muy rico en cuanto a las distintas nacionalidades de nuestros alumnos, algo que hace que se puedan llevar a cabo actividades que permitan conocer al resto de alumnos las distintas culturas que conviven con nosotros en San Esteban y en el Burgo de Osma.

También es muy rico en cuanto al rango de edades lo que nos permite hacer muchas actividades intergeneracionales tanto dentro del centro como con el resto de los centros educativos de la localidad. De hecho, hace unos años comenzamos con un proyecto llamado El camino de San Esteban a nivel de todos los centros educativos del pueblo, guardería, centro de infantil y primaria, centro de educación secundaria y escuela hogar, para fomentar ese aprendizaje y poner en valor nuestro pueblo. Desde entonces, hacemos muchas actividades intergeneracionales con alumnos de la EEI La Alameda, el CEIP Virgen del Rivero, del IES La Rambla y Escuela Hogar Alfonso VIII. Doña Jimena es un referente en cuanto al aprendizaje intergeneracional, hemos participado en dos cursos del CFIE de Soria mostrando nuestras buenas prácticas en este campo para que maestros de otras localidades puedan implementar nuestra experiencia en sus propios centros.

5.- ¿Qué significa para ti el CEPA Doña Jimena?

Durante estos años como directora he puesto, o por lo menos lo he intentado, lo mejor de mí para que Doña Jimena sea un referente en la educación de adultos, tanto a nivel provincial como internacionalmente. Ha sido muy fácil llevar las riendas de mi centro porque tiene  y ha tenido un gran equipo humano y de profesionales, y unos alumnos  dinámicos y siempre dispuestos a llevar acabo todas aquellas propuestas que les hacemos. Todos ellos contribuyen a poner en el mapa a Doña Jimena. Así que muchas gracias a todos por ayudarme a lograr esto, estoy muy orgullosa de dirigir este centro.

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La educación en la escuela rural (I)- María José Manrique, maestra: “Un docente del medio rural tiene que cuidar la relación entre todas las personas vinculadas de alguna manera con la escuela”

Una de las realidades más representativas de nuestra provincia en lo relativo a educación son las escuelas rurales. Los colegios son el alma de cualquier localidad, no en vano la sabiduría popular dice aquello de que cuando se cierra el colegio se cierra el pueblo. Pero, más allá de eso, los centros educativos en estos entornos cuentan con una idiosincrasia que les hace especiales, muchas veces incluso más que a la institución de enseñanza más prestigiosa. Para conocer más sobre ellos, hoy comenzamos un ciclo de entrevistas a docentes rurales. Y para el estreno, hablamos con María José Manrique, que actualmente trabaja en el CEIP Gerardo Diego de Golmayo pero con una amplia experiencia en este tipo de centros educativos.

1.- ¿Cuáles son las características específicas de un colegio rural?

Según mi experiencia docente, desarrollada en escuelas pertenecientes a Colegios Rurales Agrupados, es a este tipo de realidades a las que me voy a referir, centros ubicados en localidades pequeñas con poca densidad de alumnado. Es allí donde desarrollé los años más ricos y entrañables de mi trayectoria. En mi caso, en Almajano (una década), perteneciente al CRA Tierras Altas y en Fuentelfresno, CRA El Valle.

Lo más característico de las escuelas rurales primero es el bajo número de alumnado y la mezcla, en la misma aula, de alumnos/as de diferentes edades; en algunos pueblos consiste en un aula unitaria a la que asisten niños/as con edades comprendidas en toda la escolaridad y en otros casos, según el número, se dividen en dos aulas, una de infantil y una de primaria.

Otra característica es la atención de los /as maestras/os, ya que en la mayoría de los casos el docente asume la mayor parte de la carga lectiva con el mismo grupo de alumnos/as, así como la atención en todos los períodos de recreo. El docente permanece con el mismo grupo de alumnos/as durante muchos años por lo que hay un alto grado de confianza y conocimiento entre ambos.

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2.- ¿En qué se diferencia un colegio rural de uno urbano?

Las diferencias más destacables son:

– La estrecha relación del docente con el alumnado.

– La relación cercana y diaria con la mayoría de las familias.

– El respeto a los ritmos de aprendizaje y a las características individuales del alumnado.

– El intercambio de aprendizajes entre los alumnos de diferentes edades, propiciándose así el aprendizaje por imitación, la tutorización de alumnos mayores hacía los pequeños.

– Mayor número de actividades en el medio natural.

– Los patios suelen ser de hierba, con árboles, flores y elementos naturales.

– La estrecha relación de los docentes con los habitantes del pueblo y los responsables del ayuntamiento.

– El papel del docente se acerca más a la idea que tenemos de “el o la maestra”.

– La autonomía de los alumnos/as en cuanto a los aprendizajes.

– Estrecha comunicación con el resto de los docentes, llegando en muchos casos a una verdadera amistad, debido a la cantidad de horas y vivencias compartidas.

3.- ¿Qué tiene de especial un docente del entorno rural? ¿Crees que tiene que desarrollar unas capacidades determinadas?

Un docente del medio rural, en mi opinión, tiene que tener unas especiales características en cuanto a la cercana relación entre todas las personas relacionadas de alguna manera con la escuela: familias, ayuntamiento, vecinos del pueblo, otros trabajadores de la escuela… y por lo tanto un especial cuidado en que funcione como una auténtica comunidad de enseñanza – aprendizaje. Ahí radica la belleza del ejercicio de la profesión docente en el medio rural, es donde realmente te sientes “maestra” y los alumnos y alumnas, al igual que sus familias, pasan a ser más parecido a una familia y recuerdas, como si fuera en la sala de estar de tu casa, esas tardes lluviosas tras los cristales, mientras leíamos en asamblea el cuento de “ El tonto de mi pueblo” o “ Medio pollito y medio real” de la Colección Cuentos de la media Lunita, sus risas y sus caras de interés, y el pasacalles del Carnaval con la gente animando y el Festival de Navidad que suponía un auténtico acontecimiento en el pueblo y al que acudían numerosos vecinos… Recuerdos entrañables para siempre en la memoria.

El/la maestra rural también tiene que tener un alto grado de la organización. Y tener muy estructurado los aprendizajes y actividades que corresponden a cada uno de los alumnos diariamente, aún con más cuidado que en un aula con 25 alumnos/as de la misma edad, ya que en este tipo de aulas cada alumno/a está realizando actividades diferentes en muchas ocasiones.

4.- En la edición de Presura de este año se hablaba de los colegios rurales como laboratorios de innovación educativa, ¿crees que es una buena idea?

Me parece el entorno más adecuado para la Innovación Educativa, ya que al tener diferentes edades y grupos poco numerosos se favorece la implementación de metodología más conectada con las últimas investigaciones.  Favorece también la cercana relación con las familias y su implicación en el proceso de enseñanza – aprendizaje, ya que como se dice en la sabiduría popular “se necesita la tribu entera para educar a un niño/a”.

5.- ¿Cuál es el futuro de la escuela rural?

El futuro de la escuela rural es incierto, ya que debido a la concentración de la población en el ámbito urbano los pueblos, como ya sabemos, se están quedando vacíos y así sus escuelas. Quiero creer en una involución y en que nos demos cuenta, antes de que sea tarde, que la calidad de vida está en el medio rural y que el niño es más feliz cuanto más cercano se siente a la naturaleza y miembro de la comunidad a la que pertenece.