La vuelta al cole

Después de un merecido descanso veraniego (que ha llegado también hasta este blog), nos acercamos sin remedio al temido mes de septiembre, mes de regresos, de reencuentro y de recuperar, forzosamente, rutinas perdidas durante las vacaciones. ¿De qué manera podemos preparar la vuelta al cole?

A este respecto, como casi en cualquier otro tema, la red nos ofrece información desmedida que a veces llega a desinformarnos más que a orientarnos al respecto. Pero sí podemos sacar una serie de consejos en claro, que nos pueden ayudar con el cambio de ritmos propio de esta etapa.

La web El baúl de la seño ofrece ocho recomendaciones de gran utilidad:

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En referencia a adaptar los horarios, es importante hacerlo con el suficiente tiempo de antelación para que la adaptación no sea muy forzada. Una buena acomodación a los nuevos ritmos le ayudará a prevenir el exceso de cansancio.

La preparación previa del material escolar –tarea en la que los docentes colaborarán, informando y respondiendo a cualquier duda que pudiera surgir- evitará que en el momento de la reincorporación a las clases se produzca estrés por no tenerlo todo listo a tiempo. Un buen consejo a la hora de llevar a cabo esta labor es revisar el material del curso pasado que todavía está en buenas condiciones, para reutilizarlo este año. De esta manera, la parte económica de la vuelta al cole no será tan dura.

Cualquier cambio es complicado, y más aún para los más pequeños, que dependen de las rutinas para sentirse seguros y cómodos en su entorno. Es por ello que debemos afrontar esta etapa con paciencia, de manera que, si nosotros estamos tranquilos, transmitiremos ese estado a los niños.

Implicar al niño en el proceso (tanto permitiéndole participar en la elección y compra del material escolar, como dejándole que nos ayude en la preparación del mismo) será fundamental para que afronte esta nueva etapa con ilusión y motivación. Si le mantenemos totalmente ajeno a estos preparativos, el cambio le podrá sorprender demasiado, lo que dificultará su adaptación. Este tiempo que se comparte puede ser aprovechado para verbalizar las sensaciones que el niño está experimentando al respecto de comenzar un nuevo curso. Será el momento ideal para que nosotros le expliquemos todo lo bueno que le está esperando en el colegio.

Por último, es interesante prestar atención también a los hábitos alimenticios. El desayuno que se ingiere en época estival suele tomarse con más relax, sin presiones ni horarios. Con la hora de comienzo de las clases acechando, es posible que no le dediquemos la atención necesaria. No debemos olvidar que los niños van a consumir mucha energía en su día a día en el colegio, y para ello necesita prepararse con un buen desayuno que incluya todos los tipos de alimentos que los expertos en nutrición recomiendan: lácteos, cereales y frutas. Para ello, debemos prever el tiempo que el niño va a necesitar para terminarlo sin estrés ni prisa, y levantarlo con la suficiente antelación.

Teniendo en cuenta todos estos consejos, seguro que conseguimos que los más pequeños afronten la vuelta al cole con toda la ilusión y energía propias de su edad.