Educar en los medios de comunicación

Hoy en día, inmersos como estamos en la Sociedad de la Información, el sistema educativo no puede quedar ajeno a los medios de comunicación. Es importante que se integren en los centros escolares, tanto como medios para alcanzar otros conocimientos, como fines en sí mismos. Y es que los medios son una herramienta poderosa, pero también se pueden convertir en un arma peligrosa para personas que no han sido preparados para su consumo. Y para dar respuesta a esta necesidad surge la Educomunicación. Pero, ¿qué es la Educomunicación?

La UNESCO la define como “la educación en materia de comunicación», incluyendo «todas las formas de estudiar, aprender y enseñar», en el contexto de la utilización de los medios de comunicación como artes prácticas y técnicas científicas. De este modo, y como señalábamos al comienzo, podemos educar en medios de comunicación de dos maneras: como consumidores o como productores de información. Comencemos analizando la primera opción.

En la actualidad, las fuentes de información a las que tenemos acceso son infinitas. Gracias a la Red de redes, estamos informados de todo lo que sucede en el mundo casi de manera instantánea. Pero, ¿cómo diferenciar una fuente fiable de una que no lo es? Es tarea de los docentes –y cuanto antes se comience este aprendizaje, mejor-, desarrollar en su alumnado un pensamiento crítico, es decir, que no dé por sentado todo aquello que lee-escucha-ve, y se plantee que la verdad no la tiene un solo medio, que hay muchas verdades, y que la mejor manera de encontrarla es contrastando información de varios medios, documentándose y desarrollando sus propias conclusiones. Como consumidores de mass media, estamos expuestos a una potencial manipulación; por ello, cuanto antes consigamos que nuestros alumnos sean conscientes de que la realidad es múltiple y variada, mejor podrán acabar con este control social. Y es que no hay arma más poderosa que el conocimiento.

La otra faceta de la Educomunicación consiste en convertir a los que tradicionalmente ocupaban el rol de receptores de la información en Emirec (concepto acuñado por Jean Cloutier, en el que se unen la idea de emisor y receptor en una misma persona: ya no solo producimos o consumimos información, sino que ocupamos los dos roles). Y es que, hoy en día, tenemos la suerte de contar con un sinfín de recursos que nos permiten crear nuestros propios contenidos comunicacionales, ¿por qué no aprovecharlos? Desde un blog, hasta una página web, programas de radio que se pueden difundir a través de la red e incluso píldoras audiovisuales, que nos facilitan la posibilidad de mostrar nuestro mundo, nuestra realidad, nuestra verdad. Y, de la misma manera que enseñamos a utilizar lenguajes como el oral, el escrito o el matemático, es importante que eduquemos en otros códigos tan necesarios como los tradicionales, y que nos ofrecerán la posibilidad de convertirnos en emisores informativos.

Los medios de comunicación ocupan, hoy en día, un papel fundamental en nuestra sociedad. Y, de la misma forma que aprendemos a emplear otros recursos (en las escuelas nos enseñan, por ejemplo, como coger prestado un libro en la biblioteca o como utilizar el transporte público), también debemos aprender a manejarlos, a conocerlos, a interpretar la información que nos encontramos en ellos, a usarlos de manera adecuada a las necesidades de cada uno. Tenemos que ser conscientes de la finalidad con la que ciertos mensajes llegan hasta nosotros, porque solo dentro de esa consciencia podremos desarrollar ese pensamiento crítico tan necesario hoy en día, cuando la información que recibimos a diario es casi ilimitada.