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23-5-2017. ¿Qué está más al norte: el Teide o el Everest, Nueva York o Madrid?

Al hilo de la entrada de ayer sobre la brutal hazaña de Kilian Jornet en el Everest (leerla), hablé sobre la latitud a la que se encuentra esta montaña y, en general, toda esta cordillera del Himalaya. Me temo que, en general, la gente piensa que está mucho más al norte de lo verdadero.

Es lógico. Se me ocurren dos razones para ello. La primera, un poco obvia, es que las fotografías y las imágenes que de esas montañas vemos son siempre con nieve, frío, congelaciones, vientos huracanados, tormentas… ¿Qué íbamos a esperar a 6.000, 7.000, 8.000 y casi 9.000 metros?

La segunda viene dada de la pequeñez de Europa frente a la inmensidad de Asia. Se nos hace ver que es el mismo continente, Eurasia, y entonces es fácil imaginarlo como un rectángulo, pero nada más lejos de lo real: Eurasia es una especie de cono tumbado, donde el vértice sería el Oeste de Europa (la nariz de Portugal, por ejemplo) y la base todo el Este asiático (desde el estrecho de Bering hasta el archipiélago indonesio, glub).

La sombra del Teide
La sombra del Teide

Respondiendo a la primera de las dos preguntas del titular, la respuesta es el Teide, que se encuentra más al norte que el Everest. En concreto, la montaña canaria está a 28º16’15», y la tibetana-nepalí, a 27º59’17», siempre latitud Norte. ¿Os cuesta, como a mí, ver lo que supone esa diferencia de apenas 17 minutos? Pues es la que hay entre Soria y el puerto de Piqueras, o entre el centro de Madrid y Colmenar Viejo, así que, básicamente, se puede decir que el Teide y el Everest están a la misma latitud casi exacta dentro de la grandeza de la Tierra.

De Madrid y Nueva York hablamos mañana.

30-4-2017. Muere en el Everest Ueli Steck, uno de los montañistas más puros y grandes de la historia

Ueli Steck, la ‘Máquina Suiza’, se ha convertido esta mañana en la primera víctima mortal de esta temporada en el Everest. Había cumplido 40 años el pasado mes de octubre, y el conocimiento de su muerte es demasiado reciente como para saber las causas exactas. Steck se encontraba en esa zona haciendo algo esperable en él: algo diferente, algo nuevo, algo que pocas cabezas se atreverían a imaginar y algo que muy pocas personas estarían capacitadas para hacer. Pretendía hacer la travesía entre el Everest y el Lhotse junto a Tenji Sherpa. Aunque no haga falta decirlo, por supuesto, sin oxígeno.

Llegaron hace más de dos semanas al Campo Base, pero Steck llevaba varios meses haciendo unos duros entrenamientos para esta travesía, con muchas horas de carrera, varios miles de metros de desnivel y abundante gimnasio para brazos y piernas. Hace apenas unas horas se ha sabido que, al parecer, ha encontrado la muerte tras sufrir una caída en una pendiente de hielo.

Steck es uno de los escasos montañistas de la historia que acumula dos Piolets de Oro, el de 2014 por su ascensión en solitario a los 8.091 metros del Annapurna y el de 2009 por su ascensión en estilo alpino al Tengkampoche (también Nepal) junto a Simon Anthamatten.

Un compendio de algunas frases de Steck las firmaría cualquier alpinista y son de las que no les entran en la cabeza a todas aquellas personas que nunca escucharon la llamada de las montañas: ¿Por qué subir ahí y, sobre todo, por qué subir de esa manera y a esa velocidad?

Steck, con los sorianos Nacho Morales y Nacho Barranco en la Ultra Trail del Mont Blanc de 2015
Steck, con los sorianos Nacho Morales y Nacho Barranco en la Ultra Trail del Mont Blanc de 2015

Steck ya protagonizó una entrada de este blog cuando hizo una de esas proezas imposibles: coronar los 82 cuatromiles de los Alpes en 61 días… desplazándose de uno a otro sin necesidad de ningún motor, solo corriendo o en bicicleta (leerla). Me gustaría saber cuánto y cómo durmió en esos dos meses.

Conocido por todo el mundo del montañismo, lo que le hizo dar el salto a un público algo más amplio fue su mágica ascensión a la cara norte del Eiger en febrero de 2008, cuando bajó el récord para dejarlo en dos horas y 47 minutos, haciéndolo todo en libre. Luego ese récord fue superado por Dani Arnold (2h28) y nuevamente por Steck (2h22). Pero las imágenes célebres son las de 2008:

Aquí en España, otro de los motivos que le han hecho conocido, querido y respetado fue su actitud en el rescate de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna, de triste final. Steck fue la última persona que estuvo con él en vida después de tomar una serie de valientes decisiones para ayudar a alguien a quien conocía de haberse tomado «un par de cervezas en el campo base, hablando del tiempo».

Nueve años después de aquello, es la Máquina Suiza la que ha perdido la vida en las montañas más altas del mundo. En unas horas o en unos días se conocerán más detalles de la muerte de uno de los alpinistas más importantes de la historia.

15-2-2017. Alex Txikon mantiene su cita con el Everest invernal y sin oxígeno

Lleva tanto tiempo ascendiendo montañas que es fácil pensar que Alex Txikon es mayor de lo que es, pero es que, claro, cuando coronó el primero de sus diez ochomiles, el Broad Peak, este vizcaíno todavía tenía 21 años. Ahora tiene 35, y cumplirá 36 el próximo diciembre.

Los primeros años de su carrera, hasta los 30, estuvo muy relacionado con el equipo de ‘Al filo de lo imposible’ o con las expediciones de Edurne Pasaban, lo que le valió para ir sumando montañas y, sobre todo, para ir sumando experiencia.

Entonces, hace cinco años, decidió darle un giro a su carrera alpinística. Con ideas y con expediciones menos convencionales está consiguiendo hacerse un nombre de primera magnitud en el alpinismo mundial. Sus objetivos desde entonces son fundamentalmente invernales o abriendo nuevas rutas a las montañas ya de por sí menos accesibles del planeta.

alex

Los dos últimos inviernos intentó la primera ascensión invernal al Nanga Parbat. De ambas tentativas dimos cuenta en este blog (ver la fallida de 2015) (ver la exitosa de 2016).

Ahora, dentro de esta carrera por henchir los límites de la capacidad humana ante la naturaleza, está intentando ser la primera persona que ascienda al Everest, en invierno, y sin oxígeno. Le acompañan dos sherpas, Nurbu y Chhepal, quienes ya se han visto obligados a utilizar oxígeno suplimentario.

Ayer o antes de ayer fue posible leer en algunos medios que Txikon abandonaba el plan. No es cierto pero sí entendible: en los días previos dijo que solo habría un asalto definitivo a la cima y, al bajar, los medios dedujeron que 2017 no sería el año.

Sin embargo, Txikon hizo algo tan saludable como es cambiar de idea. Bajó al campo base, sí, pero quiere aprovechar el ‘buen tiempo’ que todavía se espera estos días para pisar la cima del Chomolungma.

Seguimiento diario en ‘Desnivel’