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Cap. 254. 19/21-2-2021. Así ha sido el Campeonato de España de Atletismo Absoluto en Pista 2021

Del viernes 19 al domingo 21 en el polideportivo de Gallur (Madrid). Resumen de todas las pruebas.

Resultados completos

HOMBRES

60 
Preciosa e igualadísima final, seguramente gracias a lo cual el vencedor, Daniel Rodríguez, ha obtenido la mínima para el Campeonato de Europa de Torun (Polonia). Resultados
1. Daniel Rodríguez. 6.67 
2. Arian Olmos. 6.73
3. Mario López y Sergio López. 6.74

200
En la primera carrera de la final, Manuel Guijarro se lo ha puesto muy difícil a Daniel Rodríguez, quien ha hecho una exhibición total en la segunda por calle 6, firmando la tercera mejor marca española de la historia. Resultados Final 1. Resultados Final 2
1. Daniel Rodríguez. 20.83
2. Manuel Guijarro. 21.08
3. Oriol Madí. 21.23

400
Óscar Husillos ha vuelto a lo grande, y ante un rival que se sabía que se lo iba a poner muy difícil como es Samu García. Pero el palentino ha demostrado que está a tope y que en Polonia no se conformará con estar. Resultados
1. Óscar Husillos. 46.55
2. Samuel García. 46.97
3. Lucas Búa. 47.13

800
El campeón de Europa Álvaro de Arriba ha cogido la locomotora y no han podido adelantarle en ningún momento ni Pablo Sánchez-Valladares por dentro ni Mariano García por fuera. Qué buenas sensaciones del salmantino y qué gusto da ver este nivel. Resultados
1. Álvaro de Arriba. 1:47.91
2. Pablo Sánchez-Valladares. 1:48.36
3. Mariano García. 1:48.51

1.500
Una pena. A falta de dos vueltas, se han caído Sergio Paniagua y el favorito (con permiso de Jesús Gómez) Ignacio Fontes. Gómez ha salvado la caída saliéndose a calle 3 y solo ha tenido que marcar un fuerte ritmo para ganar casi sin cambiar. Resultados
1. Jesús Gómez. 3:49.32
2. Abderrahman El Khayami. 3:50.21 
3. Llorenç Sales. 3:50.63

3.000
Impresionante demostración de clase, una más, de Adel Mechaal, para imponerse en una carrera de primer nivel europeo al que es, precisamente, el líder continental del año, Mohamed Katir. Carrerón. Resultados
1. Adel Mechaal. 8:20.17
2. Mohamed Katir. 8:22.14
3. Gonzalo García. 8:22.96

60 vallas
De las mejores carreras del campeonato, con mínimas para Torun de dos atletas nacidos en el año 2000. Asier Martínez, de paso, ha batido la mejor marca española Sub 23 de la historia. Hay futuro… y presente. Los cuatro primeros, MMP en la final. Resultados
1. Asier Martínez. 7.63
2. Enrique Llopis. 7.71
3. Daniel Cisneros. 7.88

Altura
El atleta del Numantino David Bolado se ha quedado a un centímetro de su mejor marca de la temporada, que era también la mejor española del año, y se ha proclamado campeón de España. Resultados
1. David Bolado. 2,15
2. Ángel Torrero. 2,12
3. Juan Ignacio López. 2,12

Pértiga
Precioso concurso con tres saltadores en plena forma, y con sorpresa en la segunda plaza, que no en la primera. Leyva renueva su título, bate el récord de Andalucía y tira tres veces el listón en 5,63. Resultados
1. Isidro Leyva. 5,55
2. Alex Gracia. 5,42
3. Adrián Vallés. 5,37

Longitud
Décimo título para Eusebio Cáceres, el gran dominador de los últimos tiempos, quien ha rozado la barrera de los ocho metros pero sin poder quebrarla. Resultados
1. Eusebio Cáceres. 7,91
2. Francisco Javier Cobián. 7,70 
3. Jean Marie Okutu. 7,68

Triple
Una prueba de no gran nivel pero sí de gran igualdad. Bellido, tras cinco nulos, ha rozado la plata y el oro en el último salto. El veterano Sergio Solanas, de nuevo en el podio pero esta vez oro, tras varias medallas de playa y bronce. Resultados
1. Sergio Solanas. 16,19
2. Eneko Carrascal. 16,14
3. José Emilio Bellido. 16,12

Peso
Nuevo enfrentamiento entre los dos grandes dominadores el peso tras la retirada de Manuel Martínez, y triunfo del favorito, Carlos Tobalina, con su mejor marca de la temporada. Resultados
1. Carlos Tobalina. 19,67
2. Borja Vivas. 18,81
3. José Ángel Pinedo. 18,71 

Heptatlón
Arancón, líder durante toda la combinada, ha sufrido en el 1.000 final gracias a la valentía de Pablo Martínez de Guereñu. El soriano revalidad el título obtenido en 2017… cuando arrebató el primer puesto en el 1.000 a Jonay Jordán. Resultados
1. Mario Arancón. 5.508
2. Pablo Martínez de Guereñu. 5.462
3. Jesús Castillo. 5.432

MUJERES

60 
Todos los ojos miraban a Maribel Pérez, líder del año y amenazando el récord de España de Sandra Myers, y ha sido Paula Sevilla quien ha hecho una gran carrera con su MMP y mínima para Torun, además del récord del Campeonato. Resultados
1. Paula Sevilla. 7.29
2. Maribel Pérez. 7.33
3. María Cisneros. 7.41

200
En esta rara final que siempre es el 200 (se hacen dos carreras de cuatro), la favorita Nerea Bermejo ha sido la más rápida en la Final 2, aunque Estela García en la 1 la ha obligado a no dormirse. MMP de Bermejo, de hecho, por dos centésimas. Resultados 1. Resultados 2
1. Nerea Bermejo. 23.54
2. Estela García.  23.87
3. Anna Obradors. 23.93

400
Gran exhibición de Aauri Lorena Bokesa, a quien las jóvenes no han podido seguir cuando ha acelerado. La madrileña firma su MMP y ratifica la mínima para el Europeo de Torun. Resultados
1. Aauri Lorena Bokesa. 52.74
2. Andrea Jiménez. 53.66
3. Salma Celeste Paralluelo. 53. 92

800
La gran sorpresa del Campeonato, quizás. La favorita Daniela García, siempre en cabeza, se ha visto sorprendida al final por Lorea Ibarzabal, beneficiada del ritmo de García para hacer su MMP. No han podido terminar ni Yurena Hueso (lesión) ni Victoria Sauleda (caída). Resultados
1. Lorea Ibarzabal. 2:05.81
2. Daniela García. 2:06.00
3. Natalia Romero. 2:06.52

1.500
Preciosa carrera a ritmo lanzada por Marta Pérez, con todo el grupo en filia india desde el principio. Al final, Guerrero ha conseguido ponerse en cabeza a falta de una vuelta. Estarán las dos en Poloni con las mejores de Europa. Resultados
1. Esther Guerrero. 4:07. 48
2. Marta Pérez. 4:09.44
3. Águeda Muñoz. 4:14.18

3.000
Una de las finales de categoría del Campeonato, y que seguramente haya roto algunas apuestas. Gran triunfo de Marta García y sorprendente salida del podio de Carolina Robles, cuarta. Resultados
1. Marta García. 
2. Blanca Fernández. 
3. Lucía Rodríguez. 

60 vallas
Xenia Benach, tras hacer la mínima del Europeo en semifinales, se ha proclamado campeona con el mismo tiempo en la final que Caridad Jerez. La otra favorita, Teresa Errandonea, descalificada en semifinales por salida nula. Resultados
1. Xenia Benach. 8.20
2. Caridad Jerez. 8.20
3. Carmen Sánchez. 8.25

Altura
Un vuelo final sobre 1,81 de Izaskun Turrillas ha evitado que se ganara un Campeonato de España con 1,78. Empate entre todas las clasificadas de la segunda a la séptima, aunque los nulos sí han servido para diferenciar las medallas. Resultados
1. Izaskun Turrillas. 1,81
2. Una Stancev. 1,74
3. Raquel Álvarez. 1,74

Pértiga
La líder del año, Andrea San José, se ha visto superada gracias a las MMP del oro de Malen Ruiz de Azúa y de la plata de Miren Bartolomé, quien de paso ha batido el récord de Navarra. Buen concurso para elevar el nivel de la pértiga. Resultados
1. Malen Ruiz de Azúa. 4,43
2. Miren Bartolomé. 4,38
3. Andrea San José. 4,28

Longitud
Podía esperarse que el oro fuese a parar una vez más al cuello de Fatima Diame, pero sorprendente ha sido la plata de la joven Tessy Ebosele. Siempre es bueno ver nombres buenos con proyección en estos Campeonatos. María Vicente incluso ha sufrido para el bronce. Resultados
1. Fatima Diame. 6,51
2. Tessy Ebosele, 6,31
3. María Vicente. 6,24

Triple
Poco misterio más allá de conocer la marca a la que se iría la única y gran favorita, Ana Peleteiro, pensando sobre todo en Torun. Y además, una nueva medalla para Patrici Sarrapio, que nunca falla. Resultados
1. Ana Peleteiro. 14,21
2. Patricia Sarrapio. 13,77
3. Tessy Ebosele. 13,54

Peso
Triunfo de la gran favorita Belén Toimil, con solo dos lanzamientos válidos en su intento de batir el antiguo récord de Martina de la Puente (25 años). Se ha quedado a 13 centímetros. Resultados
1. Belén Toimil. 17,81
2. Úrsula Ruiz. 16,24
3. Mónica Borraz. 14,92

Pentatlón
Gran récord de España de María Vicente, que de paso supera los 4.500 puntos para meterse en el ranking de World Athletics. Sexta europea del año. Resultados
1. María Vicente. 4.501 puntos
2. Claudia Conte.  4.361 puntos
3. Carmen Ramos. 4.060 puntos

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Cap. 253. 23/26-12-2020. Navidad madrileña

Aprovechando las fiestas navideñas, y coincidiendo con las fechas exactas del levantamiento de las restricciones (23-26 diciembre), estuvimos en Madrid para ver a la familia después de demasiadas semanas sin hacerlo. Castilla y León no permite entrar y salir para pasar estos días con allegados, así que para abandonar Soria era necesario tener familia directa para poder salir… y que la comunidad de destino acepte el ingreso de forasteros, algo que estos días han hecho todas salvo la Comunidad Valenciana. En Madrid exigían un documento de declaración responsable, con datos propios y del lugar de visita, algo que había rellenado e imprimido. No hizo falta mostrarlo.

Día 23. Breve vuelta por el centro de Madrid, al que acudí andando en un largo paseo desde casa. Estaba precioso de iluminado como siempre, aunque con bastante menos gente que en cualquier año anterior y esperemos que posterior. Una de las estrellas que parece que han venido para quedarse es el gran árbol de Navidad de Hermes. La lujosa tienda francesa, situada junto al igualmente lujoso Four Seasons, van a convertir esta zona de Canalejas de Madrid en un lugar que muchos vamos a visitar sin necesidad de utilizar la cartera.

Día 24. Como este año no nos juntamos todos, la mañana del 24 fue para visitar a la familia de San Fernando de Henares y, de paso, para dar un paseo por esta localidad de tanta historia. Un gran belén, la visita a la plaza de los Paños donde se ubica el Ayuntamiento y un copioso almuerzo llenaron bien llenada la mañana.

Día 25. Por la mañana, excursión familiar a un lugar que no conocíamos, aunque parezca mentira: el Monte de El Pardo. Mil veces lo hemos visto desde el tren (la parte no visitable del mismo), pero nunca lo habíamos paseado. Apenas se puede recorrer el 5% del mismo. El resto, vallado, pertenece a Patrimonio Nacional. Es ahí donde se encuentran joyas de la fauna española como el águila imperial, además de una gran cantidad de herbívoros. Nosotros dimos un paseo por Valpalomero (cinco kilómetros agradables), antes de tomar algo junto al Palacio Real de El Pardo. No pudimos entrar a El Cristo porque la iglesia estaba llena debido a los aforos actuales.

Día 26. Después de estos tres días de hogar y sencillas visitas, madrugón para regresar a Soria, tras un café en el Hospital Ramón y Cajal para completar la estancia con la visita a amistades. De regreso, nueva parada en Santo Tomé del Puerto y en varios pueblos de Soria antes de llegar a la ciudad. A ver si pronto vuelven a levantarse esas restricciones, sería una buena señal.

 

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Cap. 252. 19-12-2020. 12 horas por el Arlanza: Yecla, Silos, Sad Hill, Covarrubias, San Olav, Lerma

Este sábado hemos realizado una ruta de 12 horas, de 9.00 a 21.00, por algunos de los lugares más conocidos de la zona del Arlanza en la provincia de Burgos, al sur de la misma. Esas 12 horas incluyen el trayecto tanto de ida y vuelta desde Soria capital, y el almuerzo en San Leonardo, todavía en la provincia de Soria. 

Hubo seis paradas.

1. La Yecla. Breve pero impresionante desfiladero. La pasarela apenas resbala, lo que se agradece en días como hoy. Se va por el desfiladero y se vuelve por la carretera, en menos de media hora se hace.

2. Santo Domingo de Silos. Además de visitar el monasterio, sus museos y su famoso ciprés rodeado por un claustro, hemos tenido la suerte de oír cantar gregoriano a los monjes en la iglesia. Mañana es Santo Domingo, pero al ser domingo adelantan a hoy la celebración.

3. Sad Hill. Cerca de Santo Domingo se encuentra este lugar donde se recreó la escena final de la famosa película de Sergio Leone ‘El bueno, el feo y el malo’. Es imposible no silbar la melodía mientras se mira de reojo a los demás protagonistas. 

4. Covarrubias. Un pueblo reconocible donde los haya, y donde también es fácil ver el esfuerzo por mantenerlo atractivo. Como todos estos pueblos, y como todo el mundo, está a la espera de tiempos mejores.

5. San Olav. Muchos siglos después, hace apenas unos años, Covarrubias cumplió su promesa. Ya hay una ermita que emparienta esta bonita localidad burgalesa con el Reino de Noruega a través del acero tratado con belleza.

6. Lerma. Fin de ruta en una localidad que tiene un palacio que destacaría en ciudades de gran tamaño. Ahora es un Parador en el que disfrutamos de una infusión tranquilamente antes de emprender el regreso a Soria.

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Cap. 251. 4/8-12-2020. Valencia: Albufera, Maratón, Oceanogràfic, Gastronomía

Resumen de cinco días en tierras de Valencia.

Viernes 4

Salida de Soria para llegar a comer en Torres Torres, cerca ya de Valencia capital, todavía en territorio montañoso. Tenía ganas de probar la paella de allí, y eso es lo que hice. Viaje posterior a la capital de la provincia, la tercera ciudad más grande de España, y paseo nocturno. Sorprende ver todos los bares abiertos después de más de cuatro semanas que llevamos en Castilla y León con la hostelería cerrada.

Sábado 5

En 2020 he tachado varios lugares de España que tenía muchas ganas de tachar. La Albufera de Valencia era uno de ellos. Madrugué. En primer lugar, visité el Centro de Interpretación del Racó de L’Olla, gratuito y con límite de aforo ahora. Miles de pájaros, entre ellos los flamencos, que cada vez abundan más por la Albufera.

De ahí me fui a hacer el obligado paseo en barca. Hay abundante oferta en El Palmar, que es donde estuve. Desde dentro, La Albufera es mucho más grande de lo que parece en los mapas. Visita muy interesante. Su profundidad máxima no llega a los dos metros. Vimos la barraca donde se rodó ‘Cañas y barro’, caladeros de anguila salvaje, ciudades a lo lejos, aves…

Ya en tierra firme, decidí hacer un recorrido en coche por los caminos asfaltados que cruzan los arrozales de la Albufera, ahora anegados por el agua como corresponde al mes de diciembre. Esta visita me pareció igual de interesante que la de la barca. Es curioso conducir por estrechas carreteras rodeadas de agua. También se ve abundancia de pájaros.

El final de esta ruta, realizada así sin mucho criterio, fue la localidad de Mareny de Barraquetes para seguir degustando la gastronomía valenciana.

Domingo 6

La razón del viaje fue el Maratón de Valencia Trinidad Alfonso y, más concretamente, la presencia en el mismo del soriano Daniel Mateo Angulo, quien hizo su mejor marca en la distancia con un espectacular tiempo de 2h08:22. Lo tendrá que cambiar en su perfil de Instagram… Leer crónica

Lunes 7

Otra de las visitas que tenía pendientes en Valencia era el Oceanográfic. Allí me dirigí ayer desde mi barrio de Ruzafa dando un paseo de media distancia. Estuve alrededor de cinco horas en el Oceanogràfic, entre los delfines, la película, ir de un acuario a otro, esperar en el aviario… Aunque todo está un poco en horas bajas, aún había gente. Hay varios sitios para comer, entre ellos un espectacular restaurante submarino. 

El Oceanográfic es el mayor acuario de Europa. Además de numerosos animales que viven siempre en el agua, también pueden verse aves, anfibios y reptiles cuya vida gira en las cercanías de estas grandes masas líquidas, tanto dulces como saladas.

Quería haber visitado algo más de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, pero después de esas cinco horas se me aplanaron las ganas. A la próxima. A cambio, dio un paseo, esta vez de larga distancia, por el cauce del Turia.

Martes 8

Esta mañana he madrugado. He parado en Alboraya para comprar horchata y para desayunar junto al mar. Me ha sorprendido muchísimo el centro de esta localidad, con edificios de varias alturas separados por huertas donde se siembran varios productos, entre los que destaca, cómo no, ese tubérculo llamado chufa que alguien un día tuvo el acierto de exprimir para probar su delicioso néctar. De ello hará siglos o milenios, supongo. Esta comarca tan cercana a Valencia capital es la llamada Huerta Norte.

De Alboraya, la siguiente parada ha sido de nuevo Torres Torres para comprar algo de paella que, junto a la horchata de chufa y otros productos de la tierra, degustaremos esta noche.

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Cap. 250. 28-9/1-10-2020. Cinco sorianos no ascienden el Monte Perdido

Después de las andanzas por tierras de Cáceres y Málaga, mis vacaciones han continuado y terminado muy lejos de allí, en el Pirineo aragonés, en la provincia de Huesca. También ha habido cambio de compañía. El grupo de estos cuatro días (del lunes 28 de septiembre al jueves 1 de octubre) lo hemos formado Adrián, Marta, Nacho, Pablo y Sergio.

Acá va un breve resumen cronológico de lo sucedido en estas fechas, en las cuales el objetivo principal del viaje era intentar subir el Monte Perdido, algo que finalmente no se concretó.

Lunes 28 de septiembre. Jaca

Día del encuentro de los dos grupos. Unos venían de tierras alicantinas y turolenses, y otros llegábamos de tierras sorianas. El punto de encuentro fue la tienda de Barrabés en Huesca a las 19.00 horas. De ahí partimos a Jaca (Hotel Jaqués). Poco después de instalarnos salimos a cenar donde nos recomendó Virginia, al Marboré, donde ya nos encontramos con la primera soriana del viaje. De ahí, de nuevo al hogar.

Martes 29 de septiembre. Refugio de Góriz

Segunda jornada del viaje, y primera de montaña. Mientras unos iban a correr, otros alargábamos la estancia en la habitación y en la cafetería del hotel. Después de estar todos duchados y desayunados, nueva partición de grupos: tres quedaron a tomar un café con Diego y dos fuimos a comprar algo para comer ese mismo día y el siguiente.

Alrededor de las 12.00 ya estábamos todos juntos. Desde Jaca salimos hacia la Pradera de Ordesa, accesible en coche desde hace dos semanas, ya que en temporada alta de verano hay que ir en los autobuses que salen de Torla. Aparcados en la Pradera, descubrimos que apenas teníamos hambre después del poderoso desayuno, así que directamente nos pusimos a caminar hacia el Refugio de Góriz.

Son aproximadamente 11 kilómetros, con lo que teníamos que calcular tres horas de caminata o algo más. Empezamos a andar poco antes de las 14.00. El día era inmejorable, tanto de temperatura como de visibilidad.

Esta ruta a pie entre la Pradera de Ordesa y Góriz es una de las más transitadas de España, y tiene sentido. Da igual del tiempo de que se disponga: en apenas una hora ya se disfruta de un precioso bosque, especialmente ahora en otoño. Si las obligaciones o el físico solo permiten dos horas, se llega a ver algunas de las cascadas espectaculares que forma el río Arazas.

Y sin duda, la excursión estrella es acercarse desde la Pradera hasta la Cola de Caballo, especialmente en días tan espectaculares como este martes (y mañana miércoles). Después del camino de ascenso por el bosque, se llega a la abertura del gran valle de Ordesa, en lo que se conoce como las Gradas de Soaso. Durante algo más de media hora, el desnivel se suaviza. Enfrente se van viendo las inmensas moles montañosas que ya superan los 3.000 metros.

Al final de ese Circo de Soaso, a la izquierda, se encuentra la celebérrima Cola de Caballo, que esta vez tenía bastante más agua que en mi anterior visita, en octubre de 2011. La lluvia y la nieve de la semana pasada han tenido sus consecuencias positivas y negativas.

Una vez que se llega a la cascada más famosa del Parque Nacional, la mayoría de los excursionistas regresan a la Pradera. Los que deciden avanzar hacia Góriz tienen dos posibilidades. La primera es seguir el sendero GR-11, para lo cual hay que girar a la derecha y, a través de unas zetas, salvar el fuerte desnivel.

La segunda opción son las Clavijas de Soaso. Fue la opción que elegimos nosotros. Estas clavijas están muy cerca de la Cola de Caballo, y permiten situarse en la parte alta del Circo en apenas unos minutos. No son difíciles, pero es preferible carecer de vértigo.

Desde allí, otra media hora de camino o poco más para llegar al Refugio de Góriz, nuestro hogar de esta noche. Había dos turnos para cenar, a las siete y a las ocho. A nosotros nos tocó en este último. 

En este tiempo que estuvimos en el Refugio empezamos a informarnos de la situación de la ruta del miércoles, y más concretamente del tramo más conocido y peligroso del Monte Perdido, la Escupidera. A pesar de las altas temperaturas de los últimos días, la nevada de la semana pasada fue seria y el sol apenas entra en este empinado tramo final. Nos vamos muy pronto a nuestros sacos de dormir con ese runrún.

Miércoles 30 de septiembre. Refugio en el camping de Bujaruelo

Hemos dormido como siempre en los refugios, cada uno lo que ha podido. Ya en el desayuno decidimos que vamos a subir hacia el Monte Perdido pero que no vamos a llegar hasta arriba, que no nos vamos a adentrar en la Escupidera. 

Consideramos que el trayecto hasta el Lago Helado ya es una excursión montañera más que interesante, por mucho que no se corone la cima que había sido la inspiradora de este viaje cuando lo planificamos hace algunas semanas.

Y eso es lo que hacemos. No madrugamos en exceso, considerando que estábamos en el lecho a las 21.30. Después de desayunar y de colocar en las taquillas aquello que no vamos a necesitar en la primera parte de nuestra excursión de hoy, empezamos a andar a las 8.30.

Góriz está a 2.160 metros y el Perdido, a 3.355. Son 1.200 metros de desnivel en apenas cinco kilómetros. Desde el principio, la cuesta arriba es bien fuerte. Como además no estamos todavía calientes, lo único que podemos hacer es avanzar despacio hacia arriba.

Aunque hay numerosas sendas, estas cruzan varias veces algunos farallones, de todos los tamaños. Algunos se salvan con una pequeña chimenea, otros con una trepada sencilla, y en el lugar más complicado, ya más bien cerca del final, hay instaladas unas cadenas que ayudan a dejar atrás el paso.

Además, durante todo el ascenso nos encontramos varios tramos en los que todavía no se ha marchado la nieve. Algunos son llanos y otros tienen un buen desnivel, aunque hay bastantes huellas y no hacen falta crampones en ningún punto hasta el Lago Helado.

Vamos viendo personas en el camino, pero en realidad apenas unas pocas. El día es igual de impresioante que ayer. Al principio, lógicamente fresco, porque es pronto y porque estamos muy altos. Al final, cuando bajemos, casi de verano total.

Llegamos al Lago Helado en dos horas. A la izquierda se ve el Cilindro de Marboré y a la derecha el Perdido y su famosa Escupidera. Dejamos las mochilas y caminamos algunos minutos para acercarnos al pie de este tramo final, sin meternos en él.

Alcanzada la cota 3.100, bajamos al Lago Helado, que se encuentra como su nombre indica a pesar de que estamos todavía en septiembre. Vemos que la capa de hielo es firme, lo que aprovechamos para caminar sobre ella, hacer algunos ejercicios aeróbicos e incluso disputar un partidillo de fútbol. Las piedras hacen de porterías y de balones.

Comemos, bebemos y bajamos  hacia el Refugio, de nuevo sin problemas por los mismos caminos que hemos seguido a la ida. Nos encontramos alguna marmota que aprovecha para tomar el sol. Llegamos al refugio a mediodía, la típica hora en la que no suele haber nadie. Nos encontramos con tres amigos, uno de los cuales lleva una camiseta de la carrera que organizan Abel Antón y Fermín Cacho en Soria. Son veraneantes en Soria (Herreros y Almaluez), así que aprovechamos para retratarnos con ellos. Han hecho la ruta Pradera-Refugio-Pradera.

Rehacemos las mochilas y bajamos otra vez hasta la Pradera, ahora la mayoría de nosotros por el GR-11 por tener dos visiones y por evitar las clavijas. Las piernas se van cansando. Ayer fueron casi 1.000 metros positivos, y hoy serán en total 1.000 positivos y unos 1.800 negativos.

En la Cola de Caballo hay bastante gente disfrutando de la temperatura tan agradable de hoy, a la espera de la borrasca que empezará a llegar mañana. Cruzamos el río sin utilizar el puente y pasa lo que pasa. Nada grave.

Llegamos al coche a las cinco de la tarde, ocho horas y media después de haber empezado a andar en Góriz. Comemos lo que habíamos comprado ayer en Jaca y, sin mucha demora, salimos hacia nuestra última cama del viaje.

Dormimos en otro lugar espectacular, Bujaruelo, en el refugio situado en su camping. Necesitábamos esa ducha. Ya no investigamos más: pequeño homenaje en el bar y en el restaurante del complejo y, poco después de las once de la noche, a nuestras piltras.

Jueves 1 de octubre. Vuelta a casa

Después de otra larga noche descansando, los más valientes se levantan a correr para estirar las piernas y disfrutar de ese trote en un lugar tan bonito y, hoy, soleado y fresco.

Recogidas una vez más las mochilas, avanzamos unos kilómetros en nuestros coches para desayunar en Torla. Se nota que es temporada baja.

Allí mismo nos despedimos. Algunos vamos a Soria y otros a Madrid. Tarde o temprano regresaremos para intentar subir al Monte Perdido. De momento, nos llevamos otros cuatro días de esos que difícilmente olvidaremos.

Caminito del Rey
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Cap. 249. 23/27-9-2020. Cinco días en Cáceres y Málaga

El pasado miércoles 23 de septiembre iniciamos un periplo de cinco días por tierras de Extremadura y Andalucía. El grupo lo formamos tres personas. En estos días hemos visitado algunos lugares nuevos y algunos ya conocidos. También hemos estado en sitios fundamentales del turismo en España y en otros menos conocidos.

Como son varios y como hay información de sobra de todos ellos, hago un pequeño resumen de estos días, con sus correspondientes imágenes.

Miércoles 23 al anochecer: Pico Villuercas

La crónica del ascenso al punto más prominente de Cáceres se puede leer en esta crónica. Salimos a las 15.00 de Soria y llegamos casi al anochecer y llenos de niebla. Nos perdimos las vistas, que deben de ser espectaculares.

Miércoles 23 por la noche: Guadalupe

Al bajar del Villuercas, paseo por un pueblo precioso, con su gran monasterio, Guadalupe, en una noche muy agradable para cenar en la calle y para dar un tranquilo paseo después de esa cena. Patrimonio de la Humanidad.

Jueves 24 por la mañana: Cáceres

Paseo de un par de horas con mi amigo Santi, para conocer un poco el centro y el Museo de la Casa de los Veletas con su antiguo aljibe. Mucho turismo en Cáceres, una ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Jueves 24 a mediodía: Mérida

Parada a comer, para visitar el teatro y el anfiteatro. Seguimos con más Patrimonios de la Humanidad en este viaje. Casualmente, hemos visitado los tres que hay en Extremadura, como si fuera un reto.

Jueves 24 (estancia de tres noches): Ronda

Las fotos de Ronda están tomadas la noche del jueves y la mañana del viernes. También estuvimos con Javi. La localidad malagueña es la cuarta más turística de Andalucía tras la trilogía Sevilla-Granada-Córdoba. El gran tajo y todo el arte y gastronomía atraen a decenas de miles de personas al año.

Viernes 25 por la mañana: Setenil de las Bodegas

Nos acercamos a esta localidad gaditana de los Pueblos Blancos, famosa por estar encajonada entre las piedras. Las rocas más grandes ejercen de techo de algunas de las calles.

Viernes 25 por la tarde: Caminito el Rey

Teníamos muchas ganas de hacer el Caminito del Rey. Descubrí esta zona de casualidad hace muchos años pasando en tren. Es uno de los lugares más impresionantes que existen en España. Su ubicación entre Málaga y el resto de la península hicieron que primero fuera atravesada por el tren y después por este Caminito del Rey, que ahora es una de las grandes atracciones turísticas de la provincia. Hay que coger la entrada con muchas antelación según qué fechas.

Sábado 26, todo el día: Torrecilla

Ascenso a la cima más prominente de Málaga, cuya crónica entera se podrá leer en este enlace cuando la cuelgue.

En la cima del Torrecilla

Domingo 27: Regreso, con parada en Las Infantas (Jaén)

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Cap. 248. 30-8/1-9-2020. Tres días en una de las joyas cantábricas, Castro Urdiales

Como en 2019, el viaje familiar de este año ha sido al norte costero español, y también a Cantabria. Si el año pasado elegimos la zona más occidental (Suances como base de operaciones), esta vez nos hemos ido al extremo oriental, a la localidad de Castro Urdiales, tocando ya con el País Vasco y más concretamente con Vizcaya.

De hecho, tan cerca está de Bilbao (apenas 30 kilómetros), que el diario de cabecera de las personas que estaban en la playa o tranquilamente en las terrazas era ‘El Correo’. La relación entre Castro y Bilbao es muy estrecha y, después de conocer un poco mejor la localidad cántabra, se entiende que los que vivan o trabajen en la urbe vizcaína elijan Castro Urdiales para escaparse como segunda residencia o para vivir de continuo y acudir cada día a su labor.

Nuestra estancia empezó la tarde del domingo 30. Acercado por mis padres hasta Navaleno, donde se encontraba el resto de la familia, salí con ellos tres (hermana, cuñado y sobrina) hacia el mar Cantábrico. Conseguimos hacerlo de una vez…

Esa tarde del domingo la dedicamos a conocer los elementos más famosos de Castro, la zona llamada Puebla Vieja, con su imagen tan icónica y conocida de la iglesia de Santa María de la Asunción.

Nos extrañó ver a tanta gente vestida con la misma camiseta, roja, y algunos incluso con banderas. Preguntamos y salimos de dudas: a las seis de la tarde empezaba la regata Bandera Ciudad de Castro Urdiales. La organización había pedido a los aficionados que no acudieran presencialmente a ver la prueba por el tema del coronavirus, pero o bien muchos de ellos no hicieron caso, o bien otros años no tiene que caber un alfiler en esta prueba. Además, la Sociedad Remera Castreña ganó y logró subir a la máxima categoría.

Me regresó pronto a casa para trabajar, así que me libré sin quererlo de un gran chaparrón de estos habituales en el norte.

Ese chaparrón fue algo excepcional en estas menos de 48 horas que pasamos los cuatro en Cantabria. El lunes, único día completo, lo dedicamos por la mañana a la playa. Elegimos la de Ostende, que está algo más cercana de nuestro hogar.

La playa es preciosa, aunque quizás haya algo menos de gente que en la otra (Brazomar, sensación subjetiva de un par de vistazos), porque a las minúsculas todavía les quedan algunos cientos de años para convertirse en arena fina. Aun así, aquí conseguimos darnos el primer baño marítimo del año.

Muy cerca de esta playa de Ostende se encuentra una cala pequeñísima en la que apenas había tres o cuatro personas. No hay pequeñas piedras, sino bien grandes. La cala es preciosa porque su salida a mar abierto es a través de un túnel de roca, según nos había parecido la noche del domingo cuando estuvimos paseando por allí.

Comimos muy bien en uno de los restaurantes de la zona hostelera de Castro, y por la tarde decidimos hacer una breve escapada. Como la mayoría de las personas que tengan ese pensamiento, nuestra excursión fue a la cercana localidad de Laredo, con un acercamiento hasta Seña, yendo hacia la montaña.

En Laredo, en su inmensísima playa de La Salvé, hubo paseo por la acera e incluso descalzos por la arena, pero sin llegar a mojarnos. Entre unas cosas y otras, se acercaba la hora de la cena, momento del día que volvimos a pasar en casa antes del nuevo paseo nocturno para ayudar a dormir a la menor del grupo y para tomar un café.

El martes 1 yo tenía que volverme a Soria en tres autobuses, lo que me deparó la última sorpresa del viaje. Por la mañana, de nuevo un día estupendo de calor agradable y poco viento. Esta vez cambiamos a la playa de Brazomar, con más gente que en Ostende según nos pareció. También es verdad que es más pequeña.

Hubo tiempo de sobra para volver a casa poco después de las doce y terminar de hacer la mochila. El autobús a Bilbao no sale de la estación de autobuses, sino de las calles céntricas, con varias paradas.

De allí me despedí a la una del mediodía de los tres afortunados que aún se quedaban 24 horas más. Poco después de la una y media llegué a Termibus, la estación de autobuses de Bilbao. Cuando salí, vi que la estación intermodal se llamaba San Mamés. Efectivamente, la Catedral está ahí al lado. Aunque ya lleva unos años y sí lo conocía por fuera, aún no había estado dentro del estadio de Athletic Club.

Y en realidad, tampoco es que ahora haya estado plenamente dentro, pero al menos sí comí en la taberna llamada La Campa de los Ingleses, desde cuyos ventanales se ve el imponente graderío y el césped del recinto deportivo.

A las 15.15, bus a Logroño. Y a las 17.30, nuevo bus a Soria, para empezar el miércoles a trabajar en esta semana cuyos mejores días han sido al comienzo, al contrario de lo que suele asociarse.

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Cap. 247. 28/31-7-2020. Picos de Europa: las canales de Camburero y Jidiellu

Martes 28 de julio

Hoy martes, una vez más, hemos emprendido viaje hacia Asturias, probablemente la comunidad autónoma con mayor presencia en este blog y, desde luego y sin necesidad de comprobaciones, la provincia más frecuentada.

Los objetivos de esta expedición de cuatro días no han sido muy diferentes a los de expediciones anteriores a esta tierra: Puertas y Picos.

Puertas es el pueblo del municipio de Cabrales al que llevamos viniendo de manera ininterrumpida desde 2011. Picos son los Picos de Europa, esas grandes montañas sin rival en lo que a cierto tipo de belleza y salvajismo se refiere.

Esta mañana han salido Luis Ángel y Félix. Esta tarde lo hemos hecho Ana, Marta, Roberto y Sergio. A las 21.30 estábamos disfrutando de la primera de las tres grandes cenas en el bar de Puertas y antes de medianoche ya dormíamos.

Miércoles 29 de julio

Nuestra cita en el comedor de la casa rural era a las 7.30. Tras el desayuno, nos hemos dirigido hacia uno de los lugares más conocidos de Picos, Collado Pandébano, tras atravesar Carreña, Poo, Arenas, Poncebos y Tielve y quedarnos a algunos centenares de metros de Sotres.

En Collado Pandébano nos hemos dividido en dos grupos de cinco personas y una. Yo he preferido subir por la ruta habitual hasta el refugio de Urriellu, la que cada año hacen miles de personas. Son algo menos de dos horas. Me pasé buena parte de la subida hablando con un chaval de Barcelona de 21 años quien, junto a otros tres amigos a los que conocimos después, tienen idea de permanecer un mes en Picos escalando, recorriendo, y durmiendo en tienda de campaña o al raso.

El grupo de cinco personas eligió una ruta que requiere mayor exigencia y que ya no recibe por tanto esa gran avalancha de visitas. De Collado Pandébano bajaron a Bulnes y desde allí subieron por la canal de Camburero hasta ese refugio del Urriellu donde yo les esperaba.

La primera contemplación del Urriellu o Naranjo de Bulnes siempre es algo impresionante para cualquier persona, y aún más por tanto para cualquier amante de las montañas.

Aparte de por el imponente desnivel de esta canal, al grupo le tocó sufrir por el poderoso sol que les acompañó en todo el tramo final de la subida.

En la zona del refugio, al que no se puede entrar y cuyo aforo se ha reducido a una tercera parte por el virus, permanecimos bien de rato comiendo y descansando.

La bajada fue ya comunal, por la ruta más sencilla, para recuperar los coches y dirigirnos con ellos hacia Arenas después de parar a meter las piernas en el agua de uno de los arroyos que nos cruzamos.

En Arenas nos encontramos con dos sorianos más, Cristina y Mariano, que se incorporaban a la expedición para unirse a la ruta del día siguiente. En Arenas, helado para recuperar algo de fuerzas antes de regresar a Puertas donde las recuperamos ya del todo. Pronto de nuevo a descansar.

Jueves 30 de julio

Para este día daban temperaturas exageradas en este zona de Asturias, por encima de los 35 grados holgadamente. Por ello preferimos madrugar un poco más e intentar ponernos en marcha cuanto antes dentro de un orden. La caminata era similar a la de ayer en distancia y desnivel, y la íbamos a hacer los ocho juntos.

Después de desayunar salimos de nuevo hacia la zona del día anterior, en tres coches. Uno lo dejamos en Sotres y con los otros dos nos dirigimos hacia las Vegas de Sotres. Esta logística no es estrictamente necesaria, pero con el calor que se esperaba a nuestra llegada la agradeceríamos.

No aparcamos en las Vegas de Sotres sino un poco antes. De este modo empezábamos a andar en el comienzo mismo del principal objetivo del día: los casi 1.300 metros de desnivel positivo de la Canal de Jidiellu.

Sin tiempo para calentar por tanto, iniciamos nuestra marcha despacio hacia arriba, dejando poco a poco muy abajo nuestros coches, y acercándonos también poco a poco al todavía muy lejano Collado de Valdominguero.

La Canal de Jidiellu no tiene mucha pérdida, como la mayoría de las canales. El tramo inicial transcurre siempre por la derecha de la subida, si bien llega un momento en el que los hitos indican la necesidad de cruzar para afrontar el tramo final por la izquierda.

Muy cerca del final hay una trepada no muy complicada pero en la que, por si acaso, hay colocada una cuerda.

Desde allí hay otra pequeña trepada y un paso estrecho. En pocos minutos se llega al herbáceo Collado de Valdominguero.

En las dos horas y cuarto de subida solo nos hemos encontrado a cuatro personas, cuatro jóvenes de Alicante que estaban afrontando el cada vez más famoso Anillo de Picos. En el Collado sí vemos otras tres o cuatro personas intentando la subida a Valdominguero, una de las muchas cimas de prestancia de los Picos de Europa.

Todo este tramo que hemos hecho coincide con el recorrido de la Travesera, lo mismo que la bajada entre rocas y rocas hasta el Casetón de Ándara, ya en Cantabria y el único refugio del Macizo Oriental de los Picos. Por suerte, toda la subida de la Canal de Jidiellu fue con sombra, pero a partir de Valdominguero empezó a apretar el sol.

En el Casetón de Ándara, igual que el día anterior bajo el Urriellu, nos tomamos nuestros bocadillos, frutas, bebidas…

Todavía nos quedaba el tramo final, que empieza por la pista que termina en el Jitu de Escarandi. Esta pista es apta para vehículos, lo que facilita el transporte de personas y materiales hasta el refugio. En Urriellu, la intendencia sube en burro o mula.

La pista hay que abandonarla a los dos kilómetros, para girar a la izquierda hacia la Fuente de los Soles. Esa parte inicial es de subida. Desde el momento en el que se corona la cresta ya se ve abajo, precioso, Sotres.

Hacia allá vamos. La senda está bien marcada, sobre todo porque no hay cruces o bifurcaciones que induzcan a la duda. Esta parte final la hacemos en algo más de una hora. Llegamos a Sotres con calor fuerte de verdad.

Reponemos calorías de nuevo mientras el coche que había sido aparcado en Sotres sale con los otros dos conductores hacia las Vegas. Alguno opta por hacer la ruta circular completa a pie, corriendo.

En Sotres nos despedimos de Cristina y Mariano y salimos hacia Arenas. En el camino nos jarrea y agradecemos que ello no haya sucedido algunas horas antes, lo que habría resultado peligroso y muy incómodo.

En Arenas hacemos la tradicional parada para hacer algunas compras gastronómicas y degustar un poco de sidra.

Llegamos bien de día a Puertas para ducharnos, tomar algo y cenar de nuevo en el bar: callos, sardinas, jabalí, bonito en tomate, tortillas, fresas de El Zánganu, flan, arroz con leche… han sido nuestros nutrientes estos días en casa. No hay tiempo para mucho más que para decirnos hasta mañana.

Viernes 31 de julio

Último día y, como en las excursiones organizadas, toca tiempo libre por la mañana. Unos lo aprovechan para correr unos kilómetros por los montes cercanos a Puertas, y el resto preferimos levantarnos un poco más tarde y dar un paseo por el pueblo hasta su parte más alta. El pueblo es mucho más extenso y bonito de lo que parece desde su plaza principal.

Hace tan buena mañana que prolongamos la despedida en la calle. Nos llevamos a casa algunos botes de mermelada de las fresas que nos sirvieron de postre los días anteriores y nos emplazamos para que nuestra próxima visita sea lo más cercana en el tiempo posible.

De regreso a casa, y como somos animales de costumbres, dos paradas en lugares conocidos. Primero, una vez más en Arenas. Segundo, en la playa de Berellín en Prellezo, ya en Cantabria, que estaba con la marea altísima, como nunca la habíamos visto en nuestras paradas anteriores.

La comida ha sido allí en Prellezo, igual que la despedida entre los integrantes de los dos coches. Pronto nos veremos por Soria o por alguna otra expedición montañera.

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Cap. 246. 20-7-2020. Ciudad Real-Albacete: Campo de Criptana

Finalizamos esta ruta de tres días por Castilla-La Mancha con una rápida visita a uno de los tres molinos que conservan la maquinaria de los diez que todavía quedan en pie en Campo de Criptana.

El horario de apertura, según vimos ayer domingo, era las diez de la mañana, así que no fue complicado levantarse con tiempo, desayunar en nuestro hotel y dirigirnos en coche hasta la oficina de turismo. 

Perderse a pie o en coche por este barrio del Albaicín de Campo de Criptana también es una experiencia recomendable, con las casas tan blancas y tan azules. En días como hoy, esa recomendación pierde sentido entre las 11.00 y las 19.00, aproximadamente.

A las diez estábamos en la oficina de turismo, y a las diez y media empezaba la primera visita guiada al Molino Infanto, el que se encuentra justo al lado. Entre su estrechez y los tiempos actuales de virus, las visitas son de cuatro personas, así que hemos estado nosotros tres solos.

También me gustó mucho el molino: el gran palo con el que se mueven las aspas para dirigirlas al viento, las tres plantas del pequeño edificio, las lonas que se le ponen a las aspas, los doce pequeños ventanucos a través del cual el molinero comprobaba la dirección exacta del viento, las losetas alusivas a la fama de ‘agarrados’ y ‘usureros’ de los profesionales de los molinos…

Y, sobre todo, la maquinaria de la molienda de la tercera planta, una maquinaria que se pone en marcha una vez al mes (en tiempos de vida normales) como atractivo turístico.

La visita dura alrededor de cuarto de hora. Después de conocido el molino y de comprar algún recuerdo gastronómico, nuestra siguiente y última parada ha sido también en La Mancha, pero ya en Toledo.

La parada del almuerzo ha sido en Tembleque, cuya plaza merece la fama que lleva por su estructura y por su estado de conservación. Tembleque tiene bastante más que ver, pero Soria empezaba a llamarnos, así que lo dejaremos para nuestro próximo viaje por la A-4.

Nacimiento del río Mundo
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Cap. 245. 19-7-2020. Ciudad Real-Albacete: Almenara, río Mundo…

… Villanueva de los Infantes, Manzanares y Campo de Criptana

Segunda de las tres jornadas por tierras de Ciudad Real y Albacete, y segunda en la que tocamos las dos provincias. Después de dormir en Ruidera, pronto salimos este domingo hacia tierras de Albacete para subir a su pico más prominente, el Almenara. La crónica de todo ello se puede leer en el blog de las cimas, al que le queda poco vida.

Cima del Almenara

Del Almenara bajamos a recuperar fuerzas a Riópar y desde allí, como cualquiera puede imaginar, al nacimiento del río Mundo. Sí, son las cosas típicas que hay que ver, pero una vez vistas, se entiende por qué.

Y eso que ahora no tiene mucha agua. Aun así, nos comentan los guías del parque que el nacimiento no se queda nunca seco. Lo bonito, de todos modos, sería verlo en primavera, cuando esas cascadas ahora más bien finas se convierten en un espectáculo llamado El Reventón: 180.000 (ciento ochenta mil) litros de agua por segundo. 

Por cuestión de horarios, comimos en Riópar y desde allí, nos separaban un par de horas hasta Manzanares, donde Félix cogía el tren a Madrid.

En el camino visitamos uno de los pueblos más bonitos de Castilla-la Mancha… y de España. De hecho, pertenece a esa Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España: Villanueva de los Infantes, otra localidad marcada por Cervantes y su creación universal, que comparten protagonismo con Quevedo, fallecido aquí. Toda esa historia literaria se corresponde con lo que puede verse en el pueblo, tanto en su plaza Mayor como en algunas de las pocas calles que el tiempo y el chaparrón nos permitieron visitar.

De Villanueva, con tiempo, fuimos a Manzanares, donde lo único que hicimos fue pasear por su Parque del Polígono Julián Gómez-Cambronero, con su gran lago, sus numerosos patos y su curioso Paseo del Sistema Solar.

Desde allí se tarda cinco minutos a la estación de tren, donde despedimos a Félix.

Nuestra última parada fue Campo de Criptana, otra localidad en la que éramos nuevos y que nos encantó. Los diez molinos que se conservan de los más de 30 que había originalmente son los más antiguos de La Mancha, del siglo XVI, entre los que conservan su maquinaria original.

Eso lo veremos mañana lunes. El domingo lo despedimos en una de las terrazas que hay junto a estos molinos de viento que Don Quijote confundió con gigantes en el pasaje más famoso del libro que escribió Cervantes. De camino al hotel, cena en la plaza Mayor, animada pero no tanto como la zona de los molinos.