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20-5-2020. Diccionario del coronavirus (A-E)

Ver de la F a la O

Ver de la P a la Z

La pandemia del coronavirus, un fenómeno desconocido para la Humanidad que hoy vive, ha tenido también como protagonistas a una larga serie de palabras y conceptos en estos últimos meses. En algunos casos, son palabras totalmente nuevas. En otros, han cambiado de significado o han adquirido nuevas connotaciones. Las hay que tuvieron su momento en esta crisis y ya apenas tienen relevancia, y todavía habrá otras que se incorporarán en el tiempo que quede hasta el final de esta pesadilla. Si se os ocurren más, podéis enviarlas al correo desdesoria@desdesoria.es

Abastecimiento: En dos sentidos. Primero, en el personal y familiar, con las largas colas que se formaron en los supermercados la segunda semana de marzo, especialmente el viernes 13 y el sábado 14. Y en segundo lugar, en el necesario abastecimiento por parte de las administraciones de todo el material para los sanitarios y para el resto de ciudadanos que, en los primeros días, era imposible de conseguir

Abrazos: Incluso un futbolista lo decía ayer, que casi lo más raro que se le hacía del regreso al fútbol era el no poder abrazarse en caso de un gol. Abrazarse, besarse, tocarse… son tan humanos que costará acostumbrarse a sus ausencias, y llegarán de repente casi sin enterarnos.

Agradecimientos: En este tiempo se han realizado numerosos vídeos y se han expresado numerosas muestras de agradecimiento para todos los servicios esenciales, siempre con los sanitarios a la cabeza por su altísimo nivel de exposición.

Aislamiento: Miles de personas han tenido que estar varias semanas en la habitación de su casa o en la de su residencia por la sospecha o por la certeza de estar contagiados. En el caso de ser posible, algo que no lo es en un gran porcentaje de casos, se les pedía utilizar un baño solo para ellos.

Alemania: No va a haber muchos países en esta lista. De Alemania siempre llamó la atención el gran número de casos que tenía y la baja cantidad de fallecidos en proporción. Ello se ha ido viendo después en otros países. Lo poco que se conoce de este virus y las diferentes formas de conteo explican estas diferencias de mortalidad entre unos países y otros.

Alivio: Poco a poco se van tomando medidas de alivio, a la vez que la situación mejora. Siempre hay dramáticos que piensan que “es pronto”, pero la mayoría de las personas las agradecen.

Altas: Cada día se van conociendo personas que superan la enfermedad o que abandonan los hospitales. Cientos de miles de personas en el mundo aún tienen la infección o no les ha hecho el test que confirme que la han pasado.

Amigos: Los españoles llevan sin ver a sus amigos en persona desde que se decretó el estado de alarma el 14 de marzo. Las medidas de alivio de las últimas semanas seguramente han permitido que algunos entre sí ya se hayan visto, incluso hayan tomado algo donde estén en Fase 1. Para las quedadas como ‘las de antes’, aún hay que esperar.

Anticuerpos: Desde los años 80 no se utilizaba tanto esta palabra, que ahora denomina de manera genérica a aquellas glucoproteínas que crea el cuerpo para luchar contra el coronavirus.

Antígeno: Junto a los anticuerpos y el PCR, uno de los tres tipos de test para la detección de la infección, si bien la menos precisa pues detectan las proteínas (antígenos) de la superficie del virus, pero no su material genético.

Anular: Bodas, viajes, comuniones, encuentros… Todo aquello previsto entre mediados de marzo y quién sabe hasta cuándo, se ha tenido que anular.

Aplauso: El primer día o los dos primeros era a las 22.00 (parece que ha pasado un lustro de aquello), pero pronto se cambió a las 20.00 para que los niños no se lo perdieran. Con el paso de los días, se aprovechó esa hora para hacer pequeñas fiestas, homenajes, felicitaciones… cada uno desde su ventana.

Aplazar: Numerosos eventos festivos y deportivos han cambiado su fecha a después del verano, con la esperanza de que puedan realizarse. Las otras dos modalidades han sido suspender (decir que no se realizaba el evento pero dejando una puerta abierta a celebrarlo en el futuro, dentro de este mismo año) o cancelar (dando por perdido el evento de este año y prometiendo redoblar las ganas para 2021).

Arcoíris: Una de las imágenes más difundidas para escenificar la esperanza de que “Todo irá bien”. Los meses tan lluviosos que hemos tenido también han permitido fotografiarlos y verlos en directo, como una señal de que era cierto que todo terminaría.

Asintomáticos: Quizás millones de personas en todo el mundo han pasado la enfermedad sin saberlo, y quizás contagiando a otras muchas. En algunas personas, los síntomas han sido leves, pero otras muchas aseguran no haber sentido nada en absoluto. Es una de las muchas cosas que se desconocen del virus.

Atención primaria: Todo el sistema sanitario ha estado centrado en estos meses en el coronavirus. Si la atención primaria siempre ha sido fundamental, a partir de ahora (tanto en lo que queda de pandemia, como después de la misma) lo será todavía más.

Ayudas: Lo primero es la salud, pero también está la economía. Todas las administraciones están gestionando o han gestionado ayudas para que la crisis económica sea lo menos dañina posible.

Balcones: Algún estudio señalaba el número de casas en España que no daban al exterior. Las ventanas han sido más importantes que nunca, y los poseedores de balcones, sobre todo en los días de buen tiempo, los han utilizado más que nunca.

Besos: Ver abrazos

Bicicleta estática: En los primeros días, algunas personas habrían cambiado su coche por una bicicleta estática. Las personas acostumbradas a moverse las han echado mucho de menos… o las han utilizado muchísimo. Algunas llevarían años fuera de circulación y han cobrado una nueva vida.

BOE: Cada día se han ido publicando medidas que previamente eran anunciadas por el Gobierno. En ocasiones sucedía a las pocas horas. En otras, a los varios días, mientras la gente ya las iba ‘aplicando’ porque lo había oído en la rueda de prensa. Nada es oficial hasta que sale en el BOE.

Bulo: Pocas cosas hay más enervantes que los bulos, la única realidad que existe más contagiosa que el coronavirus. Hasta Whataspp cambió sus utilidades para reducir la expansión de los mismos, pero no parece que sirviera de mucho. Quizás, igual que las enfermedades, tendrán que existir hasta el fin de la especie humana, aunque en épocas de mayor sensibilidad, ayudados por las tecnologías actuales, se propagan con mayor velocidad.

Cacerolada: Era de esperar que, tras el ‘shock’ de las primeras semanas por la irrupción del coronavirus, pronto empezarían las protestas contra las administraciones. Así fue, y la manera de expresarlas ha sido haciendo golpear las cacerolas con los cubiertos de casa o con lo que fuera.

Cancelar: Ver aplazar

Caravana sanitaria: Esto creo que es sobre todo exclusivo de Soria, salvo que lectores de otras provincias o ciudades digan lo contrario. Cada día, a las 20.00, en Soria capital y en algunas localidades, las ambulancias y los vehículos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad formaban una caravana para saludar a las personas que salían a aplaudirles. La gente las ha agradecido muchísimo. En ocasiones se aprovechaban también para alguna felicitación.

Cerveza: En los primeros días, cuando la gente hacía acopio por si había que permanecer un largo tiempo en casa, el segundo producto más demandado fue la cerveza. El primero, sin rival, empieza por ‘p’.

Chándal: Tantas semanas en casa hicieron que esta prenda de vestir fuera la más utilizada, sobre todo al principio.

China: En diciembre y en enero leíamos noticias sobre un virus en una ciudad inmensa de China que nadie había escuchado nunca. Todo resultaba más pintoresco que preocupante, algo difícilmente concebible ya bien avanzado el siglo XXI. Todavía somos muy pequeños.

Científicos: O ciencia, valen las dos palabras. Un trabajo tan apasionante como fuera de los focos, un trabajo antes solitario y ahora grupal y global. Todos los miramos de reojo y cruzamos los dedos para que aminoren los efectos de este virus y de los posibles futuros.

Cinta de correr: Ver bicicleta estática.

Codos: Antes de la irrupción salvaje del virus fuera de sus focos iniciales (China, Irán, Corea…), se hacían algunas recomendaciones que ahora parecen de chiste, como las de saludarse tocándose los codos. Esa recomendación dejó numerosas imágenes, y seguramente dejará algunas más, pero parece más digno y más seguro, si no va a haber un abrazo o un apretón de manos, hacer un saludo desde cierta distancia.

Comité de expertos: No ha estado nunca muy claro quiénes han sido. Además, expertos en coronavirus no había nadie. Aunque sus pautas pudieran inferirse por anteriores epidemias, todo ha resultado tan nuevo como descolocante. Han tenido que tomar decisiones (o asesorar a las personas que las toman) muy rápidas y muy difíciles, algunas en apariencia contradictorias con las anteriores por esa propia naturaleza desconocida del enemigo.

Comparecencia: Cada día, el presidente, los ministros, los presidentes de las comunidades, los consejeros… han ido compareciendo para ir informando tanto del avance de la enfermedad como de las medidas sanitarias, sociales y económicas que se iban tomando. Su impacto se ha ido aminorando con el tiempo, como todo. Antes las veían millones de personas y ahora esos números se habrán reducido.

Confinamiento: Una de las palabras estrella de estos meses. Cientos de millones de personas en todo el mundo no han podido salir de sus casas. Esto mismo, expresado en octubre o noviembre del año pasado, hace cuatro días, habría sido solo posible en el guion de una mala película.

Confirmados: En esos primeros tiempos de la enfermedad, ya con todo el mundo confinado, numerosas personas tenían síntomas compatibles. Pocas de ellas tenían acceso a los test. Cuando se les fue haciendo la prueba, se fueron confirmando esos casos. Al principio, pocos (aunque habría muchos); con el paso de los días, a miles cada día.

Contagiados: Difícil saber cuántas personas se han contagiado, aunque para ello se hizo el estudio estadístico de prevalencia del que ya se han conocido los primeros datos. Se estimaba que serían en 5% de los españoles, algo más de dos millones, los contagiados, diez veces más que los que se han sometido a pruebas.

Controles: El confinamiento sorprendió a muchas personas en lugares que no habrían elegido para el mismo. Algunas personas se dieron cuenta de ello según avanzaba la situación. Ha habido controles en toda España para evitar la movilidad entre ciudades, entre provincias y dentro de la misma ciudad o localidad.

Coronavirus: El desencadenante de todo.

COVID: También COVID-19. También se lee covid o Covid, con la posibilidad de añadirle el -19. Es un acrónimo de ‘Coronavirus disease’, enfermedad por coronavirus. Desde el principio, la OMS dejó claro que no quería que en el nombre de la enfermedad apareciera ningún país, para que no sucediera lo mismo que con la gripe española de 1918, que de española solo tenía el nombre.

Crisis: Sanitaria, social y económica. Aún plenamente inmersos en ella, falta por conocer sus consecuencias para poder compararla con la de 2008, como se hace continuamente.

Criterios: Criterios para tomar medidas y ahora, sobre todo, para pasar de fase. Qué difícil es asumir criterios ajenos, y qué difícil es imponerlos, sobre todo cuando nueve, por ejemplo, son positivos, y solo uno negativo.

Cuarentena: Otra de las palabras fundamentales de estos meses, la cuarentena a la que nos hemos sometido en todo el mundo como la manera más eficaz de luchar contra el virus a la espera de armas más claramente médicas.

Curva: La evolución del coronavirus se ha seguido por gráficos, como parece lógico. Los primeros días, esos gráficos no hacían sino crecer. Era desesperante para todo el mundo. Parecían días que jamás terminarían hasta que se contagiara todo el mundo y que pasara lo que tuviera que pasar. El objetivo era aplanar la curva, que el gráfico empezara a ser cóncavo. Hasta que eso no empezó a conseguirse, curva fue una de las palabras más empleadas.

Datos: Es increíble los cientos de datos que está ofreciendo la actual situación. Muchos de esos elementos ‘datables’ aparecen en el presente diccionario. Pero es que hay muchos más. Además, a la hora de leer esos datos, tan importante es ver el valor total (eso sobre todo para el futuro) como el valor respecto al día o los días inmediatamente anteriores, para ver la evolución verdadera de todo esto.

Deporte: A partir del comienzo del desconfinamiento, había dos palabras que se utilizaban de manera muy repetida en el BOE: paseo y deporte. En algunos de estos boletines (imposible leerlos todos), en los más leídos, no aparecía por ningún lado la palabra correr, ni escalar, ni nadar, ni bádminton, ni patinete… Paseo y deporte. El paseo, para tomar el aire y recibir la vitamina D del sol. Y el deporte, para la gente que hace deporte. Como tantas cosas en esta crisis, este tema está ocupando millones de horas de conversación desde el comienzo del desconfinamiento.

Desconfinamiento: Pues eso, lo contrario de confinamiento. Poco a poco, eso sí, se puede salir de casa a hacer nuevas actividades que hacía dos meses nadie practicaba en España.

Desescalada: Así se ha llamado al proceso por el cual se irá regresando a la normalidad. Esta desescalada afecta a todo: Sanidad, economía en general, comercio, hostelería, hábitos sociales, aspectos psicológicos…

Desinfectar: Fundamental en los peores momentos de la situación, y fundamental a partir de hora según nos vamos acercando a la nueva normalidad, y más mientras no se sepa la resistencia del virus a las diferentes condiciones exteriores.

Distancia: Distancia social, distancia de seguridad… Ya no es como antes, al menos de momento. La gente ya se ha acostumbrado a pararse a cierta distancia para intercambiar unas palabras. Aunque siempre hay vídeos que recogen las excepciones, una imagen de ahora y una de hace tres meses deja clara la profundidad del cambio

Dos metros: En general, esa es la distancia que hay que mantener para evitar la propagación del virus. Desde hoy, si no se puede guardar esa distancia, la mascarilla es obligatoria.

Ejercicio: En las semanas duras de confinamiento, los deportistas habituales tuvieron que ingeniárselas para adoptar nuevas rutinas. Otros empezaron a hacerlo justo ahora, cuando vieron que estar todo el día del sofá a la cocina y a la habitación no era buena. Las autoridades no dejaban de recordar la importancia del ejercicio para la salud del cuerpo y de la mente, que al final son todo uno.

Epidemia: Del Diccionario de la RAE: Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas.

Epidemiología: La ciencia que estudia las epidemias. Cada persona ha hecho un pequeño curso acelerado en estas semanas, y algunas consideran que ello es suficiente para asesorar a las demás sobre cualquier tema y para descubrir todos los errores en la gestión de lo sucedido.

Epis: Acrónimo de Equipos de protección individual que, hasta ahora, casi nadie conocía fuera del mundo sanitario. Utilizadísimo en los primeros días.

Equipos de protección individual: Especialmente para los sanitarios que han estado más cerca del virus durante más tiempo. Al principio, su ausencia obligó a inventarlos de las maneras más bizarras o a utilizar la solidaridad de los españoles que los fabricaban como podían en sus casas.

ERTEs: El tema laboral está viviendo una situación impensable y drástica, de un día para otro. Miles de empresas de toda España se han tenido que acoger a expedientes de regulación de empleo temporales, confiando en que esa sea la manera de sobrevivir cuando puedan ir regresando a sus diferentes actividades.

Escalonado: Así está siendo el desconfinamiento, poco a poco, escalonado, por fases, y por zonas.

Escaparse: Antes del estado de alarma, y en previsión del mismo, numerosos españoles decidieron cambiar de ubicación. Tan fácil es criticarlos como intentar ponerse en el lugar de cada caso concreto. Además, todavía estaba permitido. A partir del 14 de marzo, la palabra escaparse ya sí tiene su significado verdadero: escaparse de casa para darse una vuelta y, sobre todo, escaparse del lugar actual para ir a otro al que no está permitido con el actual estado de alarma. En Fase 1 está permitido moverse dentro de la provincia. El cambio de provincia, según la situación de ahora, no se permite hasta la nueva normalidad.

Estadísticas: Ver datos

Estado de alarma: La segunda vez en el actual periodo democrático en la que España está en estado de alarma, y de la primera nadie se acuerda. Es un recurso constitucional previsto para situaciones tan excepcionales como esta. Aún no se conoce su final, pero no se vislumbra muy lejano.

Estados Unidos: El país con mayor número de contagios y de fallecidos. Como con cualquier fenómeno global, lo que sucede en el principal país del mundo es lo que más se observa y se sigue, y más en este caso en el que ha sido el país más afectado.

Eurobonos: En teoría, una de las maneras de luchar contra la presumible crisis económica. En la práctica, no se sabe. Como todos estos elementos de la macroeconomía, hay líneas de pensamiento muy diferentes. Al final, de una manera u otra, la economía termina colocándose, lo importante es que suceda cuanto antes.

Gracias a HP y TA

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19-5-2020. Los mapas de tren en España desde mediados del XIX

He encontrado una web que, aunque le encuentro algunos problemas para manejarla, me ha resultado muy interesante.

En ella se muestran varios de los mapas del ferrocarril en España desde el año 1855 hasta el 2006, algunos de ellos solo propuestas. Entiendo que desde entonces no habrá habido muchos cambios, pero algunos e importantes sí.

Son más de una veintena de mapas que muestran dos cambios.

Por un lado, el del sistema de ferrocarriles de España, siempre con Madrid como gran centro, y con sus nudos ferroviarios más o menos importantes distribuidos de manera estratégica por el país.

Por otro, los cambios de diseño también son curiosísimos. Parece mentira que con los mismos datos o muy parecidos, y sobre un mapa estático, se puedan hacer cosas tan diferentes.

Ver web con la evolución

Ana, Óscar, Pedro, Virgilio y Elías
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18-5-2020. Viajar o hacer turismo: 24 horas en el corazón de Venezuela

Nueva colaboración de Óscar Reyes, esta vez muy especial, pues el pasado mes de marzo visitó Venezuela de una manera que muy pocas personas pueden visitar. Este es su relato:

«Hace un tiempo reflexionaba con un amigo acerca de las diferencias fundamentales entre viajar y hacer turismo y, tras un largo rato debatiendo y desechando ideas más o menos preconcebidas, llegamos a un consenso en torno a dos conceptos que nos parecieron los más relevantes:

  1- Los motivos que empujan a cambiar de emplazamiento y 

  2- el interés por integrarse en el entorno al que uno se traslada. 

Aunque ambas actividades comparten la curiosidad por conocer algo nuevo, convenimos que el turismo está más asociado al ocio y conlleva una mayor planificación puesto que el aliciente principal del turista es visitar los atractivos del lugar escogido. Normalmente, cuantos más, mejor. Sin embargo, la inclinación por involucrarse a la nueva realidad buscando, por ejemplo, fórmulas para interactuar con el paisanaje o con el medio le resultan, cuando menos, secundario.

El viajero también quiere ver esos lugares atractivos aunque puede haber más motivos que le llevan a moverse y, en cualquier caso, subyace una necesidad por salir de la zona de confort para provocar una experiencia de crecimiento personal. Por ello, fomenta la interacción e intenta aprender de las diferentes costumbres con el propósito de sentirse partícipe de la vida que tiene alrededor. 

Unión del Caroní con el Orinoco

Quiero dejar claro que la intención de comparar turismo con viajar no nace con la pretensión de establecer diferentes categorías poniendo a una por encima de otra puesto que, personalmente, practico y disfruto de las dos experiencias siempre que puedo. Dicho esto es obvio, por tanto, que uno puede ser viajero o turista en función de la circunstancia y asimismo debo reconocer que a nivel emocional viajar me tiene definitivamente más enganchado. 

Bueno, que toda esta monserga sirva a modo de introducción para pasar a contar una vivencia genuina que he tenido la oportunidad de vivir justo antes del maldito virus o para ser más exactos, durante la propagación del mismo. Un auténtico viaje que con el tiempo espero recordar únicamente como el conmovedor primer capítulo de una gran historia que está todavía por escribir.

Venezuela fue el destino por razones de trabajo y el tiempo de estadía en el país sudamericano tan sólo 3 días (8-11 marzo), aunque consideraré sólo 24 horas de ese tiempo como una vivencia absolutamente excepcional. El tiempo pues, no considero que sea un elemento decisivo en la distinción entre los términos anteriormente citados.

24 HORAS EN EL CORAZÓN DE VENEZUELA

Son las 4:00 de la mañana del día 9 de marzo y despierto antes de que suene la alarma del reloj. Los nervios y el jet-lag sólo me han dejado dormir unas 3 horas y el sopor y las prisas hacen que me corte un dedo con la maquinilla desechable al buscar la pasta dentífrica en el interior del neceser. Tras unos segundos interminables me convenzo de que no tendré que correr a la recepción en busca de un botiquín y consigo parar la hemorragia con agua y papel higiénico. 

Ya abajo, con una mochila a la espalda, uno de los empleados procede a hacerme una cura y me coloco una tirita mientras el jefe de seguridad del hotel espera pacientemente para dirigirnos de nuevo al aeropuerto de Maiquetía Simón Bolívar. El día de la marmota. Hace tan solo 8 horas que he aterrizado ahí mismo, exhausto tras una dura jornada que empezaba en Madrid. 

La finca de Pedro

El dispositivo que he tenido que poner en marcha en mi salida incluye, además, una llamada a la jefa de escala de la compañía para proporcionarle toda la información acerca de dónde, cómo y cuándo voy a regresar y el compromiso expreso de que contactaré de urgencia con ella si sucede cualquier imprevisto. El comandante, por supuesto, ha sido igualmente avisado de mi vuelo y dispone de un número de teléfono donde localizarme las 24 horas. 

El responsable de mi seguridad extrema las precauciones y me deja en la misma cola del check in de la compañía Láser. «En cuanto regrese usted mañana, llámeme y le envío un taxi para que vayan a recogerle», me advierte. 

Menos de 50 personas, todos aparentemente venezolanos, ocupan la amplia sala. Maracaibo y mi vuelo QL1990 a Puerto Ordaz de las 6:45 horas comprenden la operativa de primera hora.    

Mientras espero, me acuerdo de que en un rato el resto de la tripulación ha planeado reunirse en la fantástica piscina del Hilton para tomar unas cervezas y comer juntos. 

Marleni, la agente de viajes de Pedro, fue muy eficiente cuando me hizo la reserva hace unos días. Todo en orden, recibo mi tarjeta de embarque y a pesar del contenido de mi equipaje, para mi sorpresa, paso el filtro de seguridad sin mayor problema. El viejo MD83 despega puntual y desde la ventanilla derecha disfruto del río Orinoco durante parte del trayecto. 

3 MESES ANTES… EN UN AVIÓN

«¿Qué tal ha ido el vuelo? Se quedan ustedes aquí o hacen alguna conexión?» .Tras asegurar la cabina, tomamos posición a unos minutos de aterrizar en Caracas e inicio una conversación cotidiana con el pasajero que se sitúa frente a mi transportín, con quien apenas he cruzado cuatro palabras durante el vuelo. Se trataba sólo de liberar tensión ante la situación de verse súbitamente cara a cara con un inoportuno vecino y sin embargo, ese gesto cortés acabó siendo el inicio de todo. 

Es el azar, no la prudencia, quien rige la vida escribió Cicerón.  

Pedro junto con su mujer Ana viajan de regreso tras unas semanas en España y me cuentan que se dirigen a la Guayana. Cómo me gustaría ver la imagen de la cara que puse en ese instante! El sobresalto fue mayúsculo. Si hay una zona del planeta que me despierta fascinación esa es, sin duda, la Gran Sabana venezolana y hace muchos años que sueño con ir a visitar el Tepuy Roraima y poder contemplar de cerca el Salto del Ángel, la cascada más alta del mundo. La conversación posterior al inesperado anuncio es casi un monólogo sobreexcitado en el que les recito con detalle las maravillas naturales más importantes del sureste del país y su historia. La respuesta de Pedro a mi primer wassap en la mañana siguiente, justo antes de entrar en el gimnasio, no puede ser más alentador. «Me he quedado impresionado con su conocimiento geográfico de la zona donde vivo. Cuando vuelva llámeme y tendré el gusto de mostrarle esta hermosa tierra. Será usted bienvenido en mi casa». 

Siempre he reconocido que una de las mayores ventajas de la profesión de tripulante de cabina es que te brinda la posibilidad de conocer no sólo lugares nuevos sino también gente interesante y hasta oportunidades si las buscas aunque, de la misma manera, uno cuenta con suficientes años de vida y profesión a las espaldas como para saber que casi siempre las buenas intenciones de un desconocido terminan precisamente en eso, en meras intenciones que, por cualquier eventualidad, no se materializan. Lo que tenía claro es que no iba a ceder en el empeño ya que aquel señor, que me había entregado su tarjeta justo antes de desembarcar, además de causarme una buena impresión, me pareció honesto y serio. «Soy una persona conocida en la zona» me advirtió antes de despedirse. 

ENTRE EL ORINOCO Y EL CARONÍ

La hora de trayecto hasta Puerto Ordaz se me ha hecho corta. La emoción y la tensión por no saber qué me esperaba han impedido la necesaria cabezadita. Al llegar al pequeño aeropuerto Manuel Carlos Piar, me encuentro rodeado de soldados armados hasta los dientes, en mitad de una maniobra militar antimisiles promovida por el gobierno de Nicolás Maduro ante la supuesta amenaza de EEUU por intromisión en asuntos internos. Por otro lado, en la capital, la oposición ha convocado para esa misma jornada una marcha con la presencia de Guaidó y la respuesta de la Policía Nacional Bolivariana, con metralletas y lanzagranadas mediante, acabará horas después en una lluvia de gases lacrimógenos y altercados de diversa consideración. 

De todos modos, a mí lo único que me preocupa es saber si va a venir a recogerme Elías, quien comunicó conmigo la noche anterior por wassap. «Llevaré una camisa gris y pantalón negro», escribí.  

No han servido café en el avión pero la emoción me mantiene despierto. La realidad objetiva es que me he citado con un desconocido, que dice ser el sobrino del pasajero con quien, tres meses atrás, tuve una charla. Entremedias, solamente el intercambio de unos mensajes por Navidad. Todo eso a 700 kilómetros de la seguridad de mi hotel en Caracas me resulta, cada vez que lo pienso, muy poca garantía.. Al salir al exterior, sin embargo, después de recobrar la visión tras la bofetada de un sol espléndido, un joven sale a mi encuentro. «Soy Elías, qué tal ha ido el vuelo?». Una increíble sensación de calma me invade mientras me acompaña al vehículo donde por fin me recibe Pedro con un abrazo. 

Si uno googlea el nombre completo de Pedro, se dará cuenta que lo de ser «una persona conocida en la zona» es una afirmación más que justificada. Empresario ganadero de origen español (su padre Antonio Yluminado era de Salamanca) ha contribuido durante más de 40 años al fortalecimiento y consolidación de la economía de Guayana, región al sureste del Orinoco. Recibió, por ello, el premio Hijo predilecto de Upata, ciudad ubicada en el interior del estado de Bolívar y capital más importante del municipio de Piar. Esas son sólo algunas de las informaciones que cualquiera puede consultar en internet. 

Pedro es heredero de una tradición y negocios familiares que con gran esfuerzo y trabajo logró ampliar hasta convertir sus empresas agropecuarias en las más importantes del sureste de Venezuela. Según me explicó su hijo, Virgilio, su abuelo hizo las Américas con lo justo en la primera mitad del siglo XX y con mucho ingenio y un gran espíritu emprendedor logró fraguar una fortuna en poco tiempo. Me contó que incluso aprendió quechua y aimara para poder comerciar con los indígenas de la zona. ¿La historia de un salmantino que partiendo de cero consiguió hacerse con un imperio? Todo me resulta muy familiar.      

En la actualidad, la extensión de las tierras de la familia superan las 60 mil hectáreas (superior a la superficie de la isla de Ibiza) repartidas en varias fincas con casi 40 mil cabezas de ganado. A eso hay que sumar numerosos negocios e inmuebles repartidos por todo el estado.

A los pocos minutos de subirme al coche ranchera me doy cuenta de las intenciones de Pedro. El objetivo está claro. Va a dedicarme el día por completo poniendo todos los medios a mi disposición y hacerme un tour por los mejores lugares que visitar. Su sentido de la hospitalidad se concreta en una hoja de ruta intensa, llena de sorpresas, con el propósito de agasajar a su huésped. Como hay que reponer fuerzas, la primera parada está clara. Con Guillermo, el chófer, al volante, los 4 nos dirigimos a desayunar al mejor sitio de la zona. Las mejores arepas que me he comido nunca, jugos de guayaba, mango y café configuran el delicioso desayuno que recordaré con nostalgia desde el buffet del Hilton 24 horas después. 

Pedro, Elías, Óscar (autor del relato) y Guillermo

Lo siguiente es ir a comprarme un libro de la Gran Sabana y una gorra. «No es necesario Pedro, ¡he traído mi propia gorra!» le cuento. «Seguro que no es una gorra de Venezuela» me responde. Le veo tan convencido que no voy a llevarle la contraria. Finalmente el centro comercial Orinokia de Puerto Ordaz no ha abierto todavía y en un par de tiendas tampoco encontramos el libro que buscamos. «Ya nos ocuparemos de eso más tarde», propone.

Detalle del libro, regalo de Pedro

Próxima parada, alrededores de Ciudad Guayana y la central hidroeléctrica de Macagua. No cabe duda de que el estado de Bolívar es una tierra llena de gracia. Su topografía engloba el sistema de drenaje del Orinoco cuyo afluente principal es el imponente río Caroní que excava su cauce a través de las duras rocas del escudo guayanés, formando a valles rápidos y cascadas espectaculares.

Durante el trayecto pasamos por distintos recintos convertidos hoy en clubes deportivos pero que en la época floreciente del país, allá por la década de los 60 del siglo pasado, fueron centros de convenciones y eventos donde, según Pedro, actuaron Julio Iglesias y Raphael entre otros grandes artistas. Lo cierto es que la buena sintonía entre anfitrión y acompañantes con el huésped se hace patente en el transcurso de la mañana. El dicho popular «mujer chilena, amistad peruana y justicia boliviana, la misma mierda son» en boca del patrón provocó una sonora risotada en el vehículo. 

El viaje continuó hasta el Parque Nacional la Llovizna, donde lo más cautivador es la cascada con el mismo nombre. Allí nos espera otra anécdota. Los dos guardias de la policía bolivariana que custodian la entrada nos prohíben el acceso por estar fuera del horario de visitas. Elías y yo intentamos convencerles pero al ver que nuestros intentos resultan estériles, Pedro se baja del coche y con una llamada al General, amigo personal, lo resuelve al instante. Los guardias nos suben la barrera y damos comienzo a la visita exclusiva. El salto de agua principal caída tiene unos 20 metros de altura y forma a su paso un torbellino que salpica una llovizna o bruma que se produce por la fuerza del agua. Una gozada reservada sólo para 4 visitantes. 

Dos imágenes del Parque Nacional La Llovizna

Todos podemos entender que se disfruta produciendo felicidades ajenas así que he interiorizado de manera natural que Pedro está gozando con su plan altruista y comprendo que lo mejor es relajarme y disfrutar con él y su familia. Estoy siendo invitado a todo pero reconozco que sentirme en deuda o incomodarme ante sus muestras de generosidad carece de sentido. 

Es hora de almorzar y nos trasladamos a la casa de Carolyn, la hija del anfitrión. ¿Por qué cambiar de planes yendo a un restaurante si viene un desconocido de visita? Nada de eso, como reza el refrán: donde comen 2, comen 3. Allí me siento uno más de la familia, tengo el gusto de conocer a su yerno y a la nieta, además de degustar una riquísima comida criolla con carne a la parrilla y arroz. Un privilegio que me llena el estómago y el corazón. Hay detalles que significan mucho. 

Por la tarde nos dirigimos a una estación de servicio, propiedad de Pedro, donde paso a entregarle unos obsequios que le he traído de Madrid. Unos platillos decorativos de distintas regiones de España que ampliarán su colección y una botella de vino tinto Ribera del Duero. Por su parte, él me regala una gran piedra de cuarzo y una escultura de caliza del monte Roraima.

Platillos decorativos de las regiones de España

Todo va sobre ruedas hasta que al rato, recibimos un mensaje que echó por tierra el que estaba destinado a ser el momento culminante de la jornada.  El piloto de la Cessna 206 de la empresa que hace la excursión al Auyán-Tepuy nos comunica que hay que cancelar el vuelo que teníamos reservado desde Canaima para sobrevolar la catarata Salto del Ángel.

La meteorología adversa impide que pueda hacer realidad mi ansiado sueño. El cansancio que empieza a hacer mella, la modorra después de la comida y sobre todo la mala noticia me derrumban física y anímicamente por unos minutos hasta que reflexiono un instante y me digo: «Tío, llevas un día espectacular. No sería justo decir que has tenido mala suerte». Pedro y Elías me consuelan asegurándome que visitaré la catarata muy pronto y que ellos se encargarán de todos los trámites. 

EN LA HACIENDA

Nos encaminamos, por fin, a la hacienda familiar a una hora en coche de Ciudad Guayana. A eso hay que sumar otra hora aproximadamente que se tarda en recorrer la distancia que va desde la entrada de la finca hasta el grupo de edificaciones que configuran la vivienda principal. Tal es la extensión de los dominios. Las superficies de pasto repletas de ganado, cientos de árboles y multitud de charcas configuran la inmensidad del paisaje. La tierra es muy fértil y rica en minerales donde destacan la bauxita, el oro, los diamantes y el manganeso, aunque se sospecha de importantes reservas de uranio, petróleo y gas natural, según Pedro.

En el camino, mientras observamos vacas, caballos, capibaras (chigüires en Venezuela) y un oso hormiguero malherido en un atropello, la conversación deriva al ámbito de intimidad familiar y Pedro me sorprende con una confidencia que me hiela la sangre. Años atrás fue secuestrado por un grupo de delincuentes colombianos que lo retuvieron durante varios días en un zulo hasta que lo liberaron sin cobrar rescate alguno. Más tarde, Virgilio me contaría una desgracia familiar aún mayor. Definitivamente, las disputas de diversa índole en la gestión de los latifundios de esta zona de Venezuela me recuerdan mucho a las historias violentas de los cuatreros del salvaje oeste americano. 

Capibaras en la finca

Al llegar a la casa, conozco a Virgilio. Él y su madre nos esperan para tomar cerveza fría en la terraza frente a la piscina, al lado de la cual hay una pequeña capilla. La casa es tan espectacular como el entorno y tanto el diseño como la decoración rústica de los interiores parecen diseñados por profesionales.     

Pasamos un rato muy agradable hablando de asuntos de política, viajes, familia y durante la charla el hijo de Pedro explica que estudió ADE y un máster en Madrid y que en ese tiempo vivía, curiosamente, muy cerca de mi barrio. 

Exterior de la Hacienda

A continuación, trasladamos la conversación a la gran cocina donde se sitúa una imponente mesa con sillas de madera noble talladas donde Elainer, oriunda de la vecina Guyana, nos tiene preparada una cena abundante y deliciosa a base de carne de venado y ensalada de vegetales. Comento con ella que el año pasado visité su país para ver las cataratas Kaieteur y me dedica una sonrisa emocionada. Ella hace años que no va por allí. En unas horas se levantará para prepararnos el café antes del regreso a Puerto Ordaz. Todo el personal que me ha atendido se ha dirigido a mi como señor Óscar y casi tengo la sensación de haberme trasladado a otra época. 

Acabada la cena Virgilio, Elías y yo nos dirigimos al edificio donde se encuentran las habitaciones además de otras dependencias. La sobriedad y el lujo se conjugan en el despacho donde destaca un gran cuadro del patriarca Antonio Yluminado además de  varias fotografías familiares. Entre ellas, las que que tienen más valor sentimental son las de Pedro recibiendo premios y reconocimientos por su labor como empresario.

Ojeando álbumes, Virgilio, visiblemente emocionado, me revela que en la capilla se encuentran los restos de su hermano menor, Lupi, que fue asesinado en un asalto a la casa hace años por un grupo de delincuentes entre los cuales había algún empleado compinchado.

Acto seguido entramos a su habitación y me pregunta si me gustan las armas. Mi indiferencia no le disuade de mostrarme su arsenal formado por varios rifles, una pistola y abundante munición. Me explica que para gobernar una hacienda con más de 100 empleados, semejante volumen de actividad y con tantos problemas y amenazas alrededor, a veces se hace necesario dirigir con mano dura. 

De vuelta a la terraza, me reúno de nuevo con Ana y Pedro que me ofrecen varios obsequios más como un pedacito de oro extraído de la finca, un libro con ilustraciones de la Gran Sabana y dulces de leche hechos en la cooperativa familiar.

Ana, Óscar, Pedro, Virgilio y Elías

Conscientes de la partida y de no saber cuándo vamos a volver a vernos, nos despedimos afectuosamente, les doy las gracias confesándoles que me va a llevar un tiempo largo asimilar lo vivido y que va a ser un recuerdo emocionado que jamás olvidaré.

El semblante de Pedro delata complicidad en los sentimientos. Para ambos ha sido un día muy especial.

Elainer prepara el café antes de la partida

Elainer me prepara una de las habitaciones de invitados y tras una ducha larga me meto en la cama agotado y rebosante de felicidad.

A las 4 de la mañana suena la alarma, me reúno con Virgilio en la cocina y tras dos buenas tazas de café de puchero nos dirigimos rumbo al aeropuerto de Puerto Ordaz poniendo fin a la aventura. 

A día de hoy seguimos en contacto fluido y esperando volver a vernos pronto».

thekimberleyaustralia.com/
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17-5-2020. Lugares del mundo: Bungle Bungle

La inmensa mayoría de las personas que visitan Australia, que son unas cuantas todos los años, se quedan en la costa oriental. De hecho, una de las ofertas más habituales para los viajeros es recorrer toda esa costa por tierra en uno de los dos sentidos y hacer el contrario en avión. 

Sydney y Cairns, separados 2.500 kilómetros, suelen ser los dos puntos que unen este recorrido. Entre medias, Byron Bay, Fraser Island, Gold Coast, Brisbane, Bundaberg, Rockhampton, Mackay, Townsville… 

Muchos de esos viajeros, además, quizás hagan alguna escapada al centro-sur de la isla, a Melbourne generalmente.

El porcentaje de viajeros que se adentra en Australia Occidental es, sin embargo, muy bajo. Se trata del estado mayor de aquel país y en él, salvo alguna ciudad importante como Perth en la costa, lo más habitual son miles y miles de kilómetros cuadrados de desierto y carreteras con algunas pequeñas poblaciones separadas también por cientos de kilómetros.

Para viajar a Australia Occidental lo mejor es tener tiempo, ir tranquilo. Hay un tren muy recomendable que une Sydney y Perth en tres días.

Pues bien, aunque lleguéis a Perth, todavía estaréis lejísimos del Parque Nacional de Purnululu, uno de los lugares australianos Patrimonio de la Humanidad. En concreto, a 3.000 kilómetros.

De hecho, si lo que queréis visitar es este Parque Nacional, la gran ciudad más cercana es Darwin, en el Territorio del Norte, todavía a 1.100 kilómetros, un paso ya para lo que es Australia. Kununurra, a 300 kilómetros, ya sí que es el lugar más lógico de acercamiento.

En fin, que ya se ve que para viajar a este gran país-continente hace falta tiempo y, a ser posible, lo que no es tiempo.

En este Parque Nacional, una de sus imágenes icónicas es la cordillera Bungle Bungle, con unas espectaculares formas como se puede apreciar en la foto. 

Si os estáis planteando acudir, olvidaos de intentarlo en la estación húmeda, ya que todo el norte de Australia se encuentra en territorio tropical y las carreteras de asfalto apenas existen.

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16-5-2020. Las dos faenas de Joselito en Soria: niño en El Burgo, fracaso en la capital

El 16 de mayo de 1920, una serie de casualidades entrelazadas llevaron a Joselito a torear en la plaza de Talavera de la Reina. El quinto toro de la tarde, Bailador, entró en la historia de la tauromaquia al terminar con la vida de José Gómez Ortega, conocido como Joselito, Joselito El Gallo o El Gallito, uno de los toreros más grandes de la historia, a lo que contribuyó su rivalidad, única, con Juan Belmonte.

Joselito toreó dos veces en la provincia de Soria, el 17 de agosto de 1911 y el 4 de octubre de 1918. Por las fechas, cualquier soriano podría intuir los lugares de esas dos faenas: El Burgo de Osma con motivo de sus fiesta de la Virgen y San Roque y la ciudad de Soria por San Saturio.

El Gallito murió cuando apenas tenía 25 años, cumplidos ocho días antes de su muerte. Nació en mayo de 1895, lo que significa que cuando se presentó en El Burgo de Osma apenas tenía 16 años. Tomó la alternativa un año después.

En El Burgo, por tanto, todavía estaba lejos de convertirse en la leyenda que se convirtió, si bien ya era una figura antes de tomar la alternativa. Lidió seis becerros junto a Limeño, los dos «niños sevillanos» que recorrieron toda la península durante varios años. Empieza la crónica de ‘El Noticiero de Soria’: «Desfile cuadrillas minúsculos coletudos arranca aplausos». «Salida primero. Público usa gemelos teatro para verle…». Eso da una idea del tamaño de los animales, «terneritos» según la crónica de ‘El Imparcial’.

A Joselito le correspondieron las reses pares. ‘El Noticiero’ resume diciendo que Joselito oye palmas en su primero sobre todo por las banderillas, que muletea con serenidad a su segundo y que le hace una faena regular y pesada a su tercero, sexto de la tarde.

Leer crónica en ‘El Noticiero de Soria’

Nada que ver tuvo aquella presencia en Soria con la del 4 de octubre de siete años después, protagonista ya Joselito de la consideración absoluta de maestro y dominador con Belmonte de lo que sucedía en las plazas de España.

Aquel viernes compartió cartel de nuevo con Limeño y con el valenciano Martí Flores. 

El estado de gran exaltación con el que vivió la provincia la llegada de Joselito a Soria contrastó con el resultado de la corrida, según coinciden ‘El Noticiero’, ‘El Avisador Numantino’ y ‘La Idea’.

‘El Avisador’ era el que más se extendía en las loas y en la grandeza de lo que Soria se aprestaba a vivir: «Hoy el nombre de Soria se consigna en todos los papeles importantes reseñando los lances del Gallo chico, la figura más grande de la patria del Cid». «El ferrocarril, los automóviles y los carruajes transportaron gente a más no poder».

Crónica de ‘El Avisador’

‘El Noticiero’ destacaba lo imposibles que eran los toros a los que se tuvieron que enfrentar los integrantes de la terna: «Reseñar toro por toro, de la corrida, sería iluso, ya que no hubo el elemento toro de lidia». De Joselito se dice que quiso «complacer y algún rato entusiasmar porque es torero de condiciones ya bien sabidas para ello».

Crónica de ‘El Noticiero’

El que más se ceba con lo sucedido aquel 4 de octubre es ‘La idea’: «La corrida fue, en fin, aburridísima, y en ella se vio la eterna mansedumbre del pueblo de Soria, que ni quemó la plaza, ni se comió a los toreros, ni apedreó al empresario. ¡Bien puede Gallito y compañía reírse de nosotros en Madrid a estas horas!».

Crónica de ‘La Idea’

Curiosamente, esta corrida de Soria fue de las últimas que se celebró en España por una razón casi idéntica a la de ahora, la gran pandemia de gripe que causó millones de muertos en el mundo y que suspendió también todos los actos públicos.

Chorlitejos grandes
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15-5-2020. Agua y vida en las lagunas de Noviercas

Después del descanso de la semana pasada, en la actual ha vuelto a llover y con alegría en la provincia de Soria.

Se nota en que toda la provincia está de un verde increíble y en que sus lagunas endorreicas disfrutan de buenos caudales de agua y, por tanto de vida.

Por ejemplo, estas lagunas de Noviercas (Las Cabezadas, Molino Blanco, Labrada, Seca y algunas más que hay en la misma zona).

Son lagunas situadas al otro lado de la carretera comarcal de Noviercas, y son accesibles con coche con ciertas precauciones, porque no todos los caminos que aparecen en el mapa son aptos para cualquier vehículo.

A partir de este lunes 18 de mayo podrán ser visitadas por todos los habitantes de la Zona Básica de Salud de Ólvega, que ya entran en fase 1 de desescalada. Me acabo de enterar de que Pomer, en la provincia de Zaragoza, también pertenece a esta Zona Básica de Salud (ver pueblos que pertenecen).

Esperemos que el lunes 25 ya puedan acercarse a conocerlas desde cualquier punto de la provincia de Soria, y ojalá que tampoco tarden en abrirse todas las fronteras españolas, en un año tan importante para Noviercas con motivo del 150 aniversario del fallecimiento de los hermanos Bécquer: el pintor Valeriano murió el 23 de septiembre de 1870 a los 36 años, y el poeta Gustavo Adolfo el 22 de diciembre a las 34.

Gracias a SEO-Soria

Visit Japan
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14-5-2020. Y este gran salto de agua está en…

Inicio hoy una serie sin criterios muy definidos de duración, en la que iré añadiendo entradas de lugares que están en lugares en principio sorprendentes.

Estas sorpresas se deben sobre todo a los prejuicios, tópicos e imágenes estereotipadas que tenemos de la gran mayoría de los lugares del mundo, tanto países como provincias o pueblos.

Empiezo la serie con esta impresionante cascada cuya foto más habitual es esta:

Pero claro, con esta imagen la sorpresa ya no sería la misma, porque sería fácil decir que la cascada, muy probablemente, está en Japón.

Y así es. Se trata de la cascada Nachi, de unos 15 metros de anchura y más de 130 metros de caída libre. Está al sur de la isla de Honshu, a 200 kilómetros y cuatro horas de Osaka, lo que significa que no todo en Japón son inmensas autopistas.

El templo que ya permite identificar el país, budista, es el de Seiganto-Ji. Cascada y templo forman parte de las rutas de peregrinación de los Montes Kii, en las prefecturas de Nara, Mie y Wakayama, rutas que están incluidas en el Patrimonio de la Humanidad desde el año 2004.

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13-5-2020. ‘Soria palmo a palmo’, el serial de 2001, desde hoy en Youtube

El canal de Youtube ‘Cosas de Soria’ ha iniciado hoy una lista de reproducción que necesariamente va a triunfar.

En 2001, Soriavisión emitió 15 capítulos de un serial titulado ‘Soria palmo a palmo’.

Durante dos semanas, Álvaro García Huerta con la cámara y Carmelo Romero con el micrófono recorrieron buena parte de la provincia de Soria para visitar un centenar de sus pueblos.

Junto a los pueblos y los paisajes, la importancia de aquella serie fueron las entrevistas con numerosos habitantes de las localidades sorianas.

‘Cosas de Soria’ tiene intención de colgar cada día, desde hoy, uno de esos 15 capítulos, que formarán una sola lista de reproducción para que puedan ser revisitados siempre que se desee por sorianos y amantes de Soria.

El primer capítulo, el de hoy, se titula no por casualidad ‘Por tierras de Alvargonzález’. Huerta y Romero, desde la plaza Mayor de Soria, recorrieron aquel 1 de agosto el mismo camino que, 90 años antes, completó Antonio Machado hacia tierras de Vinuesa y la Laguna Negra.

Comienza así un apasionante viaje de dos semanas por toda Soria, en agosto de 2001, con toda la provincia bullendo de fiestas y veraneantes.

El trabajo de realización y montaje, junto a la música de Ramón Salanova, se alargó unas semanas más, pero hoy, 19 años después, queda claro que mereció la pena.

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12-5-2020. Fotografías de alta gama, alguna soriana, para luchar contra el COVID

Dentro de las numerosas iniciativas para recaudar fondos contra el coronavirus o para aliviar el sufrimiento de los que lo padecen, alrededor de dos centenares y medio de fotógrafos se han puesto de acuerdo para lanzar una página web y vender una imagen cada uno (tantas veces como decidan los compradores) al precio unitario de 100 euros.

Lo recaudado se destinará a Médicos Sin Fronteras.

Entre esos fotógrafos, muchos de ellos de primerísimo nivel, hay representación soriana con Diego López Calvín, Encarna Mozas, Anna Turbau…

Ver las fotos y comprar

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11-5-2020. Los coches que caen cuesta arriba en el Moncayo

Ayer, en el episodio de la serie de la BBC ‘Extrañas maravillas del mundo’, aparecía el misterioso caso en algún lugar que no me enteré de los coches que, en punto muerto y sin freno de mano, se iban hacia arriba en vez de hacia abajo.

En ese mismo instante, recordé que alguien me comentó que eso mismo ocurría muy cerca de Soria, en el Moncayo. Y poco después, el propio comentarista explicaba que ese fenómeno ocurría en numerosos lugares del mundo, y ponían imágenes para demostrarlo.

La esencia ya está explicada. Vas en coche por una carretera. Te paras. Apagas el motor, quitas las marchas y dejas el coche en punto muerto. Salvo que el lugar de la parada sea completamente llano, el coche caerá… teóricamente hacia abajo.

Y sí, por supuesto, siempre cae hacia abajo, pero existe un fenómeno denominado ‘cuestas mágicas’ o ‘cuestas encantadas’, que no son sino un engaño óptico según el cual el coche parece caer hacia arriba.

Los de Zaragoza ya pueden disfrutarla porque ya están en Fase 1. Los de Soria, aunque estemos al lado, tenemos que esperar todavía unas semanas para acudir.

Mientras tanto, se puede disfrutar con el vídeo anexo y con este enlace de Visita por el Moncayo en el que ubica exactamente esta cuesta.