Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

Cap. 40. 11-8-2015. Al techo de Cataluña (y 3)

Un viaje de vuelta con varias paradas

Ya estoy en Soria. Hemos llegado alrededor de las 18.30 después de un intenso día que para mí ha comenzado alrededor de las 8.00, cuando mi despertador biológico ha sonado antes que el digital. Seguía todavía en Alins, el bonito pueblo de Lérida donde hemos dormido las dos últimas noches.

Hacía una mañana impresionante, fresca todavía y completamente luminosa. He dado un breve paseo para leer los carteles informativos que jalonan el pueblo. Alguien tiene que hacerlo. La Vall Ferrera, donde estamos, es un valle encajonado entre afiladísimas montañas y colindante con Francia y Andorra. Además de por sus espectaculares paisajes, la Vall Ferrera es importante por toda la historia que alberga de contrabandismo y de refugiados de las guerras europeas de mediados del siglo pasado, la Civil Española y la Segunda Mundial.

Viendo el paso de un rafting Viendo el paso de un rafting

He vuelto al hotel, hemos desayunado allí mismo y hemos pagado nuestras deudas antes de despedirnos con un apretón de manos de la dirección del local.

Todavía nos quedaba una visita más en la Vall Ferrera. Desde el mismo Alins sale una estrecha y bacheada carretera. A partir de cierto momento, el asfalto deja paso al hormigón, que desaparece pocos kilómetros después, donde empieza una pista de tierra en estado muy regular. Hemos dejado Norís a la izquierda y, tras caminar diez minutos, hemos llegado a Tor.

El pueblo más alto de Cataluña

De Tor se dice que es el pueblo más alto de Cataluña con sus 1.650 metros. También se dice que fue importante paso de contrabandistas por la cercanía de la frontera con Andorra, a la que se llega siguiendo esa misma pista, cada vez en peor estado. De lo que no hace falta que nos hable nadie es de la belleza de sus alrededores y de sus construcciones, vacías en invierno por lo inaccesible del lugar.

Tor, más que por esos detalles, es famoso por una truculenta historia de propiedades vecinales de su importante bosque, donde en su día se planificó la construcción de una pista de esquí. Las disputas de los 13 vecinos de la localidad se saldaron con tres asesinatos, dos en 1980 y uno más en 1995, pero los litigios no terminaron entonces. (Leer la historia en El País en 2004).

Teníamos un largo camino hasta Soria, así que hemos dejado Tor después de tomarnos un café junto a varios ciclistas. La carretera hasta Alins estaba hoy muy transitada, así que nos ha tocado maniobrar dos o tres veces.

Tres paradas más

Tres paradas hemos hecho en el camino de vuelta, dos breves y una más larga.

Primera parada breve: Entre Llavorsí y Rialp, para ver el paso de varias embarcaciones de rafting por el Noguera Pallaresa, el río por excelencia para esta práctica deportiva. Me atrevo a afirmar que hoy han bajado por sus aguas unos pocos miles de personas.

Segunda parada breve: En Sort. En La Bruixa d'Or, en la administración de lotería más famosa de España. Buen negocio tienen montado, con su cafetería justo al lado. Me atrevo a afirmar que hoy han comprado allí décimos para el Sorteo de Navidad unos pocos miles de personas.

Tercera parada, la larga: En Huesca. Ayer nos enteramos de que Paquirri había sido herido de gravedad por un toro en la feria de Huesca. Caímos en la cuenta de que la ciudad celebraba sus festejos de San Lorenzo. Como teníamos previsto regresar por allí (Tremp-Puente de Montañana-Benabarre-Barbastro-Huesca-Zaragoza) en lugar de por Tremp-Balaguer-Lérida-Zaragoza, hemos pensado que era buena idea comer en Huesca. Hemos llegado a las 15.00 y hemos comido al lado de la plaza de toros. Se veía a mucha gente de blanco y con pañuelos verdes al cuello, pero ya nos han dicho que el ambiente fuerte no empezaba hasta aproximadamente las 18.00, media hora antes de la corrida. Otro año será.