Cap. 194. 23-12-2018. Un clásico del Oriente asturiano

Lagos de Covadonga, Covadonga, Cangas de Onís, Llanes

Este fin de semana prenavideño hemos respetado el ritual de todos los años de venir a Asturias y, más concretamente, al Concejo de Cabrales y, más concretamente, a Puertas, a Casa Luisa, a unos siete kilómetros de Arenas (el pueblo más conocido del Concejo) y a unos tres de Carreña (su capital).

Ayer sábado, Carlos, Cristina, David y José Luis hicieron una ruta montañera invernal pero en condiciones casi primaverales: la clásica que va desde Collado Pandébano hasta el refugio del Urriellu.

Fue primaveral en el sentido de que no pisaron nieve a pesar de estar casi a finales de diciembre. Además, la temperatura tampoco era la esperable en estas épocas del año y el sol lucía con fuerza. Y fue invernal en el sentido de que apenas se encontraron con nadie, apenas dos grupos, media docena de personas, con lo que pudieron disfrutar al máximo de uno de los lugares habitualmente más concurridos de los Picos de Europa.

Lago de Enol desde el Ercina

Mientras, Óscar y yo nos habíamos quedado entre Carreña y Puertas por cuestiones laborales y físicas. Nos juntamos los seis para comer en Casa Niembro, en Asiegu, el mejor restaurante para celiacos de España según los que más entienden del tema.

Salimos casi de noche de comer, lo justo para ver las vistas del Urriellu desde el mirador de Asiegu. Nos dimos unas vueltas por Arenas y de ahí, a casa.

Y hoy, 23 de diciembre, hemos seguido el manual del dominguero casi a la perfección. Solo hemos fallado en una cosa: la hora de salida. Como ayer no nos acostamos tarde, quedamos en encontrarnos a las 8.00 de la mañana en el salón de la casa rural para iniciar nuestro periplo turístico. No nos hemos arrepentido.

Por lo demás, hemos seguido la ruta turística que se puede leer en el titular, cuatro lugares entre los más clásicos del Oriente asturiano. Aunque la mayoría conocíamos todos los destinos, nos parecía mal estar tan cerca de lugares tan emblemáticos y que alguien se quedara sin visitarlos.

Basílica de Covadonga

Después de desayunar igual que ayer en un lugar centenario como es Casa Ramón, en Carreña, nuestro primer destino han sido los Lagos de Covadonga. 

No es fácil disfrutarlos como los hemos disfrutado nosotros en un domingo. Primero, porque apenas nos hemos encontrado algunos coches en los aparcamientos. Y segundo, porque, también igual que ayer, el sol y la temperatura parecían más bien de un buen día de abril. Hemos aparcado en el lago de arriba, el Ercina, y nos hemos dado un paseo tranquilo de alrededor de una hora para visitar también la mina Buferrera.

De los Lagos hemos bajado a Covadonga. Había más gente que arriba, como era de esperar, pero nada que ver con las aglomeraciones de las temporadas altas. Don Pelayo, la Basílica, la Cueva de la Santina… no nos hemos dejado nada de lo fundamental, todo ello ornamentado con varios belenes como es lo lógico en estos días de Navidad.

Puente romano de Cangas de Onís

La tercera parada ha sido Cangas de Onís. Aquí sí, nos ha parecido que había bastante ambiente, tanto en los bares como en las calles, animadas por el mercado semanal. Luego nos han dicho en Puertas que no, que realmente era un día de poca gente, así que en épocas buenas de turismo también tiene que estar a tope. Aquí hemos almorzado, que ya nos lo íbamos ganando, y hemos visitado el famoso puente romano, que ya habíamos ‘visto’ en uno de los belenes de Covadonga como se puede comprobar en las fotos.

Gracias al madrugón, después de todo lo narrado todavía eran las 13.30. En lugar de alargar innecesariamente nuestra estancia en Cangas, nos hemos ido a comer a Llanes, el pueblo costero más famoso del Oriente asturiano y uno de los más famosos de Asturias.

Para disfrutar Llanes es suficiente con darse un paseo por su precioso centro, otro por los Cubos de Ibarrola en su puerto, y tomar algo en alguno de sus muchos bares, a ser posible sidra. Eso es todo lo que hemos hecho en el largo rato que hemos pasado en la villa.

De vuelta al coche, hemos desandado parte de lo andado para coger el desvío de Posada y regresar a Cabrales. Todavía hemos hecho una nueva parada, en El Cerezo, para comprar sidra casera, algo que no es tan habitual en esta zona de Asturias como sí lo es en el centro del Principado.

Paseando por los Cubos de Ibarrola

Hemos llegado a Arenas mediada la primera parte del Alcorcón-Numancia, y ya lo hemos visto hasta el final. 1-1. Intentaré recordar que vi en Arenas el primer gol de Jordi Sánchez como numantino.

Nada más terminar el fútbol, a casa, y nunca mejor dicho, para disfrutar en Puertas de nuestra última cena de este viaje: sopa de pescado, cordero asado con patatas, arroz con leche… mmmmmmmmmm. Habrá que regresar en 2019.

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