Todas las entradas de: sergio

thumb image

8-1-2022. Este podría ser el lugar más bonito del mundo… anglosajón

El pasado mes de diciembre, en varios medios se publicaron los que eran los diez lugares más bonitos del mundo según un estudio encargado por la gran multinacional de viajes Kuoni.

Ese estudio tenía una parte teóricamente objetivo. Como no se podían abarcar los cientos de millones de lugares bonitos del mundo (en Soria sin ir más lejos ya hay algunas decenas), se eligieron 61.

Esos 61 lugares fueron pasados por un software que analizaba el tiempo de permanencia en el que ciertas personas elegidas pasaban por cada uno de ellos. Supongo que introduciendo alguna variable más, ese programa informática elegía ‘objetivamente’ cuáles eran los 10 lugares más bonitos del mundo… anglosajón.

Aunque originalmente suiza, Kuoni tiene una componente británica que fue la encargada de elegir ese estudio. De los diez lugares, uno está en Canadá, otro en Inglaterra, otro en Estados Unidos, otro en Nueva Zelanda, otro entre Estados Unidos y Canadá, uno más en Gales y un séptimo en Puerto Rico. 

Además, hay un octavo en las Maldivas, donde estoy seguro de que hablan inglés la mayoría de sus 500.000 habitantes, por tratarse también de una lengua reconocida. Filipinas y Chile acogen los otros dos lugares más atractivos para el ojo del mundo.

Ver listado completo en Kuoni

El lugar de la fotografía, el ganador en este concurso informático (después de pasar la dura criba para estar entre los 61 candidatos), es el Lago Peyto, en el Parque Nacional de Banff, en el estado canadiense de Alberta.

No estoy seguro de haber estado o no, pero sí sé que al menos pasé junto a él. Revisaré las fotos del viaje que hice en agosto de 2001. En un coche de alquiler recorrí la que ya entonces aseguraban que era la carretera más bonita del mundo, la 93. Sin necesidad de entrar en competiciones, es espectacularmente espectacular, recorriendo todas las Montañas Rocosas canadienses con decenas de lagos, cascadas, ríos, glaciares, montañas…

Y no sé si estuve en el Peyto porque en el que sí me detuve fue en el Lake Louise, que me dijeron que era el más bonito de toda esa Carretera 93, así que cabe la posibilidad de que el elegido como lugar más ‘eye-catching’ (llamativo) del mundo ni siquiera lo sea de su estado.

(He estado mirando las fotos y sí que estuve, por cierto, pero es que había taaaantos lagos)

thumb image

6-1-2022. ¿Cuándo se inventó la vacuna? ¿Quién fue?

Escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015, populismo en 2016, aporofobia en 2017, microplástico en 2018, emoji en 2019, confinamiento en 2020 y vacuna en 2021. Esas han sido las palabras del año según la FundéuRAE (antes Fundéu BBVA). No hay más, porque la elección de 2013 fue la primera. Ver todas en la web ‘organizadora’

De esas palabras, las hay completamente nuevas, las hay que han adquirido dimensiones o significados nuevos, las hay importadas, las hay compuestas y las hay no muy usadas.

La palabra de 2021, vacuna, no tiene nada de eso. Es una palabra  antigua y muy usada. En concreto, la han usado varias veces el cien por cien de los españoles en el año recién terminado. Y de hecho, también la han usado ya en el presente y todavía brevísimo 2022.

¿Pero cuánto de antigua es? Bastante, pero menos que la vacuna en sí. Muy resumidamente: lo que actualmente se conoce como ‘vacuna’ fue desarrollada por primera vez a finales del siglo XVIII, en 1796, por el médico inglés Edward Jenner. Y la palabra en sí fue empezada a utilizarse alrededor del año 1881, cuando el francés Louis Pasteur, creador de la primera vacuna de laboratorio y mucho más célebre que su predecesor, le adjudicó esa denominación en honor precisamente de Jenner.

Esa primera vacuna de Jenner tuvo como objetivo luchar contra la viruela, una de las enfermedades más mortíferas que han existido, con centenares de millones de muertos en la historia. Y Pasteur eligió la palabra vacuna porque el hallazgo de Jenner se produjo gracias a que asoció el hecho de que las ordeñadoras de vacas no enfermaran de viruela gracias a que previamente habían enfermado de un tipo de viruela menos grave transmitido a través de las vacas, lo que las hacía quedar inmunizadas.

Esta vacuna de la viruela, todavía en estado muy primigenio, tiene además una apasionante historia de viaje, el que emprendió entre 1803 y 1806 España, reinada entonces por Carlos IV, por el continente sudamericano. Lo que tiempo después se bautizó como Real Expedición Filantrópica de la Vacuna tenía como objetivo transportar, en niños, la vacuna ideada por Jenner a los territorios sudamericanos que entonces eran españoles.

En aquel barco, una corbeta llamada María Pita, viajaban entre otros el médico Francisco Javier Balmis (en su honor el viaje se conoce también como Expedición Balmis) y la enfermera Isabel Zendal, rectora del Orfanato de la Caridad de La Coruña y conocida más de 200 años después por dar nombre al hospital construido en la ciudad de Madrid.

Así empezó la expansión de la vacuna de la viruela, si bien fueron necesarios alrededor de 180 años para que la enfermedad se considerara ya erradicada en 1980 después de haber causado estragos gravísimos por todo el mundo.

Hasta el año 2020, al menos en España, la palabra vacuna apenas era utilizada por los padres que debían ponérsela a los hijos, por las personas que necesitaban inmunizarse contra la gripe y por los viajeros que se aprestaban a visitar algún país en el que son obligatorias.

Ahora la usa todo el mundo y por eso, entre otros criterios, ha resultado la elegida por la FundéuRAE.

thumb image

4-1-2022. Los cinco o más lugares de Soria para ver secuoyas

Ayer publicábamos el reportaje fotográfico del pueblo de Soria 436, Matamala de Almazán. Una de las señas de identidad más curiosas de este bonito pueblo resinero, además de los pinos, son las secuoyas que hay en la Finca de la Concepción. Su espectacular porte y el hecho de estar junto a un pequeño estanque hacen de este un lugar muy especial. 

Fotos de Matamala de Almazán

Aunque es la reunión de secuoyas más grande de la provincia de Soria (en unos sitios pone que hay 23, en otros una docena), hay al menos otros cinco emplazamientos donde pueden verse estos inmensos árboles procedentes de América del Norte.

La información procede de la web Árboles con Historia, en la que es posible encontrar un mapa con las secuoyas que hay en España. También piden información por si alguien conoce otras.

En Soria, según este mapa, hay cinco sitios en los que pueden encontrarse secuoyas. Además del citado de Matamala, las más famosas y visitadas son las de Soria capital, las ubicadas en ese jardín botánico tan bonito que es la Dehesa.

Muy cerca de Soria capital, y muy desconocida, hay una gran secuoya en el Hotel Cadosa, secuoya que es la que acompaña estas líneas.

Y muy cerca de Matamala, en Tardelcuende, hay dos secuoyas en las antiguas escuelas de párvulos, la actual ludoteca.

La última, siempre según ese mapa, es la ubicada en el llamado Campo de San Nicolás, también en pleno casco urbano de Medinaceli.

Hay dos tipos de secuoyas. La llamada gigante (‘Sequoiadendron giganteum’) y la llamada roja (‘Sequoia sempervirens’). Las de Tardelcuende y la Dehesa son de estas últimas, mientras que las de los otros tres emplazamientos son gigantes.

El Ayuntamiento de Soria destaca en su web que se han plantado otras más recientes en el Parque del Castillo y en la Tejera. También explica que hay otras en el Palacio de Quintana Redonda, algo que no sorprenderá a cualquiera que haya tenido la fortuna de asistir allí a alguna boda.

Además, según informa un lector y corrobora el Ayuntamiento de Almazán en su página web, en el precioso parque adnamantino de La Arboleda también se pueden encontrar algunas.

Gracias al Hotel Cadosa y a AIP