6-3-2019. Dos engañuflas a la hora de comprar un billete de avión

Lógicamente, los que las cometen no las llamarán ‘engañuflas’ sino ‘estrategias comerciales legales’. Voy a relatar dos casos recientes y muy cercanos, sobre todo para avisar a personas que tengan previsto comprar un billete de avión y también para intentar estar atentos nosotros a partir de ahora.

Caso número 1. A la hora de comprar un billete de avión, muchas personas recurrimos en primer lugar a las llamadas ‘Otas’ (Online Travel Agencies). Es normal, porque ellas se encargan de comparar todos los precios y horarios de todas las compañías aéreas, y aligera mucho el trabajo.

Los que entramos mucho en estas agencias de internet, sabemos de sobra que el precio que aparece en la pantalla suele ir incrementándose según te acercas al precio final, por el hecho de usar tarjeta o por la comisión que se lleva esa agencia, que no aparece en la búsqueda inicial.

En cualquier caso, hay ocasiones en las que comprar en estas agencias es casi igual que comprar en las páginas de las compañías aéreas, porque el descuento con el que trabajan se termina compensando con la comisión que cobran.

Hasta ahí, todo normal.

Sin embargo, hace unos días, vi que unos vuelos a Amsterdam estaban 40-50 euros más baratos que lo que habíamos estado mirando. De repente, vas entrando y poniendo datos… y te encuentras con que hay un descuento exagerado solo para aquellas persona que dispongan de una tarjeta muy concreta de una compañía muy concreta, tarjeta que cuesta bastante dinero tener. Quien tenga esa tarjeta, fenomenal. El 99% que no la tenemos, al final pagamos esos 40-50 euros más.

Estas cosas no suceden ni en las webs de las compañías aéreas ni en las agencias físicas.

Caso número 2. Este es radicalmente distinto, y me atrevería a decir que peor, porque en el caso número 1 lo que puede suceder es que un billete que parecía que iba a costar 400 euros termina costando 450, pero al final lo tienes y al final te vas.

Este segundo caso ha sucedido este mismo año a un amigo en la página web de una compañía aérea.

Es sencillo. Con antelación de un par de meses, sabes que quieres ir a una ciudad. Entras en la compañía, eliges fechas, horarios, pones tu nombre, tus apellidos, te dice lo que cuesta todo…

Una vez que conoces ese precio final, pones tu número de tarjeta, el nombre del titular, su fecha de caducidad, los tres numeritos finales del reverso y le das al OK.

Hasta la fecha, cuando esto sucede, yo siempre había entendido que el billete estaba efectivamente comprado. De hecho, mi amigo recibió un correo que ponía en letras bien grandes, como encabezado de la página y acompañado por un vistoso ✔ : «La reserva se ha realizado correctamente». Y debajo, pequeñito: «Recuerde que tiene hasta no sé cuándo para la confirmación definitiva de su billete».

Estoy convencido de que esta compañía ha tenido más problemas similares, y de hecho en su página web aparece esta consulta.

¿La manera de comprobarlo? La primera, leerse toda la letra pequeña, pero… ¿quién lo hace? La segunda, si la primera da pereza, llamar al banco para ver si hay alguna orden de desembolso.

En este caso 2 no había esa orden. No se pierde dinero, pero se corre el riesgo de perderse el viaje que, como decía al principio, es peor.

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