La Bajada, en 2014. Foto: Santiago Farizano

4-9-2018. De cuando la Bajada de Jesús de Almazán no se celebraba en septiembre

Como avisé en la entrada de ayer, la de hoy vuelve a estar relacionada con las fiestas de la Bajada de Jesús de Almazán y, más concretamente, con la Bajada en sí.

Antes de nada, un recuerdo. Hace no muchos años, creo que en 1996, hubo un cambio en las fiestas de Almazán. Entonces, permaneció inamovible la Bajada de Jesús: el primer domingo de septiembre.

Hasta ese 1996, las fiestas daban comienzo el día anterior, sábado, y se extendían hasta el jueves siguiente. Es decir, seis días de duración.

Sin embargo, se empezaría a detectar una asistencia menor a las fiestas, especialmente cuando ese primer domingo de septiembre caía tarde. Los chavales empiezan el colegio, los jóvenes la universidad y los padres terminan sus vacaciones.

Además, y aunque eso no es algo tan matemático como lo otro, entrados casi hasta mediados de septiembre era más factible que el tiempo no acompañara.

No recuerdo mucho cuánto tiempo duró el debate, pero sí recuerdo que hubo polémica. Dio igual, estando en la Alcaldía José Luis Las Heras, se decidió el cambio de las fiestas de Almazán para dejarlas como están hoy en día: desde el miércoles anterior a la Bajada de Jesús hasta el lunes posterior.

Es decir, siguen durando seis días y, con cierta frecuencia, varios de esos días pertenecen al mes de agosto, cuando en España trabajan cuatro.

Me imagino que los contrarios a ese cambio de fecha esgrimirían el clásico argumento: «Toda la vida se ha hecho así» o «Toda la vida ha sido así… ¿para qué vamos a cambiarlo?». En Soria conozco varios temas en los que se utiliza este argumento, que generalmente es fácil de rebatir lanzando otra pregunta: «¿Toda la vida?».

Yo pensaba que la Bajada de Jesús se celebraba el primer domingo de septiembre desde la noche de los tiempos.

Y sin embargo, buscando en los periódicos antiguos, he visto que en realidad las fiestas empezaron a celebrarse en el noveno mes del año a comienzos de los años 40 del siglo XX. 

La razón, esta vez, era exclusivamente meteorológica. En los periódicos que he consultado del siglo XIX y en las cuatro primeras décadas del XX, la Bajada de Jesús siempre se celebraba en abril. En varias crónicas podía leerse algo así como: «Debido al mal tiempo, la concurrencia fue escasa».

Todos sabemos lo que puede suceder en Soria en el mes de abril, especialmente si nos creemos eso de que ya no hace el frío de antes y ya no nieva como antes…

En 1907, por ejemplo, la Bajada de Jesús fue el domingo 14 de abril… a las cuatro de la tarde. Un tren especial salía de Soria capital a las 8.15 y regresaba a las 22.30, aunque también existía la posibilidad de volver el lunes en el tren-correo si había ganas de jarana toda la noche. ¿Precio del tren ida y vuelta? 5,35 pesetas en Primera, 3,65 en Segunda, 2,20 en Tercera.

En 1939, las fiestas volvieron a incluir actividades festivas, ya que en los años de guerra, 1937 y 1938, solo había habido funciones religiosas. La Bajada de Jesús fue el 23 de abril. Y las fiestas duraban tres días, la mitad que ahora.

En 1941, las fiestas seguían siendo en abril, pero ya en 1946 se celebraron en septiembre buscando el buen tiempo.

Lo que sí he encontrado en todo lo que he leído es una mención a la gran traca final.

No sé si el cambio fue polémico o no, pero al menos sí fue duradero y no parece probable que se cambien de nuevo a la primavera, como hace más de 70 años.

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