30-10-2015. El cementerio feliz de Sapanta: una manera amable de abrazar la muerte

Dentro del recorrido que estamos haciendo Nacho y yo por Rumanía, llevamos un par de días en el norte, en Maramures. A algo menos de 20 kilómetros de la ciudad de Sighetu Marmatiei se encuentra una pequeña aldea muy cerca de la frontera con Ucrania: Sapanta.

Sapanta tendría cero turistas al año si no hubiera nacido allí el artista Stan Ioan Patras (1908-1977). A mediados de los años 30, Patras empezó a colorear con letras y pintura el cementerio de su localidad. Lo que empezó como algo anecdótico, se ha convertido en un gran atractivo turístico. He leído que es el segundo espacio funerario más visitado del mundo tras el egipcio Valle de los Reyes. No sé yo.

La imagen de un atropello

Sí sé que el sitio es realmente curiosa. Hay aproximadamente un millar de tumbas. En ellas hay en muchos casos una foto de la persona enterrada. Pero lo más curioso es que en todas hay un dibujo alusivo a las tareas o aficiones del fallecido, o al modo de su muerte. Por ejemplo, una niña de tres años que murió atropellada tiene como adorno el momento del accidente.

Además, en cada tumba hay una frase recordando a la persona o haciendo alguna burla cariñosa. El lugar, en rumano, se llama ‘Cimitirul vesel’, el cementerio feliz.

Todo está en madera, con una pintura de un color vivísimo azul. Al parecer, lo visitan unas 200.000 personas al año, así que se entiende que haya una persona a la entrada cobrando una pequeña entrada y una pequeña tasa por, además de entrar, hacer fotos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelva la operación * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.