Cuadro elaborado por Félix García Palomar para la web de Piquera de San Esteban
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24-3-2020. La gripe española de 1918 que mató al 1% de los sorianos

En estos días de pandemia global en el mundo como consecuencia del coronavirus, se está recordando la mayor pandemia que vivió el planeta en el siglo XX, la llamada gripe española de finales de la segunda década, que vivió su momento álgido en 1918.

Esta gripe, a falta de confirmaciones definitivas que es difícil saber si llegarán, surgió en los Estados Unidos, si bien hay teorías que aseguran que alguna de sus cepas más letales sí apareció en España.

La que será siempre conocida como gripe española coincidió con la Primera Guerra Mundial. Se piensa que mató alrededor de 50 millones de personas en todo el mundo, aunque también se leen datos entre los 20 y los 100 millones.

El hecho de que coincidiera con la Gran Guerra complica más la posibilidad de saber cuántas personas murieron como consecuencia de esta impresionante epidemia, aunque sí se sabe que causó muchas más bajas que el conflicto bélico, en el que hubo alrededor de nueve millones de muertos.

Al igual que la actual pandemia, la gripe española se expandió por todo el mundo. Eran otros tiempos, pero el movimiento de las personas siempre se ha producido y se piensa que la propia guerra contribuyó a extender todavía más la gripe.

En ciertos pueblos de la Tierra, alejados del llamado mundo occidental, su mortandad fue casi extrema. Ello se debe a que muchas de las personas que sobrevivieron lo hicieron gracias a haber sufrido anteriormente alguna infección que hubiera preparado a sus organismos, algo que no ocurría, por ejemplo, en ciertas islas del Pacífico o en alejados territorios del Círculo Polar Ártico.

En general, se considera que pudieron estar afectados por esa gripe más de la mitad de los habitantes del mundo, que en aquella época eran algo menos de 2.000 millones. La gran diferencia con el coronavirus es que el grupo de edad más afectado eran los jóvenes o adultos, personas entre 20 y 40 años en buen estado de salud. Lógicamente, había defunciones en todas las edades.

La razón por la cual se conoce como gripe española es el hecho de que los periódicos de España, país neutral en la Gran Guerra, eran los únicos que hablaban de ella. En el resto de países, sobre todo para no bajar la moral de la población y de las tropas, se ocultó su existencia para centrar todos los esfuerzos en batir al enemigo de brazos y piernas.

Esto me recuerda a lo que leí ayer mismo. El secretario general de la ONU, António Guterres, solicitó un alto el fuego inmediato en todos los conflictos del mundo para poder luchar con eficiencia contra el coronavirus. A ver si le hacen caso y lo dejan ya para siempre.

Volviendo a 1918, a lo sucedido hace 102 años, las cifras en España tampoco son claras, pero bailan menos que a nivel mundial: entre 150.000 y 200.000 muertos.

En España, o al menos en ciertas partes de España, hubo tres grandes oleadas de esta gripe: mayo-julio de 1918, agosto-diciembre de 1918, enero-abril de 1919. Se sabe que la gripe en el mundo empezó antes, en 1917 y quizás incluso en 1916, y que todavía tuvo extensiones en 1920. Pero básicamente, las tres fases principales de máximo contagio fueron las tres citadas.

En algunas provincias de España, por ejemplo Soria, las fases 1 y 3 apenas tuvieron relevancia. A cambio, la fase 2, la del otoño de 1918, fue extremadamente dañina. 

El primer gran estudio para conocer los datos por provincias en España de aquella gripe fue el que publicó en 2014 la revista BMC Infectious Diseases. El artículo completó es este, está en inglés. 

Según ese estudio, en Soria fallecieron 105 personas de cada 10.000 como consecuencia de la gripe. Eso sitúa a la provincia en un nivel medio de afectación entre todas las de España.

Las dos más afectadas fueron Zamora y una limítrofe con Soria, Burgos, con 212 fallecidos por cada 10.000 personas. La provincia menos afectada, con una gran diferencia, fue Canarias (las dos provincias no se separaron hasta 1927) con 6,2 muertes por 10.000 habitantes.

Ver los datos por provincias en ese estudio de BMC

De manera mucho más concreta para la provincia de Soria, el historiador Félix García Palomar ha publicado algunos extensos artículos en la ‘Revista de Soria’ (IIª época, nº 43, Soria, 2003, pp. 75-89, sobre Piquera de San Esteban) y en ‘Celtiberia’ (nº 104, Soria, 2010, pp. 105-170, sobre Fuentecambrón; nº 97, Soria, 2003, pp. 373-420, sobre San Esteban de Gormaz).

Más recientemente, en 2017, la Diputación Provincial de Soria publicó su libro ‘La epidemia de gripe de 1918 en el suroeste de la provincia de Soria’. 

Aunque esté centrado en esa zona de la provincia, en sus trabajos hay datos de toda la provincia, datos mes a mes desde septiembre de 1917 hasta octubre de 1919.

Como se puede apreciar claramente, la gran afectación en Soria se produjo en los meses de octubre y noviembre de 1918, con 837 y 276 muertos. 

El mes anterior, septiembre de 1918, ya hubo 36 fallecidos. De hecho, ‘El Porvenir Castellano’ del 30 de septiembre ya se hacía eco de la incidencia de la epidemia en Soria, una epidemia que todavía no había llegado a la capital de la provincia pero sí a Cabrejas del Pinar (300 afectados), Alcoba de la Torre, Deza o Monteagudo de las Vicarías. El gobernador civil y el inspector de Sanidad visitaron algunas de estas poblaciones, llevando consigo material de desinfección.

Ese mismo periódico, pero en fecha del 18 de noviembre de ese mismo año 1918, escribía un artículo titulado ‘Números cantan’. En él hay varias comparativas pero destaca una: en octubre de 1917 la tasa de mortalidad en Soria fue de 0,21 por cada 1.000 habitantes, y en octubre de 1918 la tasa fue 9,11, un total de 43 veces más, como consecuencia sobre todo de la gripe y de las múltiples dolencias asociadas a ella.

Fiesta en Camparañón

Apenas cinco días después, el 23 de noviembre de 1918, era ‘El Avisador Numantino’ el que daba cuenta de una fiesta que se había organizado en Camparañón para celebrar que ya se había marchado la epidemia del pueblo, a pesar de que continuaba en otros de la provincia. Dice el artículo que en esta localidad «solo hubo dos defunciones», a pesar de que sufrió la enfermedad casi todo el pueblo.

El 19 de febrero de 1919, también en ‘El Avisador Numantino’, se recoge esa nueva oleada de la gripe en ciertas provincias de España como Barcelona y Logroño, sobre todo en la primera. Además, y aunque su virulencia parecía haberse detenido en la provincia de Soria, también se señala una defunción en Narros, con varios infectados.

Al menos dos de los artículos de Félix García Palomar pueden consultarse en internet, ambos en la página web de Piquera de San Esteban. El primero es el que habla precisamente de Piquera,  y el segundo es el que se refiere a Fuentecambrón-Cenegro, donde la mortalidad fue altísima.

A este segundo artículo pertenece el cuadro con el que se ilustra esta entrada. Según dicho cuadro, en Soria fallecieron 1.416 personas por la gripe española en esos dos años. Hay meses, sobre todo el trágico octubre de 1918, en el que es muy probable que el número fuera todavía mayor comprobando las defunciones totales.

En cualquier caso, Soria perdió aproximadamente el 1% de sus 150.000 habitantes como consecuencia de aquella gripe, que provocó que España viviera uno de sus tres crecimientos vegetativos negativos en los siglos XIX y XX, junto a los causados por la epidemia de cólera de 1885 y la Guerra Civil de 1936-1939.

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