22-9-2016. El Zaragoza-Numancia, camino de convertirse en el Nápoles-Roma

A las 10.00 horas de la mañana de hoy está convocada una rueda de prensa en las instalaciones del Club Deportivo Numancia. El motivo es responder al comunicado hecho público ayer por el Real Zaragoza: “El Real Zaragoza ha transmitido al CD Numancia su decisión de no proceder a la venta de entradas en las oficinas del Club del partido que este domingo disputan ambos equipos en el estadio de Los Pajaritos. La directiva zaragocista declina, asimismo, la invitación al almuerzo oficial, en el caso de que lo hubiere… seguir leyendo“.

Desde hace aproximadamente 17 años, el Numancia y el Zaragoza se han enfrentado varias veces en Primera y Segunda división. En concreto, siete veces, tres en Primera y cuatro en Segunda. Cuando no han coincidido es porque el Zaragoza estaba en Primera y el Numancia en Segunda o viceversa, si bien esta segunda opción solo sucedió en la 2008-09.

Esos 14 enfrentamientos, siete en cada ciudad, han sido grandes fiestones de fin de semana con desplazamientos masivos de ciudadanos.

Ahora, por un asunto de convenios concursales, el Zaragoza ha decidido romper relaciones con el Numancia de modo oficial, por mucho que el comunicado pretenda aparentar tener un final abierto.

El Derbi del Sol

Esta situación me ha recordado a otra muy similar, en la que también quedó claro el pensamiento colectivo y alineado que casi siempre acarrea el fútbol.

En los años 70 y 80, el Nápoles y el Roma jugaban con frecuencia en Primera división, en un gran duelo que se conocía como ‘Il Derbi del Sole’ (El Derbi del Sol). El sol hace referencia al templado clima que vive el sur de Italia en contraste con los cielos grises del norte… donde estaban todos los demás grandes equipos italianos.

Aquellos Derbis del Sol, como estos (¿aquellos?) Derbis del Moncayo, eran una impresionante fiesta en las dos ciudades y en los dos graderíos del Olímpico y del San Paolo.

En octubre de 1987, en un Roma-Nápoles, ganaba la Roma 1-0 y el Nápoles estaba con nueve jugadores por las expulsiones de Careca y Renica en los minutos 55 y 64. Poco después de esta segunda expulsión, Maradona saca un córner y Francini empata. Así terminó el partido a pesar del constante asedio romanista, con un gol anulado incluido.

Nada más pitar el árbitro, otro gran futbolista como Salvatore Bagni tuvo la ocurrencia de celebrar el punto con cortes de manga a la afición local.

Allí terminaron las buenas relaciones entre ambas aficiones, que desde entonces se dedicaron a protagonizar con alguna frecuencia batallas campales a orillas del Tíber y a los pies del Vesubio. A esos niveles aquí no llegaremos.

Bagni pidió perdón mil veces, pero ello nunca sirvió para que el Derbi del Sol regresa a su anterior origen.

Apenas un mes antes de ese partido, en el famoso Real Madrid-Nápoles del 16 de septiembre de 1987 a puerta cerrada, cuentan las crónicas que Bagni ya ensayó un corte de mangas. En esta ocasión, su destinatario fue el entonces alcalde de Madrid, Juan Barranco, que le recriminó alguna acción al centrocampista internacional transalpino. Aquel día se escuchaban hasta las respiraciones de los jugadores de los banquillos, pero no había niguna amistad previa que quebrantar.

Un comentario sobre “22-9-2016. El Zaragoza-Numancia, camino de convertirse en el Nápoles-Roma”

  1. Una verdadera pena.
    Hace años los partidos entre el Real Zaragoza y el Osasuna eran una auténtica fiesta. De hecho el estadio de La Romareda lo inauguró el conjunto navarro. Pero la política se metió por medio y ahora el encuentro está declarado de alto riesgo.
    Esperemos que las aguas vuelvan a su cauce y no suceda lo mismo aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *