Botas abandonadas

29-4-2017. Aquí dejo mis calcetines y mis botas, después de cientos de kilómetros

Como explico en el capítulo de hoy de El Libro, hoy hemos visitado Finisterre, tradicionalmente considerado el fin del mundo (es comprensible cuando se visita), pero que no es ni el punto más occidental de España (lo es Touriñán, que a su vez tampoco es el punto más occidental de la Europa continental, que es el portugués Cabo de la Roca).

Si me lo planteara, podría hacer una serie interesante de entradas sobre Finisterre. Como no lo descarto, hoy voy a hacer una breve reseña de algo que se ve cuando se llega allí.

En varios lugares, hay señalas de ‘Prohibido hacer fuego’. ¿A quién se le puede ocurrir hacer fuego allí? Desde hace siglos, los peregrinos que llegaban a Santiago de Compostela continuaban su peregrinaje hacia Finisterre, como una especie de rito purificador por el contacto con el mar y con ese fin del mundo. Allí quemaban algunas de sus ropas para contribuir a esa purificación.

La tradición se mantiene con el paso de los años. En numerosos puntos del cabo Finisterre pueden verse restos de minihogueras, en las que sus autores han quemado, sobre todo, las botas y los calcetines con los que han realizado el Camino de Santiago. Se pueden ver suelas quemadas pero no consumidas del todo por el fuego.

Otras muchas personas sí cumplen esa prohibición de hacer fuego, pero no se resisten a abandonar allí botas y calcetines. No sé si la guarrería en algún momento tiene justificación. Quizás debería volver para ver si hay algún cartel en el que ponga algo así como ‘Prohibido dejar ropas usadas en todo el entorno del cabo’. Me temo que es parte del aura de Finisterre, y supongo que de vez en cuando alguien lo limpiará.

Calcetines abandonados
Hacia el Peña Trevinca, esta mañana

28-4-2018. Las nueve cimas más altas de Castilla y León, tachadas

Dentro del reto de Las 45 cimas, cada vez que completo alguna comunidad autónoma y me acuerdo, hago una pequeña entrada en este blog. Hoy hemos subido al pico más alto de Zamora, una ruta preciosa desde Porto de Sanabria siguiendo el curso del río Bibey.

Tachada ya la de Zamora, el reto ya no debe volver a ninguna de las nueve provincias de Castilla y León (aunque volverá por circunstancias). Inmensos montes por encima de 2.500 (León-Avila-Palencia), grandes moles superiores a los 2.300 (Segovia-Salamanca-Soria), montañas por encima de los 2.000 (Segovia-Zamora, muy diferentes entre sí) y una tachuela de poco más de 900 (Valladolid).

Todo eso ha sido ya hollado y puede leerse en el otro blog.

Mujeres en Finisterre

Cap. 167. 29-4-2018. Galicia, mar, montaña y… (2)

Turismo por la Costa de la Muerte

Esta mañana nos hemos levantado un poco antes de lo aconsejable en el bonito apartamento que nos aloja en Corcubión, en la provincia de La Coruña. Queríamos aprovechar para conocer un poco esta zona de la provincia gallega. Hemos desayunado en un bar en el mismo Corcubión, mientras jarreaba al otro lado de las ventanas, con lo que nos temíamos que iba a ser un día de mucha furgoneta y poco paseo. Al final, aunque algo nos hemos mojado, hemos podido hacer casi todo lo que queríamos.

La mañana ha sido hacia el sur de nuestro alojamiento. A escasos kilómetros de Corcubión se encuentra Ézaro, en el municipio de Dumbría. Allí hay dos lugares que merecen una visita, situados prácticamente juntos: el Mirador y la Cascada.

Pedra de Abalar

El Mirador se ha hecho más famoso de lo que era en los últimos años, sobre todo desde que la Vuelta a España lo ha incluido en su recorrido. Son algo menos de dos kilómetros, con una media de aproximadamente el 15% y pequeños tramos de hasta el 30%, de hormigón. No tiene que ser fácil subirlo en bicicleta. El acceso está prohibido a autobuses y vehículos pesados. 

La Cascada es la que forma el río Xallas casi justo en el mismo momento de su desembocadura. La cascada como tal, de unos 40 metros, ya impresiona de por sí, sobre todo en días como hoy de tanta humedad y con numerosos hilillos de agua cayendo por las piedras. El hecho de que la cascada aterrice casi en el mar aumenta su atractivo. Esta mañana, allí mismo, había una competición de pesca en kayak, algunos de cuyos participantes se hospedan en nuestros mismos apartamentos.

De Ézaro, sin alejarnos demasiado, nos hemos bajado hasta los hórreos de Lira y Carnota. Están considerados los dos más largos de Galicia, aunque en el enlace anexo dicho privilegio se lo conceden, por un metro, a uno situado en Boiro, en esta misma provincia de La Coruña. Los hórreos de Santa Comba de Carnota y Santa María de Lira se construyeron a finales del siglo XVII y comienzos del XIX. El primero es más antiguo, tiene 22 pies y 34 metros. A escasos kilómetros se edificó el de Lira, también de 22 pies pero con 36 metros. El único objeto de esos dos metros era probablemente ‘ganar’ a los vecinos de Carnota.

Mujeres en Finisterre

Desde allí hemos comenzado el regreso a uno de los lugares de la península ibérica en los que más fácil es sentir el influjo de la tierra: Finisterre. Durante muchos siglos, ese punto fue considerado el final de la tierra conocida (eso es lo que significa) a pesar de que ni siquiera es el punto más occidental de la península, que se encuentra en el cercano cabo Touriñán. Pero da igual. La manera que tiene el mar de encontrarse con la tierra en este punto hace comprensible que el descubrimiento de Cristóbal Colón apenas la restara trascendencia.

Además, desde que hace varios siglos miles de peregrinos compostelanos decidieron alargar su caminata hasta aquí, Finisterre es un lugar todavía más importante, lo que se puede apreciar en las caras y las lágrimas de las personas que dan sus últimos pasos después de decenas o centenas de kilómetros. Hemos visto una pegatina de la Cayetana de Soria y con un simple wasap hemos descubierto a quien la puso.

Nos hemos organizado de este modo porque, según nos aconsejaron ayer en el Asador Criollo de Corcubión, uno de los mejores sitios para comer marisco en la zona es Los Tres Golpes de Finisterre, ya en el pueblo en sí, no en el cabo. Ha sido el homenaje que nos queríamos dar en estos días, y ha merecido la pena.

Nuestra siguiente parada, siempre sin hacer grandes distancias, ha sido en otro lugar de visita casi obligada en la Costa de la Muerte: Muxía. El día no era bueno pero tampoco será de los peores del año. Aun así, impresionaba la bravura con la que llegaba al mar. Ojalá hubiera sido uno de los peores días del año… Tenía muchas ganas de conocer Muxía para conocer la Pedra de Abalar, que está siendo restaurada y, poco a poco, musealizada, por el arqueólogo soriano Miguel Ángel López Marcos.

Muxía

De Muxía, ya relativamente tarde, hemos salido hacia Vimianzo para conocer su castillo y, si fuera posible, el trabajo de encaje de bolillos que se realiza en su interior. Pero estaba cerrado desde las 18.30 y hemos llegado cerca de las 20.00, así que nos hemos quedado con las ganas. A partir de la época de verano sí cierra a las 20.30.

De Vimianzo, después de un intenso día de furgoneta y visitas, hemos vuelto a casa. Algunos han optado por tener un breve contacto con las aguas del Océano Atlántico, que en la ría de Corcubión descansa bastante amansado. Ya es tarde, así que poco más: un paseo por el pueblo, un poco de hogar y un poco de planificación de lo que haremos mañana. No cuento todavía nada porque ya lo contaré.

Cap. 166. 28-4-2018. Galicia, mar, montaña y… (1)

A esta serie de tres capítulos de El Libro la llamo igual que el grupo de wasap que hemos hecho. La verdad completa es que el día de hoy (y la tarde-noche de ayer, con un paseo por Puebla de Sanabria) ha transcurrido principalmente en la provincia de Zamora. Como llevo varios capítulos advirtiendo, la entrada de hoy la redirecciono al blog de ‘Las 45 cimas’. Hoy hemos subido a la más alta de Zamora y Orense, el Peña Trevinca.

Leer la crónica de la ascensión y ver fotos

Cuando hemos bajado, nos hemos ido hacia Corcubión (La Coruña), donde vamos a dormir dos noches. La de hoy nos ha cundido.

En la cima del Peña Trevinca

27-4-2018. Los tres saltos de agua entre Abejar-Cabrejas: El Chorrón (y 3)

Con un poco de retraso según lo previsto, debido a temas que han ido surgiendo y que tampoco quería dejar pasar (y aún se han quedado algunos que irán saliendo), termino hoy la miniserie de tres entradas sobre los tres saltos de agua que se pueden visitar en apenas un par de horas entre Abejar y Cabrejas (ver los anteriores). Curiosamente, el que saco hoy es el único que ya conocía de los tres, el Chorrón de Cabrejas del Pinar, en una visita que hice este mismo mes de febrero.

De estos tres saltos de agua, este es el más diferente, sobre todo por la gran cantidad de musgo que baña y por lo que se extiende a lo ancho.

En la entrada de febrero ya escribí cómo se va. Cuando estuvimos esta segunda vez, la semana pasada, vimos que ya se está construyendo una pequeña senda desde el mismo pueblo de Cabrejas del Pinar. Para darse un breve paseo, quizás diez minutos, quizás sea mejor opción esa que no plantarse con el coche justo debajo de la caída de agua. Y lo dicho, no esperéis a agosto.

Óscar Mingueza

26-4-2018. El tío, colocador olímpico y pilar del voley soriano. El sobrino, campeón de la UEFA Youth League

Publiqué hace unos meses dos curiosas entradas sobre dos exjugadores de los años 90 del voleibol soriano cuyos hijos habían seguido sus huellas deportivas, pero en modalidades diferentes: el hijo de Roman Macek pertenece a la Juventus de fútbol y el hijo de Benjamín Vicedo ha llegado a debutar con la selección absoluta de baloncesto.

Hoy, casi dos meses después, doy a conocer algo de lo que me informaron recientemente, muy relacionado con lo anterior. El gran colocador del San José (y luego del Numancia) y de la selección española de los años 90 y principios de este siglo, Ángel Alonso, tiene también un sobrino (por parte de su mujer) que juega a un muy buen nivel en otro deporte, nuevamente el fútbol.

Se trata de Óscar Mingueza García, quien el próximo 13 de mayo cumplirá 19 años. Su nombre todavía no es conocido por el gran público, pero quizás sí por los amantes del fútbol de cantera, especialmente los del FC Barcelona.

Mingueza se acaba de proclamar campeón de la UEF Youth League con el equipo azulgrana. En semifinales, el 20 de abril, ganaron 4-5 en un partido épico e histórico al Manchester City. En la gran final del 23 de abril, también evidenciaron su superioridad ante el Chelsea (0-3).

En toda la competición, el Barcelona solo ha cedido un empate (1-1 en casa ante el Sporting de Portugal). Es más, en nueve partidos, la escuadra catalana ha mantenido su portería a cero siete veces: todas, salvo las dos citadas del City y del Sporting.

La prensa barcelonista, como es lógico, ya recoge artículos destacando el futuro que se le viene al club, especialmente buscando algún central de la cantera que siga la estela de los Puyol, Piqué, Bartra… y ya aparece el nombre de Óscar Mingueza.

El central nació el 13 de mayo de 1999 en la localidad barcelonesa de Santa Perpetua de Moguda, con ascendencia soriana ya que sus abuelos son de Arenillas. El joven futbolista ha venido con alguna frecuencia a tierras sorianas, hasta que se lo han ido permitiendo la distancia y sus obligaciones como deportista.

Ángel Alonso, en su época de entrenador

Ángel Alonso, por su parte, es uno de los nombres fundamentales del voleibol en Soria del último cuarto de siglo, tanto de jugador como de entrenador. Como jugador, antes de llegar a Soria, ya había sido olímpico en Barcelona’92. Vivió las dos mejores épocas del voleibol en la ciudad, ya que ejerció el cargo de entrenador cuando el equipo ya rojillo jugaba todavía las principales competiciones europeas.

En la temporada 99-00, de hecho, con el equipo en Liga de Campeones, Alonso fue entrenador-jugador en aquella fase de grupos en la que al Numancia Caja Duero le tocó contra los que luego fueron los dos finalistas del torneo, la Sisley Treviso y Friedrichshafen. El madrileño-soriano, por tanto, fue el precursor de Manuel Sevillano, que ha sido técnico y deportista en las tres últimas campañas.

25-4-2018. Una carrera que no se mide en metros sino en escalones: los 626 de la Torre BEC de Bilbao

El segundo edificio más alto de Bilbao es la gran torre del Bilbao Exhibition Center. Es también el segundo edificio más alto del País Vasco y, realmente, está en el municipio de Baracaldo, dentro del Gran Bilbao. Mide 98 metros.

El próximo 5 de mayo, esta torre será escenario de algo que no es novedoso a nivel mundial, ni tampoco en España, pero que sí se celebrará allí por primera vez: la I Torre BEC Extreme-Cronoescalada a la Torre BEC.

Ver web e inscripciones

De vez en cuando aparecen en los minutos finales de los telediarios las imágenes de los ganadores de las dos cronoescaladas más famosas de este tipo, al menos las dos que yo conozco: la del Hotel Bali en Benidorm y la del Empire State Building en Nueva York.

Bilbao, dentro de dos semanas, se sumará a esta tendencia en una iniciativa que ojalá tenga éxito. Yo creo que los corredores habituales, y especialmente los de montaña, sí tendrán curiosidad por saber lo que se siente (tiene que ser agónico) en una carrera de este tipo. No sé cómo se entrena ni si cederán el espacio en los días previos para que los inscritos se ejerciten.

Esta Cronoescalada a la Torre BEC salvará un total de 626 escalones. Son 19 pisos en total. ¿Cuánto puedes tardar tú y cuánto pueden tardar los ganadores?

Para que os hagáis una idea, los ganadores en febrero de este año de la Subida al Empire State Building tardaron 10 minutos y 50 segundos y 12 minutos y 56 segundos (el colombiano Frank Nicolás Carreño  y la australiana Suzy Walsham). Son 1.576 escalones y 326 metros. En el Hotel Bali, cuya prueba de este año se celebra el 26 de mayo, las mejores marcas son de 4:20 y 5:44. Son 924 escalones y 190 metros.

Me gustaría ver a un amigo mío el 5 de mayo en esa carrera, pero tiene otro compromiso también de pantalón corto.

Josu Barcones, en el reciente Ultra Music Festival

24-4-2018. Josu Barcones, un numantino en los dos grandes festivales de música electrónica del mundo

En 2015, publicábamos la presencia de un numantino, Josu Barcones, en uno de los grandes festivales de música del mundo, el Tomorrowland de Bélgica. Ahora, casi tres años después, Barcones ha estado en otro de los principales eventos de música electrónica, el Ultra Music Festival de Miami, al que cada año acuden decenas de miles de personas. Una de las grandes motivaciones concretas que existen para viajar es la música, cualquier tipo de música. Barcones no olvida nunca echar a la maleta una camiseta de su equipo.

En unos breves párrafos nos explica brevemente su relación con el Numancia y, sobre todo, las diferencias y las similitudes entre estos dos grandes festivales que ha podido disfrutar en directo:

“Soy socio (del Numancia) pero no soy de ninguna Peña ya que viajo desde Bilbao y los viajes me los tengo que organizar por mi cuenta. Pero cuando voy a los desplazamientos de fuera de casa siempre voy con la peña 2003, que son grandes personas.

Sufrí mucho por el equipo ya que contra el Granada (25 de marzo, 1-0) me coincidió con la vuelta de Swedish House Mafia (me sentí privilegiado de volver a verles ) y hasta no llegar al hotel no pude saber nada del partido. Estaba en un lugar con tanta gente que no tenía cobertura.

Con Armin Van Buuren

En cuanto al festival, muchos me han preguntado que con cuál me quedo, si Tomorrowland o Ultra, ya que son las dos joyas de la corona. Sinceramente, a pesar de ser dos festivales de música electrónica, no los podría comparar. No me quedaría con uno en concreto.

En Tomorrowland vives el festival desde dentro y no conoces alrededores ya que la mejor opción es el camping del festival, y tienes la buena opción de tener 15 ‘stages’ (escenarios) cuidados al detalle.

El Ultra no se fija tanto en detalles. Tienes cinco ‘stages’ y se fija solamente en la música, así que te da la opción de conocer tanto la ciudad de Miami como Florida entera. En esas fechas coinciden partidos de la NBA en casa y el torneo ATP de tenis. También, a 300 millas, tienes los parques Disney y la NASA, lo cual es una visita obligada.

Y, si se tiene tiempo, se puede ir a Key West, que es el punto más al sur de América del Norte. Está a 90 millas de Cuba, y allí se encuentra la mejor puesta del sol del mundo… al menos, eso nos dijeron”.

Fotos: en la NASA, en el campo de los Miami Heat, en el concierto de Armin Van Buuren, en Miami

23-4-2018. Velilla de Medinaceli-Avenales-La Chorronera y, de postre, Somaén

Esta mañana nos hemos juntado una docena de personas para hacer una bonita y sencilla ruta por el sur de la provincia, ese sur al que hay que ir más de lo que se va. Hemos tirado para el Sureste, por el gran término municipal de Arcos de Jalón, el más grande de la provincia de Soria.

A los que les guste la intriga, esta se ha terminado con la sola lectura del titular. Hemos quedado a las 8.00 en Soria y, aproximadamente una hora después, hemos aparcado nuestros coches en Velilla de Medinaceli. Ahí hemos empezado a andar. A poco más de dos kilómetros se encontraba nuestra primera parada, el despoblado de Avenales, donde todavía se observan un par de casas arregladas.

Velilla de Medinaceli, el pueblo de las parabólicas

Desde Avenales hemos caminado unos minutos por su bonito cañón. Si hubiéramos seguido ese sendero GR, habríamos terminado cuatro kilómetros después en Somaén.

Nosotros hemos vuelto hacia atrás, siguiendo nuestros pasos anteriores durante poco más de cinco minutos. Una cuesta tan breve como empinada nos ha dejado en la Meseta de Peñarrubia, que hemos rodeado sin tocar su cima, situada en el centro. Esta meseta es un gran sembrado, ahora verdísimo y vigilado por dos encimas solitarias que se mantienen a una respetuosa distancia entre sí.

Rodeada la meseta, hemos bajado hacia nuestro último objetivo de la ruta a pie: la Chorronera del Río Blanco. Si generalmente tiene agua, es fácil imaginar cómo estaba esta mañana. Desde allí, en diez minutos se está de nuevo en Velilla de Medinaceli, un pueblo muy bien conservado, con un paseo muy bonito junto al río y junto al lavadero, y con importantes yacimientos arqueológicos en sus alrededores.

Ver la ruta en Strava

Nos han salido 11,3 kilómetros de ruta, que pueden ser unos nueve sin ese adentramiento en el cañón de Avenales.

Un corzo cruza alegremente la vía del ferrocarril en Somaén

Para completar la mañana, y aprovechando la cercanía, nos hemos dado un paseo por uno de los pueblos más sorprendentes de Soria, con esa mezcla de pueblo antiguo y pueblo nuevo que trata de respetar la imagen de lo antiguo. Todo ello, unido a su emplazamiento, hace que merezca la pena un paseo.

A menos de un kilómetro del pueblo se encuentra el final de nuestra ruta de hoy, la Cueva de Somaén, un paraíso para los escaladores… que se desenvuelvan bien a partir del séptimo grado.

 

Foto: @meteoduruelo

22-4-2018. En Urbión (y en otros lugares del Sistema Ibérico) también hay aludes

La Agencia Estatal de Meteorología elabora diariamente un boletín sobre el peligro de aludes en el Pirineo, y un boletín semanal para Guadarrama y para ciertos lugares de la Cordillera Cantábrica como son Picos de Europa y Alto Campoo. Esto sucede, lógicamente, en estos meses de invierno.

Ello no significa que en otros lugares de España no haya riesgo de aludes, por más que estos sean más pequeños y, por tanto, menos peligrosos.

El Sistema Ibérico, con pendientes menos pronunciadas y con menos altitud que los lugares citados en el primer párrafo, también es foco de aludes en años de grandes nevadas y en días de más elevadas temperaturas. Es decir, justo ahora.

La foto que adjunta estas líneas es de ayer, y es un pequeño alud muy cerca de la cima de Urbión. La foto pertenece al perfil de Twitter de @meteoduruelo (Agustín Sandoval). En él pueden verse otras fotografías de las espectaculares e infrecuentes grietas que se están creando estos días en aquella zona.

Hace poco menos de un mes, en un lugar muy similar a Urbión como es el burgalés pico de San Millán, un varón resultó herido como consecuencia de otro alud.

Y en la gran montaña del Ibérico, el Moncayo, un alud provocó la muerte de un montañero en 2009. En 2013, tres personas resultaron heridas como consecuencia de otra avalancha de nieve.

En estos días, por tanto, cuidado en las zonas más elevadas, en las más cercanas a las cornisas y en la parte baja de las mismas.