30-11-2017. Un accidente de tráfico mortal en Tajueco antes de que aparecieran los coches

Tercera entrada sobre prensa histórica. Todavía no sé si última, penúltima o antepenúltima.

Como expliqué antes de ayer, dediqué la semana algunas horas a buscar noticias antiguas sobre Valdeavellano de Tera, y a conservar aquellas pocas que más me llamaron la atención a primera vista.

Esta que pongo hoy apareció publicada el viernes 8 de febrero de 1907 en ‘El Imparcial’. En la página 2 se hacía un repaso por el temporal que afectaba a casi toda España de norte a sur, con temperaturas que bajaban holgadamente de los diez grados bajo cero.

Leer esa página

En el breve apartado dedicado a Soria, y como un resumen de lo que sucedía en toda la provincia, se lee: “Continúa el temporal de nieves y hielos. En Valdeavellano de Tera y en San Pedro de Manrique han caído nevadas de medio metro de altura. En Tajueco, por efecto de hallarse el piso helado, se ha caído de la caballería que montaba la joven Elena García, que rodó por el escabroso camino denominado ‘La colada’, y falleció en el acto”.

Espe, Visi y María, manzando mantequilla para un reportaje

29-11-2017. Valle de la Mantequilla, sí… Valle de la Mantequilla, no

Esta es la segunda entrada que dedico a aquellas cosas curiosas que he encontrado en los periódicos antiguos de España gracias a la hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España.

Esto decía ‘El Progreso Agrícola y Pecuario’ en un reportaje sobre la provincia de Soria en la primera década del siglo pasado, hace más de 100 años: “En todos ó en la mayor parte de los pueblos dedican al cultivo hortícola una parte, aunque pequeña, de las tierras que, próximas al pueblo, presenten mejores condiciones de composición y humedad convenientes, de las que obtienen la cantidad de hortalizas que anualmente necesitan para su consumo en el hogar doméstico; existen también otros en que se cultivan plantas industriales textiles y económicas, cáñamo y lino, azafrán y anís, algunos en que la vid es el cultivo dominante y otros, como los que compone la extensa zona ó comarca de Pinares, en que el aprovechamiento de maderas y el de los pastos naturales es el único modo que para obtener sus beneficios puede emplearse, y por último, hay algunos pueblos, aunque pocos por desgracia, en los que, como sucede en Valdeavellano de Tera, dedican á prados una gran parte de las tierras que cultivan, proporcionándose así el heno ó forraje que, convenientemente conservado, sirve después para la alimentación de sus ganados, especialmente el vacuno, de cuya leche extraen la exquisita manteca con la que elaboran después las renombradas mantequillas de Soria (…)”.

Este periódico era de carácter nacional, con lo que la mantequilla de Soria, y más concretamente la de la zona donde se ubica Valdeavellano de Tera, tenía fama en toda España.

Recientemente acudí a una reunión en Valdeavellano para tratar de relanzar turísticamente la zona. Cualquier persona que la haya visitado con tranquilidad, durante un par de días o más, ha salido enamorada de lo que ha visto.

En esa reunión se propuso el nombre genérico de El Valle de la Mantequilla para aumentar el atractivo. No es algo nuevo, pues ya puede verse esa denominación en algunos carteles.

Algunas voces piensan que la denominación podría no ser acertada, porque en la actualidad no se fabrica este manjar a nivel industrial en este valle soriano del Razón, y así se planteó en la reunión como un apunte.

Pero… ¿alguien espera encontrar seda en la Ruta de la Seda… alguien espera encontrar plata en la Vía de la Plata… alguien sueña con que va a tropezarse con unas pepitas en la Ruta de la Fiebre del Oro de las remotas tierras del Canadá?

En otras palabras: el hecho de que ahora mismo no se produzca mantequilla ni en mi pueblo ni en los de los alrededores no es suficiente para pensar que el nombre de El Valle de la Mantequilla no es acertado.

Otro tema es que, ojalá, algún día, alguna empresa de Soria, decida montar una pequeña fábrica de mantequilla en El Valle. Mientras tanto, se mantiene el recuerdo del manzado en las jornadas especialmente dedicadas para ello en el mes de agosto, y en algunos días sueltos cuando lo requieren los medios de comunicación.

El tirón del nombre se mantiene.

28-11-2017. Cuando mi pueblo tenía tres fábricas de mantequilla, una de jabón, cuatro zapaterías y tres sastres

La Biblioteca Nacional de España, además de 30 millones de libros, guarda miles y miles de periódicos y revistas desde finales del siglo XVII. Una persona muy longeva podría dedicar toda su vida a visitar estos medios de comunicación que recogen la historia del país y no avanzaría mucho. Por ello, hay que ir seleccionando.

Afortunadamente, en estos tiempos ya no hace falta desplazarse hasta Madrid para consultar la hemeroteca de la BNE. Es suficiente con tener internet y un dispositivo digital.

Consultar Hemeroteca Digital BNE

Yo no tuve muchos problemas para encuadrar mi selección. Escribí “Valdeavellano de Tera” y me salieron unas cuantas coincidencias. Voy a hacer tres o cuatro entradas relacionadas con todo ello que hallé en mis horas robadas al sueño.

La de hoy es muy sencilla y, a la vez, muy compleja. Pertenece al Anuario Riera del año 1901, en el que se puede consultar cuántos habitantes tenían todos los pueblos de España y, a la vez, quiénes eran sus alcaldes, sus secretarios, así como los nombres de las personas que regentaban los comercios más destacados. También salen los propietarios más importantes.

En mi pueblo, en 1901, había casi 800 habitantes según este Anuario Riera, con Feliciano Gómez como alcalde y Valentín Calvo al frente de la Secretaría.

Para dar servicio a tanta gente, y teniendo en cuenta que los desplazamientos hace 116 años no eran como ahora y que Camaretas todavía era un paraje entre Soria y Golmayo, se requerían tres sastres, una fábrica de jabón, cuatro zapaterías, tres tabernas, estanco, farmacia (de estas dos aún tenemos), dos molinos de harina… todo lo que aparece en la foto adjunta.

En esa misma foto se puede leer que había tres fábricas de mantequilla, pues de todos es sabido que la mantequilla de Soria ha sido famosa siempre en toda España, y que la cuna de este producto es el valle del río Razón. De ello irá precisamente la entrada de mañana.

La calle Preciados, en Navidad. ticketea

27-11-2017. Segunda inocentada que se materializa: calles peatonales de sentido único

El 28 de diciembre de 2002, el ‘Heraldo de Soria’ publicó la inocentada de que se había caído la chimenea de la ferrería, que emergía todavía entonces de las aguas del embalse de la Cuerda del Pozo unos cuantos metros. Con Photoshop, y aprovechando que el pantano estaba helado, mis compañeros de diseño hicieron una representación de los ladrillos desperdigados sobre esa superficie helada. Pasados unos pocos meses, el 3 de abril de 2003, efectivamente, la chimenea se cayó, sin que hubiera hielo entonces para detener el hundimiento de los ladrillos.

Algún año antes o algún año después, ese mismo periódico publicó otra inocentada de las teóricamente creíbles: el Ayuntamiento había decidido que El Collado fuera de sentido único para evitar las aglomeraciones que se formaban en bastantes épocas del año: sería de subida en ciertas horas y de bajada en otras. Esos mismos compañeros de diseño elaboraron un mapa con las alternativas que ofrecía la ciudad de Soria para no infringir la legalidad, circulando por las pequeñas calles paralelas y perpendiculares a la arteria principal.

Varios años después, aquella inocentada parece que se ha vuelto real en Madrid, donde el Ayuntamiento ha decidido que las calles que van de la Puerta del Sol a la Gran Vía sean de sentido único, al menos en estas fechas navideñas de grandes aglomeraciones, y supongo que solo a partir de determinadas horas. Para ir de Sol a Gran Vía hay que ir por la calle Preciados (una vez leí que la segunda calle con más peatones del mundo) y para bajar habrá que ir por la calle del Carmen, lo que de paso implicará cambiar las impresionantes colas que se forman en Doña Manolita.

Al parecer, la Policía decidirá cuándo corta la entrada a estas dos calles por el lado prohibido, aunque se supone que todo el mundo dirá que va a la tienda que está a 15 metros y que por favor no le hagan dar toda la vuelta.

No sé en qué terminará la idea, ni sé si se ha llevado a cabo en algún otro lugar del mundo salvo en ocasiones especiales (partidos de fútbol, campeonatos del mundo de atletismo, conciertos multitudinarios…), así que intentaremos acercarnos un día a Madrid a conocer el funcionamiento, teniendo mucho cuidado de evitar la tentación de retroceder unos metros si nos apetece volver a ver algún escaparate.

 

El avión está situado a escasos metros del lago

26-11-2017. Un avión accidentado que no dejó ninguna víctima y se transformó en restaurante

“La entrada de mañana domingo la haré sobre algo muy curioso que hay en este mismo lago Kachura Inferior”. Así terminaba la entrada de ayer sábado, como quizás alguno llegasteis a leer. Comprobarlo.

El 13 de octubre de 1954, un Douglas DC-3 despegó de la montañosa localidad pakistaní de Skardu con destino hacia una de las principales ciudades del país, Rawalpindi. No duró mucho aquel viaje. Apenas a los tres minutos de haber despegado, el piloto se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso.

Me imagino que gracias a la pericia de esa persona y probablemente a las características de aquel ingenio de la aeronáutica que eran los DC-3, las 11 personas que viajaban en el aparato (tres tripulantes, ocho pasajeros) resultaron ilesas. No sé al final cómo llegarían a Rawalpindi si es que al final fueron.

A pesar de ese final feliz, el resultado para el avión fue muy diferente: “Dañado sin reparación posible”. Y eso que, por lo que veo en la foto de unos 60 años después, el avión no tiene muy mala pinta.

En los años 80, el propietario del resort Shangri-la, ubicado a orillas del citado lago, tuvo la ocurrente idea de trasladar los restos de aquel avión, a unos dos o tres kilómetros, hasta su propiedad. Para ello fueron necesarios centenares de personas, bueyes y caballos.

Finalmente lo consiguió, y ahora el DC3 Coffee es un restaurante curiosísimo que, de por sí, es una atracción turística ubicada en un idílico lugar que no necesitaba muchos alicientes más, como se puede ver en la entrada de ayer.

Así quedó el avión. pakistanaviation.com
Así quedó el avión. pakistanaviation.com

25-11-2017. La Venecia pakistaní, a la sombra de los ochomiles

Llegamos a las diez Venecias. La novena estaba muy cerca de España, en Portugal: Aveiro. Con todos los respetos a las anteriores y a las posteriores, superar la décima Venecia va a ser muy complicado. Esta vez, he de reconocerlo, la comparación con Venecia únicamente viene por el agua, porque apenas hay canales, pero sí es un lugar cuya imagen se relaciona directamente con este elemento, algo que sucede igual con la ciudad italiana.

La Venecia de hoy está en uno de esos lugares sobrecogedores que tiene el globo terráqueo y con los que alguna vez ha soñado estar cualquier montañero: las laderas de los ochomilles pakistaníes. En concreto, el lago Kachura Inferior, ubicado a tan solo 35 kilómetros de la localidad de Skardu.

A sus orillas se encuentra un complejo hostelero llamado, igual que tantos otros en el mundo, Shangri-la. A pesar de que la historia de este recinto no es muy antigua, su fama ha conseguido que el propio lago se denomine a veces igual, Shangri-la.

Quien no esté preparado para subir los seismiles, sietemiles y ochomiles del Karakorum, tampoco debe preocuparse. El lago se encuentra a 2.500 metros y, si va en verano, disfrutará de unos días espectaculares junto al agua en los que no deberá preocuparse de nada más que de dar unos paseos, leer algunos libros, comer, beber y dormir, algo así como la felicidad máxima.

La foto que acompaña este artículo ganó (lo he descubierto después de elegirla) el premio Wiki Loves Earth (Wikipedia Ama la Tierra) en 2015.

La entrada de mañana domingo la haré sobre algo muy curioso que hay en este mismo lago Kachura Inferior.

arizonahighways.com

24-11-2017. Los 100 lugares más bellos del mundo según National Geographic: 26 en Estados Unidos, 1 en España

Escribiendo la reciente entrada sobre el Fitz Roy y las Torres del Paine, encontré en varios sitios web la misma afirmación sobre el segundo de estos dos monumentos naturales: “El quinto lugar más bonito del mundo según la lista de 100 elaborada por la revista National Geographic”. Tardé un segundo en abalanzarme a la búsqueda de ese listado, no para hacerle el más pequeño caso, sino para conocer lugares nuevos que nunca hubiera escuchado.

Me costó encontrarlo, porque la revista se vende en papel y los sitios de Google que parecían conducirme a ello resultaban estar encriptados.

Al final tuve suerte y lo hallé en dos lugares. Uno polaco, me parece, y otro inglés, un poco más a nuestro alcance.

Ver el listado de los 100 lugares más bellos del mundo

No termina de quedarme claro si ese es el orden exacto que ofreció el bellezómetro de National Geographic (como dan a entender las páginas que hablan de las Torres del Paine) o si es un listado de 100 lugares en el que el orden carece de toda importancia.

Lo más curioso es que uno de cada cuatro de esos lugares está en los Estados Unidos de América, lo cual no está nada mal si se considera que la superficie de este país respecto a la del total de la Tierra (tierras emergidas) está en una proporción de 1 a 15.

Pero bueno, tampoco hay que enfadarse. Si la revista hubiera sido española, seguro que en listado habría cuatro o cinco sitios españoles en vez de solo uno (Sevilla). Por ello, lo mejor es coger esa lista, tachar en los que has estado, tachar los que conocías el nombre y empezar a memorizar aquellos que no te sonaban de nada.

La foto que adjunto es del Parque Nacional de Saguaro, en Arizona, que encabeza esta lista del National Geographic.

23-11-2017. El tren, otra similitud entre Soria y Extremadura

El pasado fin de semana, miles de extremeños se manifestaron en la plaza de España de Madrid para pedir un tren digno. Como tantas veces, la discrepancia de los datos de asistencia entre lo que dice la organización y lo que dice la Policía es ridícula: 40.000 frente a 6.000.

Ese dislate numérico no oculta en ningún caso la justicia de la reivindicación, porque no es fácil mover a tanta gente para que se manifiesten en su propia ciudad, así que mucho menos tiene que serlo para que lo hagan trasladándose unos cuantos cientos de kilómetros. Al final, estas cosas tienen siempre un componente de festivo-turístico.

El escudo de armas de la ciudad de Soria reza, como todos conocen: ‘Soria pura, Cabeza de Es(x)tremadura’. Ese lema permanecerá siempre y hará que sea imposible olvidar la fortísima relación que existió durante tantos siglos entre ambas tierras con motivo de la trashumancia de las ovejas, relación que perduró mucho tiempo después a la desaparición de la Mesta a comienzos del segundo tercio del siglo XIX.

Cuando vi a través del Facebook de un amigo mío que miles de extremeños estaban en Madrid pidiendo un tren del siglo XXI y no de los tiempos de la Mesta, me fue imposible no pensar en qué podría hacerse desde Soria para que tuviéramos nosotros también un tren normal y corriente: -que no parezca una montaña rusa durante el tramo más cercano a Soria, -en el que se pueda pagar con tarjeta dentro del tren (cuando no está abierta la taquilla, como sucedió el reciente 1 de noviembre), -que las tres horas se conviertan en dos y media de verdad, -que no sea casi el 40% más caro que el autobús, -que hubiera cuatro al día en ambos sentidos, -que no aparezca en los periódicos con tanta frecuencia por sus averías de todos los tipos.

A pesar de esas seis peticiones, seguiré cogiéndolo porque siempre he defendido que es el mejor medio de transporte motorizado que existe.

22-11-2017. El acueducto de Valdeavellano de Tera (Soria)

Más pequeño, más nuevo, más desconocido, menos visitado, más incrustado en la naturaleza, menos cuidado… pero Valdeavellano de Tera (Soria) también tiene su acueducto, como otras localidades de nuestra comunidad autónoma de Castilla y León. Y apuesto a que hay gente de Valdeavellano que no lo conoce.

Yo me lo encontré de casualidad hace algún tiempo, pero creo que nadie me había hablado de él. La gente mayor lo conoce, pero ya hace muchos años, por lo menos todos los que yo tengo, que este pequeño acueducto perdió su función original.

La traída de las aguas a los pueblos de Soria es relativamente reciente, pero reconozco que por cuestiones de premura no le he preguntado a nadie hace cuánto tiempo dejó de utilizarse este pequeño canal de agua sujeto por unos pocos arcos para salvar uno de los arroyos que llegan al pueblo, el llamado de la Fuente.

Un poco más abajo, más cerca del pueblo, existe otra canal ya en el mismo arroyo Guardatillo. Hace tiempo que no me acerco a ella, intentaré solucionarlo en los próximos meses.

Como curiosidad, los acueductos, que supongo habrá cientos y cientos en toda España y de todas las épocas, no son solo un vestigio del lejano pasado. El de Segovia, por citar el más famoso, estuvo en funcionamiento hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX.

La torre de la iglesia de San Antonio Abad. Foto: Concha Ortega

21-11-2017. Una ruta para ver La Muedra, la ferrería y el puente romano de Vinuesa

Durante los próximos tres días, hasta el viernes 25, la probabilidad de precipitaciones en Soria es prácticamente nula. El sábado, según Aemet, esa probabilidad se dispara hasta el 85%, aunque habrá que esperar unos días para ver si es verdad. El domingo y lunes, está al 40 y al 30% respectivamente. Para esos tres días, la cota de nieve está a 1.300, 900 y 1.000 metros. Después del nefasto invierno pasado, en el que la nieve no cuajó en condiciones en la ciudad de Soria, ojalá este año cambie la historia.

Como todo el mundo sabe, en los últimos meses apenas ha llovido. Por ello, el embalse de la Cuerda del Pozo, el primero con el que se encuentra el Duero en su camino hacia Oporto, se encuentra a tan solo el 21,31%, dato inaudito en los últimos tres lustros.

Gracias a ese nivel tan espectacularmente bajo de las aguas del pantano, han quedado al descubierto las tres principales construcciones que quedaron anegadas tras la construcción de la presa: la torre de la iglesia del pueblo de La Muedra, la antigua ferrería y el puente romano de Vinuesa.

Por ese motivo, la ruta que une estas tres edificaciones está siendo frecuentadísima en las últimas semanas por sorianos y forasteros. Ayer lunes, sin ir más lejos y a pesar de ser entre semana, nos encontramos varios coches en las tres paradas que hicimos.

La ruta se puede hacer circular o se puede ir y venir. En este segundo caso, hay que partir desde Vinuesa.

Pero nosotros la hicimos circular ya que nuestro punto de partido era Abejar. Desde Abejar, justo antes de llegar a Molinos de Duero, sale una carretera en no muy buen estado a la derecha. Al cabo de pocos kilómetros hay un cruce de caminos, y hay que coger el de la izquierda. En breve nos encontramos el cementerio de La Muedra. Aunque hay un desvío unos metros más adelante, se puede aparcar en el mismo cementerio y, en diez minutos, se llega al pueblo de La Muedra.

En estos días es posible incluso entrar a la torre de la iglesia de San Antonio Abad, la que nunca está enteramente cubierta por las aguas aunque el pantano se encuentre a tope. Por lo demás, del pueblo se conservan miles de piedras y es posible intuir con facilidad por dónde iban algunas de las calles principales. También se puede ver una especie de pilón.

El camino que seguimos ayer con el coche
El camino que seguimos ayer con el coche

Siguiendo con el coche hacia Vinuesa, se sube una cuesta y el camino se aleja del pantano. No hay problema. Al poco, ese camino baja y aparecen los restos de la vieja ferrería. En abril de 2003, la gran chimenea de ladrillos se cayó debido al viento y a la gran cantidad de agua del embalse. Ahora, todos esos ladrillos pueden verse entre la tierra cuarteada y el barro que hace entender la peligrosidad del pantano en verano. Todavía quedan en pie cuatro arcos y algunas paredes, esperando que llegue el tiempo a terminar de derribarlas.

Por último, y siguiendo otra breve distancia con el coche, nos encontramos con facilidad con el puente romano de Vinuesa, en el que unas señales advierten de su peligrosidad y de la prohibición por tanto de acercarse. Lo sorprendente es que no se haya caído, después de tantos cientos de años aguantando en pie, los últimos 76 casi siempre bajo el agua.

Volverá a llover, volverá a llenarse el pantano y volverá a cubrirse el puente romano. Volverá a dejar de llover, volverá a vaciarse el pantano y ¿volverá a verse el puente romano?

Fotos: Concha Ortega