31-5-2016. ‘California dreamin” alcanza, por fin, el número 1, 50 años después, un día de invierno

‘California dreamin” es la canción más famosa del grupo The Mamas & the Papas, y quizás podría decirse que una de las más famosas de todos los tiempos sin que a uno le llamen exagerado. A pesar de la calidad del original y de la fama que alcanzó, nunca llegó al número 1 de las listas. Ni ella, ni ninguna de las cientos de versiones posteriores hasta…

… Hasta la que sacó a finales del año pasado el DJ alemán Sebastian Bernhardt, mejor conocido como Freischwimmer. Algunos meses después, en febrero de 2016, por fin, esta versión alcanzó el número 1 de la lista de Billboard, la revista semanal, centenaria y estadounidense.

Si no fuera porque no me gusta escribir sacrilegios, diría que me gusta más esta versión que la original.

La letra no cambia. ¿Y qué dice? Básicamente, una persona le dice a otra que echa de menos California. Fue escrita en Nueva York, un día de invierno, como repite constantemente la canción.

¿Cómo es California? En este estado del Suroeste se encuentran, probablemente, las playas más famosas de los Estados Unidos. También alberga, además, las montañas más altas de los llamados ’48’: todos los estados salvo los dos que no limitan con ninguno, Alaska y Hawaii.

Su temperatura a lo largo del año está muy cerca de la perfección y su PIB es superior a todos los países del mundo excepto seis (otras fuentes dicen excepto nueve).

Parece lógico que los Phillips, en alguno de estos días del invierno oscuro de Nueva York, añoraran California, donde nació Michelle (todavía vive) y donde murió John.

Playa de California. Foto: fotofrontera.com
Playa de California. Foto: fotofrontera.com

30-5-2016. Récord del mundo de 58 metros de caída libre al agua

Puse el otro día un vídeo de personas saltando al agua en unos acantilados lacustres en el estado estadounidense de Vermont. Esa misma búsqueda me llevó a la entrada de hoy. Como suele suceder en estos casos, me llama tanto la atención la hombrada en sí como la belleza de los parajes en lo que ha sido realizada.

El suizo-brasileiro Laso Schaller tuvo el verano pasado el coraje de cerrar los ojos (no sé realmente si los cerró) y saltar al vacío desde una altura de más de 58 metros. Le esperaba agua carbonatada, en uno de los barrancos de la comuna suiza de Maggia, en Ticino.

Antes del salto
Antes del salto

Saltó, cayó al agua, soltó una gran cantidad de espuma y, algo dolorido, salió sonriente. Es el récord del mundo.

¿Son muchos 58 metros? Intentad saltar 10. Si diez os parecen pocos, probad con 20. Y luego, multiplicad por tres.

Ver toda la historia en RedBull

29-5-2016. Ola, ¿dónde estás?

Esta mañana me he acercado a conocer la ola de Mundaka. Pensé que sería como una iglesia, un árbol o un estadio de fútbol, y no como un animal, una nube o la cascada de Fuentetoba.

Es broma. Con los dos días tan buenos que he tenido en el País Vasco, sin nada de viento y una temperatura para ir de continuo en manga corta, no podía tener muchas esperanzas de ver una de las mejores olas de izquierda del mundo, la que atrae a cientos o miles de surferos todos los años solo para cogerla.

La 'ola', esta mañana
La ‘ola’, esta mañana

Justo enfrente de donde se forma hay un cartel explicativo que lo pone bien claro. La mejor época para montarla, o en mi caso para ver cómo la montan, es en otoño o en invierno, con oleaje de moderado a intenso y a ser posible en marea baja o, eso ya sería lo ideal, en las mareas vivas.

La forma de romper la ola consigue que tenga una longitud de casi 400 metros. He leído que la descubrieron para la práctica del surf unos australianos allá por los años 70, y los australianos de este deporte ya saben.

Cap. 88. 29-5-2016. En Vizcaya (y 2)

Bermeo, Mundaka y el lugar más identificable del mundo

Entre Mundaka y Bermeo hay un carril-bici con bonitas vistas de la isla de Ízaro y del mar Cantábrico, que es lo primero que han visto mis ojos esta mañana, no mucho después del amanecer. Hacía una temperatura perfecta para trotar tranquilamente. Mundaka y Bermeo están a dos o tres kilómetros, muy cerca.

De regreso a la capital del surf, me he duchado en el hostal-polideportivo donde me he alojado antes de darme un paseo por Mundaka, por la ermita de Santa Catalina, las estrechas callejuelas y el bonito puerto pesquero. No tiene la fama de otras localidades costeras vizcaínas (o eso me parece a mí), pero es un buen lugar para pasar unos días tranquilamente.

El puerto de Mundaka
El puerto de Mundaka

Esta mañana, según me iba, me he encontrado con el equipo de traineras del pueblo y con varias personas que ya iban a pasar el soleado domingo a la playa. El agua es transparente, como estudiábamos en el colegio. Hablando de deporte, de Mundaka es Gregorio Blasco, el mítico portero del Athletic de los años 30, que tuvo que completar carrera y vida en México por la guerra.

Mi siguiente parada ha sido Guernica (vuelvo a mezclar grafías en la misma entrada según me cuadre más la vasca o la española, lo cual lingüísticamente no tiene defensa posible), donde no había estado nunca y donde no he querido entretenerme demasiado porque quería visitar otro lugar.

El lugar más identificable del mundo

Puede que la torre Eiffel, el Cristo de Corcovado o la Ópera de Sydney sean más famosos. Puede que Okavango, el Ama Dablam o los fiordos de Nueva Zelanda sean más bellos. Pero no puede haber ningún lugar en el mundo más identificable que el Bosque de Oma.

Si veis unos pinos pintados de vivos colores representando animadas y geométricas formas, sabréis de sobra que estáis viendo la obra que Agustín Ibarrola creó a principios de los años 80 cerca de su casa de Oma, en el municipio de Kortezubi. Es posible que no recordéis el nombre del lugar o del artista, pero la potencia visual de lo creado es absoluta.

El Bosque de Oma
El Bosque de Oma

Me ha sorprendido gratamente el Bosque de Oma. El desvío está a dos kilómetros de Guernica en la carretera de Lekeitio, y luego hay que seguir otros dos o tres kilómetros en coche. Para visitarlo es necesario andar unos tres kilómetros de ida y prácticamente lo mismo de vuelta, ya que lo recomendable es hacer un recorrido circular. Yo he ido por arriba y he vuelto por abajo, por el pueblo de Oma. No sé qué es mejor, creo que es indiferente. Había bastante gente que se había llevado la comida y que estaba pasando allí un día de campo. Creo que es buena idea si alguna vez aterrizáis por ahí y os hace un día soleado y caluroso como el de hoy.

Dese allí he emprendido el camino de vuelta a Soria, para intentar llegar no muy tarde. He dejado apuntados en la memoria algunos lugares vizcaínos que me gustaría conocer aprovechando que están a poco más de dos horas de casa.

 

Cap. 87. 28-5-2016. En Vizcaya (1)

Un paseo matutino por Bilbao y a Mundaka

Hace ya bastantes años que Bilbao no tiene que dar explicaciones. Y no hacía tantos años, pero sí algunos, desde 2012, que yo no pisaba la ‘capital del mundo’, y eso que está a poco más de dos horas y media de Soria.

El motivo verdadero de mi visita ha sido visitar el Atyla, el barco soriano, que ahora está fondeado en el Museo Marítimo de Bilbao y que prevé zarpar pronto hacia tierras y aguas europeas.

Leer el reportaje del Atyla

He salido a las 7.30 de Soria y, como me gusta, he llegado a Bilbao pasando el puerto de Barazar, desde cuya bajada se tienen bonitas vistas. He aparcado sin problemas en el parque Etxebarria, lo que ha sido una gran suerte teniendo en cuenta que la ciudad está bastante ajetreada con motivo de la disputa del triatlón: calles cortadas, carriles que desaparecen… lo normal en fin de semana.

Contemplando Bilbao en el parque Etxebarria
Contemplando Bilbao en el parque Etxebarria

He cruzado el parque para ir al centro. Mi primera visita rápida ha sido al restaurante Mina, en el Muelle Marzana. El Mina fue uno de los embajadores de la trufa negra soriana en las recientes jornadas de Soria y Trufa del mes de febrero. He hablado unos minutos con su propietario, Álvaro Garrido, bilbaíno y poseedor de una estrella Michelin desde 2013. Parte de ella, además de las trufas, son también las setas y los hongos que empezarán a abundar en unos meses. Según explica, el 90% de sus clientes son extranjeros, tendencia favorecida porque el Mina ha aparecido en algunos de los principales medios como el New York Times o el Washington Post. 

Desde allí, el paseo hasta el Museo Marítimo ha sido fácil: todo el rato por la ría. Se pasan varios puentes, entre los que destaca el Zubizuri de Calatrava, y se deja a la izquierda el Guggenheim, probablemente el gran culpable de que Bilbao y los bilbaínos hayan tenido que dejar de dar explicaciones hace muchos años.

Después de hablar en el Atyla con su capitán, Rodrigo de la Serna, me he venido para Mundaka por Mungia y Bermeo. Aquí estoy en un hostal surfero en el que, casi seguro, veré la final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Atlético.

 

28-5-2016. Los hombres de mar también nacen en el interior

En la ría de Nervión, en el Museo Marítimo de Bilbao, descansa una historia que merece un libro y una película pero a la que de momento le voy a dedicar solo esta entrada, un poco más larga de lo habitual.

En algún momento de los años 70, el soriano Esteban Vicente Jiménez decidió que necesitaba un barco para conjugar varias de sus aficiones como eran viajar, la escalada, el piragüismo… y el acarreo de todos los materiales que ello conlleva.

Primero pensó comprarlo y después decidió construirlo. Eso es fácil. Lo difícil es que, al final, lo consiguió. Cortó grandes cantidades de madera de pino de los montes de Soria y las fue trasladando a Lekeitio (Vizcaya). Allí, con otras maderas y con otras manos, terminó de construirse el barco, que fue botado en 1984. Su peso es de 130 toneladas por el exceso de madera, intencionado, que utilizó el constructor para un barco que podría no haber pasado de 100.

Por votación entre los vecinos del pueblo, fue bautizado como Marea Errota, en honor de un molino situado junto a los astilleros donde se realizaron los trabajos.

Un libro narra la historia del barco
Un libro narra la historia del barco

En el tramo final de las obras, se firmó un contrato con Petronor para dar la vuelta al mundo en este barco de vela de 24 metros de eslora (31 contando el bauprés) y que había nacido en las montañas sorianas.

Poco antes del comienzo del viaje, falleció el dueño de Petronor y se canceló la aventura con todos los contratos de los tripulantes firmados. Como una solución rápida, el Marea Errota se trasladó un verano a Baleares para dar viajes turísticos.

Terminada la época estival, Esteban Vicente decidió viajar hasta el Caribe, donde siempre hay buena temperatura. Compraron otras mercancías para hacer también algo de negocio allá. En una parada en Tánger, el barco fue víctima de un saqueo que lo dejó totalmente vacío, incluso de víveres y agua.

El Marea Errota reemprendió el camino pasando por Canarias, para intentar conseguir desde allí algo de dinero de las familias y seguir hacia América. En Lanzarote, donde fondearon, empezaron a trabajar bien y cancelaron la experiencia americana.

Rodrigo y su padre, Nacho, en el timón
Rodrigo y su padre, Nacho, en el timón

El barco estuvo en la volcánica isla afortunada casi 20 años, la gran mayoría de ellos muy buenos. Al final, sin embargo, el aumento de la competencia leal y desleal y el descenso del turismo derivaron en que el Marea Errota empezara a ser menos rentable.

Esteban Vicente movió relaciones y consiguió firmar un contrato con el Gobierno de Cantabria, que utilizó el barco para promocionar la Comunidad Autónoma, aportando dinero pero sin intentar rentabilizarlo. Al cabo de casi ocho años, tras dos legislaturas, terminó el contrato que obligaba, entre otras cosas, a llamar al velero Cantabria Infinita.

Cambio de capitán

Desde que nació en 1989, Rodrigo de la Serna ha pasado los veranos junto a su tío Esteban y junto al Marea Errota. Hoy, 28 de mayo de 2016, he viajado hasta Bilbao para conocer al mismo tiempo al barco y a su actual capitán. Madrileño de raíces sorianas (de hecho estudió parte de la Educación Secundaria en Soria capital, donde conoció a Alfonso Garzón, director de operaciones del barco), Rodrigo es un hombre de mar.

Ello le empujó a enfocar su carrera académica hacia ese título que posee actualmente de capitán de barco, limitado todavía a barcos de hasta 24 metros de eslora y que naveguen a menos de 150 millas de la costa. Por amistades, cursó estos estudios en la República Checa. Aunque la empresa sigue siendo propiedad de su tío Esteban, el encargado de manejarla es ahora mismo él.

Trabajando en la cocina
Trabajando en la cocina

Terminada la aventura con el Gobierno de Cantabria, surgió la oportunidad de hacer una serie de trabajos con la marca de whisky Cutty Sark, unas fiestas que llevaron al barco de nuevo a tierras baleares. Esteban todavía dio la vuelta a la península junto a su sobrino, aunque luego regresó a Potes sin participar de este nuevo contrato.

Rodrigo asumió el mando de la empresa hace cuatro años, cuando tenía 23. Había que rebautizar el barco. Decidieron no recuperar el nombre de Marea Errota, en busca de una denominación más sencilla y global. Después de dar muchas vueltas, encontraron la respuesta en casa: Atila era el nombre de varios perros de Esteban, así que decidieron que el barco se llamara así en homenaje a su promotor. Desafortunadamente, ya había un barco con ese nombre, así que decidieron ponerle una ‘y griega’ y así nació el Atyla y, con él, el Atyla Training Ship.

Rodrigo ha heredado la intención primigenia de su tío de convertir el Atyla en un barco escuela. Según el programa de actividades de este verano, la intención es partir la semana que viene en una primera etapa que terminará cerca de Burdeos, después de tres jornadas de navegación.

Si bien para actividades turísticas en cubierta la capacidad del barco es de aproximadamente un centenar de personas, para estas experiencias de varios días en el mar el límite plazas es de 25. Los participantes, con el inglés como idioma común, aprenden el sistema de funcionamiento de un barco de vela mientras interiorizan otros valores como el trabajo en equipo, la capacidad de liderazgo o la jerarquía.

Explicando el funcionamiento del timón, que nunca puede dejarse solo
Explicando el funcionamiento del timón, que nunca puede dejarse solo

En su página web es posible consultar estas rutas que hace el Atyla, de momento sin abandonar el continente europeo. El año pasado, por ejemplo, navegaron durante más de cuatro meses por el Viejo Continente. Después de todo ese tiempo, el motor apenas sumaba dos semanas de uso, ya que la inmensa mayoría de las horas de navegación se consiguen gracias a las velas.

El plan previsto es empezar esta vuelta por Europa la semana que viene. Sin embargo, la legislación española, que apenas contempla la realidad de barcos de vela que se utilizan como una escuela, no ha dejado de colocarles trabas. Tanto es así que en breve el Atyla cambiará su bandera española por una mucho más exótica, la de Vanuatu, aconsejado por otros barcos de similares características que ya han seguido ese camino y que ahora se dedican, por ejemplo, a traer ron de América a Europa, el Tres Hombres.

Unos meses en Alemania

En 2015, después de 30 años de uso, dejó de funcionar el motor original. Sucedió en Alemania, cerca de Hamburgo, y allí se quedó Rodrigo, cuyo domicilio es el Atyla. Por esa razón, el barco no llegó a Bilbao hasta el marzo, varios meses después de lo previsto.

Es el segundo invierno que pasa en la ría, aunque este haya sido muy corto. El Atyla tiene un acuerdo con el Museo Marítimo de Bilbao. La entrada a este último da derecho a visitar el barco, que también puede conocerse de manera independiente por apenas dos euros. Allí, el visitante podrá tocar con sus manos palabras que probablemente haya leído en los viejos libros de aventuras marinas: foques, petifoques, cabrestante, botavaras, obenques, escandalosa, bauprés, trinquete, jarcias, cabos, babor, estribor…

Estos días, además, comprobarán los últimos e intensivos trabajos previos a zarpar, que no parecen muy diferentes a los que pudieran hacerse en los siglos anteriores, aquellos que inspiraron la construcción del Marea Errota a un joven soriano nacido en 1953.

Ver la web del Atyla

27-5-2016. Uno de los diez mejores lugares del mundo para saltar al agua

Hoy toca vídeo. Vermont es un pequeño estado de los Estados Unidos, repleto de bosques, de osos negros, de agua y con muy poca población. De hecho, es el segundo estado menos poblado de ese gran país. Si piensas que el primero es Alaska, estás equivocado. Está al Noreste del país.

El sitio del que voy a hablar, el Red Rocks Park, está a 500 kilómetros de Nueva York y a apenas 150 de Montreal, en el vecino Canadá. Está justo al lado de Burlington, la ciudad más poblada de Vermont, de un tamaño muy similar a Soria.

Este parque se encuentra a orillas del inmenso lago Champlain, con más de 1.000 kilómetros cuadrados. Baña los estados de Vermont y Nueva York, además de la provincia canadiense de Quebec. Su profunidad es de más de 120 metros.

Gracias a ello, una de las actividades más espectaculares que se pueden practicar en este Parque de las Rocas Rojas es saltar al agua… desde más de 30 metros. Yo no me atrevería ni a bomba, así que de lo que aparece en el vídeo ni hablamos.

Ver diez lugares espectaculares para saltar en el mundo

26-5-2016. ¿Qué son todos esos puntos azules que tapan España y la contornean?

En otro de estos viajes por la red que hago, mucho más habituales que los de mochila, llegué hace unos días a una página que me gustó y que me hizo formular la pregunta del titular. Antes de seguir leyendo, intenta adivinar la respuesta viendo la fotografía:

Captura de pantalla de mapadebolsillo.com
Captura de pantalla de mapadebolsillo.com

Afortunadamente, decir que he encontrado esta imagen en la web ‘mapadebolsillo.com’ no da ninguna pista. Voy a dar algunas pistas: hay varios miles, he estado en unos cuantos, suelen proporcionar alegría cuando aparecen, son objeto (entre todos) de millones de fotografías todos los años, están acompañados por números y causarles algún destrozo está penado por la ley, como debe ser.

Es fácil, ¿no? El día que descubrí la web estuve batallando en ella bastante rato. Para quien me conozca, es otra pista.

Encontrar la respuesta en la web

25-5-2016. La gran fiesta gitana de Saintes-Maries-de-la-Mer

Entre ayer martes y hoy miércoles se ha celebrado en la localidad francesa de Saintes-Maries-de-la-Mer la que es probablemente la más importante de las fiestas gitanas: el Festival de Sara Negra, al que cada año acuden miles de personas y no solo gitanos dada la espectacularidad del mismo y, también, supongo, dada la belleza de la zona donde se encuentra Saintes-Maries-de-la-Mer, en plena Camarga francesa.

En la cripta de la iglesia de esta preciosa población costera se encuentran el santuario y la figura de Sara Negra, que según cuenta la leyenda, llegó hasta allí procedente de Egipto en un barco a la deriva justo después de la crucifixión de Jesucristo. La acompañaban las tres Marías: Magdalena, Salomé y Jacobé.

Esta figura de la Sara Negra es un espíritu del pueblo romaní y, hasta comienzos del siglo pasado, el acceso a su santuario solo estaba permitido a las personas pertenecientes a este pueblo.

nigeldickinson
nigeldickinson

Ayer, día 24, tuvo lugar el momento más espectacular de la fiesta, cuando la imagen de la Sara Negra (Sara Kali) es procesionada por el mar, con todos los devotos con el agua hasta las rodillas. Y hoy , día 25, se ha celebrado la procesión de las Santas Marías que dan nombre a esta localidad.

Retrocediendo en el tiempo, estuve allí en otoño de 1999. Tenía ganas de conocer la Camarga, sobre todo por el espectáculo de los caballos blancos que surcan sus marismas. Es muy fácil que hayáis visto fotos o documentales porque la imagen no es de las que fácilmente se olvidan.

Si regreso, intentaré que sea para esta gran fiesta gitana.

Europe, France, Camargue, Saintes Maries de la Mer. The Gypsies, pilgrims and participants of the festival at Saintes Maries. The Gypsy festuval attracts many well known characters, both visiting Gypsies and locals all dressed up for the occasion. Everyone loves to dress up and are proud of their traditions and culture.
Europe, France, Camargue, Saintes Maries de la Mer. The Gypsies, pilgrims and participants of the festival at Saintes Maries. The Gypsy festuval attracts many well known characters, both visiting Gypsies and locals all dressed up for the occasion. Everyone loves to dress up and are proud of their traditions and culture.

24-5-2016. ¿Cuál es entonces el pueblo habitado más alto de La Rioja?

Ayer me llegó la información de una actividad titulada: “Excursión a Santa Marina, aldea de Santa Engracia. La población más alta de La Rioja con población permanente”. La organizada la Universidad Popular de Logroño.

Ver información

A priori, debería ser fácil conocer cuál es el pueblo más alto de cualquier provincia o país. Sin embargo, cualquier persona mínimamente interesada en estos asuntos verá que sucede todo lo contrario.

Las razones para ello son fundamentalmente dos. En primer lugar, ¿dónde se mide la altitud de un pueblo? ¿En la plaza, en la chimenea de la casa más elevada del casco urbano o en una majada donde a veces duerme un pastor y que está todavía más arriba? A la hora de establecer las clasificaciones de “los pueblos más altos de…” estas situaciones son ciertas, no exageradas. Hay poblaciones españoles desparramadas por la ladera de una montaña con grandísimas diferencias de nivel.

El Horcajo. Brodriz
El Horcajo. Brodriz

La segunda razón es la que parece querer evitar el nombre de la excursión: “Con población permanente”. En España hay centenares de localidades en las que es complejo saber o decidir si vive alguien o no. Hay lugares en los que solo gente vive en verano, o a los que acuden personas todos los días a trabajar (agricultura, ganadería) pero en los que no duerme nadie.

Volviendo a la pregunta del principio, es igualmente habitual encontrar en Google que la población más alta de La Rioja es El Horcajo, una pequeña aldea perteneciente a Lumbreras y a unos 50 kilómetros de Santa Marina. Según la web del Ayuntamiento de Lumbreras, pasó de estar deshabitado a acoger la residencia de cuatro personas.