1-3-2015. Doblemente salvados por la tecnología

Solo dispongo de ocho minutos para escribir esta entrada, lo que agradecerán mis lectores más ocupados.

Ayer por la mañana subimos al Calvitero y al Canchal de la Ceja, los picos más elevados de las provincias de Cáceres y de Salamanca.

Fuimos cuatro de Soria y tres locales, de Béjar. He ido muchas veces a la montaña, pero pocas veces he encontrado la niebla tan cerrada como ayer.

Consultando el móvil
Consultando el móvil

Encontramos el Calvitero, pero pensábamos que no haríamos lo mismo con el Canchal de la Ceja. Es una gran loma-cresta muy elevada, sin ninguna referencia.

Afortunadamente, en uno de nuestros móviles llevábamos el Orux Maps y, fiándonos únicamente de él, logramos llegar al Canchal de la Ceja. Da igual haber estado allí mil veces, a nosotros eso mismo nos ha pasado otras veces en Urbión y Cebollera.

La visión era de apenas una veintena de metros
La visión era de apenas una veintena de metros

Esa fue la primera salvación tecnológica. La segunda llegó al regreso. Seguíamos mirando el móvil, porque la niebla impedía encontrar referencia alguna, hasta que la batería se quedó a punto de agotarse. Afortunadamente, justo durante la semana uno de nosotros había comprado un cargador externo. Nos habían hablado mucho de él, pero nunca lo habíamos utilizado. Lo recomiendo vivamente para la montaña.

Con él recargamos el móvil y logramos llegar sin problemas al coche. Segunda salvación tecnológica y se me acaba el tiempo. Entiendo que habrá que regresar a estas tierras a disfrutar de sus paisajes.

28-2-2015. La mejor película sobre un viaje que se ha plasmado en el Cine

¿Cuántas películas se han rodado en la historia del Cine sobre viajes? ¿Cuatro mil? ¿Veinte mil? ¿Dos millones? Sean las que sean, no he visto ni el 0,1%. Y aunque las hubiera visto todas, ¿las recordaría? Y aunque fuera capaz de recordarlas, ¿hasta qué punto serían justos los recuerdos y válidas las comparaciones? En un titular, la palabra “mejor” es principalmente una invitación a la lectura.

La semana pasada vi ‘Una historia verdadera’, de David Lynch, de 1999. Siempre he pensado que las películas son tan buenas o tan malas independientemente de las ideas, historias o libros que las hayan originado. Pero lo de ‘Una historia verdadera’ es diferente. El hecho de saber que la historia que la inspiró es eso, verdadera, real, le da un matiz todavía superior a la película.

historia1

En inglés, se titula ‘The Straight Story’. La traducción totalmente literal es imposible porque es un juego de palabras. Podría titularse ‘La Historia de Straight’, ya que el protagonista de la cinta se llama así, Alvin Straight. Lo que sucede es que ‘straight’ es también un adjetivo que significa ‘derecho’, ‘recto’, pero que también podría traducirse como ‘correcto’. No sé muy bien. En la traducción, además, se cambia el artículo determinado ‘La’ por el indeterminado ‘Una’. Partiendo de la base de que mantener el sentido de este título en otro idioma es imposible, me gusta el título en España. En Sudamérica se conoce como ‘Una historia sencilla’.

Para hacer las paces

Si hablo de esta película aquí es por dos razones necesarias: porque me ha gustado y porque trata de geografía o de viajes. En este caso, de un apasionante viaje que realiza un anciano de más de 70 años. La sinopsis de la película es sencillísima: “Un anciano de Laurens (Iowa) recibe una llamada para informarle de que su hermano ha sufrido un infarto. El hermano vive en Mount Zion (Wisconsin) a casi 500 kilómetros. No se hablan desde hace diez años, pero decide ir a verle para hacer las paces. No tiene carné de conducir, ni hay transporte público, ni existe la posibilidad de que nadie le acerque en coche. Por ello, se construye una modesta caravana y decide viajar a lomos de su cortadora de césped. Seis semanas después, alcanza su objetivo”.

historia2

¿El mejor momento de la película? Para mí, cuando sale por primera vez de Laurens y sus amigos se arremolinan a su alrededor, entre admirados (en el sentido de sentir admiración sincera por Alvin) e incrédulos. Es una imagen frontal en un día enteramente soleado. También es impresionante y emocionante el pequeño homenaje que hace Lynch al cine mudo en el tramo inicial del viaje, apoyado en la música de Angelo Badalamenti. Y cuando pasa por Grotto, y cuando tiene que regresar momentáneamente a Laurens pero no se rinde, y el encuentro con la joven, y el otro encuentro con el pasado, y los ciclistas, y una cerveza, y el hogar provisional cuando se le estropea el segundo vehículo, y… no continúo. Creo que esta entrada va a crear un ‘spin-off’, por la frase que dice Alvin: “Este viaje lo tengo que hacer a mi manera”.

Qué bonitos son los Estados Unidos.

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27-2-2015. ¿La única persona que ha muerto en Soria como consecuencia de un terremoto?

El lunes, numerosos sorianos sintieron cómo se movían las edificaciones en las que se encontraban. Vivir un temblor de tierra es una experiencia inolvidable, en el sentido literal-estricto de la palabra: no se olvida. Afortunadamente, los terremotos que han tenido como epicentro nuestra provincia a lo largo de su historia han sido de intensidad no suficiente como para causar grandes daños o muertes. Otros terremotos que se han sentido en Soria, como el del pasado lunes, han sido muy lejanos y tampoco han causado males.

Sin embargo, la historia registra al menos un fallecido en Soria como consecuencia de un gran movimiento sísmico. Sucedió en El Burgo de Osma el 1 de noviembre de 1755. Sí, efectivamente, ese día tuvo lugar (o tuvieron lugar) el gran (los grandes) terremoto (s) de Lisboa, uno de los más dañinos que recuerda el hombre y que pudo sentirse en buena parte de Europa y del Norte de África. Estaban a punto de escucharse las diez de la mañana, y numerosas iglesias de España estaban llenas para celebrar el Día de Todos los Santos.

Hay un largo estudio sobre los efectos de dicho terremoto en España. Lo publicó en el Instituto Geográfico Nacional, a comienzos de siglo, José Manuel Martínez Solares. No hace falta ir a la Biblioteca Nacional para consultarlo, pues sus 756 páginas están colgadas en internet. Viva, una vez más, internet.

Consultar el estudio completo

Al comienzo de dicho estudio hay un listado de los peores terremotos que se han sentido en España a lo largo de su historia. Aunque en otros sitios he leído una cifra mucho mayor, según este trabajo de Martínez Solares en España murieron algo menos de 1.300 personas como consecuencia de la célebre tragedia de Lisboa. Es la cifra más alta en la historia de nuestro país.

La inmensa mayoría de esas víctimas mortales vivían en las provincias de Cádiz y Huelva, y perecieron como consecuencia del inmenso maremoto provocado por el temblor.

Otros 61 fallecidos

Además, 61 personas murieron en el resto de España, en provincias tan dispares como Orense, Madrid, Cáceres, Sevilla, Córdoba, Ciudad Real, Cantabria… y Soria. La peor desgracia se produjo en Coria, donde 21 personas murieron aplastadas por la caída de una parte de la torre de la Catedral. En el resto de España hubo muertes por pánico, partos prematuros, sepultamientos y atropellos provocados por ese pánico.

Grabado del maremoto en Lisboa
Grabado del maremoto en Lisboa

La muerte de El Burgo de Osma

A este último capítulo pertenece la única muerte que se produjo en Soria, en El Burgo de Osma. A pesar de que la Catedral apenas sufrió daños, la estampida humana provocó el fallecimiento de una mujer:

“Ilustrísimo Señor:
Señor:
En cumplimiento de lo que V. S. I. me manda por su carta Orden de 8 del corriente, recibida por mí en el próximo
correo del día 16, debo informar a V. S. I. ser así:

Que en esta capital se sintió el terremoto , a la hora de entre diez y diez y cuarto de la mañana del día 1.o de este mes, la misma en que estaba celebrando la misa mayor en esta Santa Iglesia, y a la que, mediante la festividad del día, fue
numeroso el concurso de personas de todos estados, a cuyo tiempo se advirtió la novedad de su irregular movimiento que, con admiración, asustó a las gentes, sin prevenir alguno las causas, y discurriendo para sí con variedad, hasta que tomando más cuerpo el movimiento, y mirándose unos a otros, sin resolución de alguno, huyeron cuasi todos, recelando se venía la Iglesia a tierra.

Cesó en este tiempo la misa, aunque el Preste y algunas otras personas se mantuvieron en aquel sitio, hasta que ya recapacitados, e informados todos de haber sido temblor de tierra el que causaba esta novedad, volvieron a la Iglesia y se continuó la misa.

Fue general movimiento en esta población y, según el cómputo nada común y prudente, duró de seis a siete minutos.

(…)

Resultó la muerte de una pobre mujer, que se hallaba oyendo la misa mayor en la Iglesia, de que se usa al presente, pero ésta fue causada irremediablemente con el atropello de la mucha gente que había y se dió a huir en el lance, y no
sobrevino otra desgracia, ni en los animales se ha advertido novedad.

(…)

Ofrezco puntual y obediente mi cortedad a la disposición de V. S. I., y ruego a Nuestro Señor dilate su vida muchos años.
El Burgo de Osma, y noviembre 20 de 1755.
Ilustrísimo Señor:
A los pies de V. S. I., humilde y rendido,
Don Manuel Remírez (alcalde de El Burgo de Osma)”.

Es un extracto del Archivo Histórico Nacional. Numerosas localidades de toda España, varias de ellas sorianas, respondieron a la encuesta promovida por el rey de España, Fernando VI, para conocer el alcance de los daños del terrible terremoto de Lisboa. El propio rey sintió el temblor en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Todos esos documentos pueden leerse en el archivo que he adjuntado anteriormente.

26-2-2015. ¿Cuál es el país del mundo con más islas?

¿Qué responderías si te hacen esa pregunta? Yo seguramente habría dicho Indonesia, donde sé que hay miles y miles. Si me hubieran dicho que Filipinas, tampoco me habría extrañado. Y luego hay países que en estas clasificaciones geográficas siempre están muy arriba: Rusia, Estados Unidos, Canadá… Este último fue el protagonista de la entrada de ayer, en la que prometí que hoy iba a volver a hablar de islas.

Efectivamente, todos esos países tienen miles y miles de islas. Canadá, por ejemplo, unas 40.000. Sin embargo, en varios lugares de internet se puede leer que no es ninguno de ellos, sino Finlandia, que suma 180.000 porciones de tierra rodeados enteramente de agua. En casos tan complejos como el actual, este blog no pretende descubrir cuál es la verdad, sino poner de manifiesto datos curiosos o incoherencias, que en geografía son extremadamente habituales.

Alrededores de Estocolmo. Google Maps
Alrededores de Estocolmo. Google Maps

Efectivamente, parece que Finlandia es el país con más islas del mundo si se hace caso a numerosas afirmaciones que se encuentran. Y sin embargo, muy cerquita, le ha aparecido un competidor que, según otras fuentes, tiene nada menos que 221.000. Ese país también es europeo, nórdico y rubio: Suecia.

Es decir, que entre Suecia y Finlandia suman 400.000 islas. El dato es impresionante. Más las que tengan Noruega, Dinamarca, Estonia, el norte de Alemania, el oeste de Rusia…

Lógicamente, ello se debe a procesos que la Geología Histórica ya ha descubierto: la isostasia que afectó a Fenoscandia en la última glaciación. ¿Isostasia en Fenoscandia? No es una jitánjafora. Es un fenómeno geológico complejo pero concreto (la isostasia) que afectó y sigue afectando a una región geográfica que no es exactamente lo que entendemos por países nórdicos (Fenoscandia).

Leer sobre la isostasia en Fenoscandia

La imagen anterior, más ampliada. Google Maps
La imagen anterior, más ampliada. Google Maps

24-2-2015. Una sub-sub-sub isla sin nombre que no conoce huella humana

A veces pienso cosas como esta: “Me interesa o me llama la atención cualquier imagen en la que aparezca un mapa, una isla, un río, un istmo, una piedra, un golfo, un cayo o una colina, pero… ¿le interesa a alguien más?”. Son cosas que pienso pero que no me quitan el sueño. Internet parece lo suficientemente infinito como para que cualquier persona escriba de lo que le apetezca sin preocuparse de mucho más.

Venían una vez más estos pensamientos ante lo que encontré hace apenas tres días, de nuevo, en la página de la NASA (verlo). Hay una isla (I1). En esa isla hay un lago (L1). Normal. Dentro de ese lago hay otra isla (I2). No tan normal. En esta segunda isla se encuentra igualmente otro pequeño lago (L2). Pues bien, dentro de este lago hay todavía una tercera isla (I3), en la que confío no haya ni un solo lago más.

La imagen, bastante acercada. NASA
La imagen, bastante acercada. NASA

¿Que dónde sucede todo esto? El único nombre que he conseguido averiguar es el de I1, la gran isla Victoria, en el norte de Canadá, donde apenas residen 2.000 seres humanos en un territorio aproximadamente la mitad de grande que España. ¿Quién va a molestarse en bautizar a sus miles de lagos, a sus miles de islas dentro de los lagos, a sus lagos dentro de sus sub-sub islas, a…?. Me encanta esa definición de sub-sub-sub-isla, que tiene una longitud de unos 300 metros y que, al parecer, no conoce las huellas de los humanos.

Con las imágenes de Google Earth se ve ahora todo mucho mejor. A mí me ha costado encontrarla, pero al final lo he conseguido. Hay que tener en cuenta que la imagen de abajo no es de un gran continente, sino de esa isla Victoria. No busquéis lagos perfectamente redondos, y al final seguro que lo encontraréis como yo.

La isla Victoria. NASA
La isla Victoria. NASA

Hay miles y miles de historias que se pueden contar sobre las islas. En este blog me gustaría que aparecieran varias. Mañana, de hecho, aparecerá una. No será la primera ni la segunda, ni mucho menos la antepenúltima.

24-2-2015. Los terremotos que he vivido: Costa Rica, Soria, Nueva Zelanda, El Hierro

Hoy martes tenía previsto escribir sobre otros asuntos, pero… ¿tendría sentido escribir sobre otros asuntos con el terremoto que se sintió ayer en buena parte de España y, lo es que es más importante, en Soria? Voy a hablar de las cuatro veces en las que he convivido directamente con terremotos.

1. Agosto de 1992. Costa Rica. Estábamos de crucero con mis padres, mi hermana y una de nuestras primas costarricenses por uno de los lugares más turísticos de aquel país, el Tortuguero. No notamos nada precisamente por eso, por estar dentro del río, pero hubo un terremoto no muy grave que salió en los periódicos según nos dijeron al regresar. En realidad, no recuerdo mucho.

2. 23 de mayo de 1997. Soria. Este sí lo recuerdo perfectamente. Vivía en un séptimo piso de la calle Mariano Vicén. Estaba estudiando tumbado en la cama y se movió todo. Pronto me enteré de que se trataba de un terremoto cuyo epicentro había sido en la localidad lucense de Becerreá. En la escala Richter, 5,3.

3. Marzo de 2011. Christchurch. Nueva Zelanda. Estaba en Fiji a finales de febrero de 2011. Nos enteramos de que se había producido un tristísimo terremoto en Christchurch, en la isla Sur de Nueva Zelanda, con muchos muertos y con toda la ciudad derruida. Yo tenía que ir allí, como parte de un gran viaje que hice, apenas diez días después. No pude entrar en la ciudad porque todo el centro estaba destrozado y los pocos hostales no dañados estaban llenos. Cientos de personas dormíamos en el aeropuerto. Yo dormí un par de noches, una al llegar a la isla Sur y otra al dejarla. No sé si fueron las dos noches o solo una, pero todavía se notaban muchas réplicas no tan fuertes como aquel terremoto del 22 de febrero, de 6,3, del que todavía no se ha recuperado la ciudad.

Catedral católica de Christchurch tras el terremoto. brisbanetimes
Catedral católica de Christchurch tras el terremoto. brisbanetimes

4. Octubre de 2011. El Hierro. Sin duda alguna, la que con mayor intensidad viví. Supongo que algún día debería escribir una entrada exclusiva sobre aquellos días. Hoy me contentaré y os contentaréis con un párrafo. Desde junio, al sur de El Hierro se notaba una creciente actividad sísmica. Fue llegar yo al punto sur de la isla y de Europa, La Restinga, y dispararse la actividad hasta que se produjo lo que más se temía: la erupción de lava submarina. El temblor más fuerte, el 8 de octubre, fue de 4,4. Lo noté perfectamente, igual que otros varios. Afortunadamente, para entonces ya había hecho lo que quería hacer en el paraíso de La Restinga: bucear. Después nos desalojaron y tuve que pasar mi última noche en un colegio de la capital, Valverde, después de que me permitieran entrar a mi hotel de La Restinga a recuperar mis pertenencias.

La Guardia Civil, impidiendo a los vecinos de La Restinga el acceso a la localidad. 11 de octubre de 2011
La Guardia Civil, impidiendo a los vecinos de La Restinga el acceso a la localidad. 11 de octubre de 2011

23-2-2015. Dos canciones geográficas de Rosendo para celebrar su cumpleaños

Somos paisanos, pero entre que nos llevamos 21 años y que él es de un barrio y yo de otro muy lejano, nunca hemos coincidido. Aun así, los dos somos madrileños de pura cepa. Hoy lunes, Rosendo Mercado cumple 61 años. Si ayer dediqué la entrada a un poeta, hoy se la dedico a un cantante.

Pero cumplir años y cantar no es suficiente para aparecer aquí. Una de sus canciones siempre me llamó mucho la atención por un sencillo motivo: por el rápido recorrido que hace por la geografía española: Cataluña, Galicia, Navarra, el Pirineo de Huesca y Andalucía, que repite. La canción es ‘Díselo tú’. Me gusta pero no es una de mis favoritas.

La que sí me gusta mucho más es la siguiente que cuelgo, ‘El ganador’. También tiene cabida en este blog aunque su componente geográfico es diferente: es la canción que Rosendo le dedica a su barrio, Carabanchel, como recuerda en todos sus conciertos. Me gusta la gente a la que le gusta su sitio. Felices 61 años.

22-2-2015. El paseo más bonito de España

Hoy, 22 de febrero de 2015, se cumplen 76 años de la muerte de Antonio Machado Ruiz, el gran poeta de Soria. El año pasado tuve la suerte de vivir el 75 aniversario de su fallecimiento al pie de la misma tumba en la que se encuentran sus restos, en la localidad francesa de Collioure. Qué cerca y qué lejos está de Soria. Este blog no existía en aquellos comienzos de 2014.

Un año después, como un recordatorio del poeta, citaré una docena de sus versos que de muy joven memoricé:

“He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria —barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra—.

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas”.

No pude ver aquel paseo a comienzos del siglo XX, pero sí puedo disfrutarlo con mucha frecuencia, andando o corriendo principalmente. No ha perdido nada de su encanto. De hecho, gracias a aquellos versos, ese encanto ha aumentado. Siguen los álamos y los chopos. Siguen las murallas viejas. Sigue San Polo (lo que pagaría por verlo por dentro), sigue San Saturio. Permanecen el Duero y el viento, y permanecen los enamorados que graban fechas e iniciales en las cortezas. No hay otro paseo igual.

21-2-2015. La nueva librería de Bucarest

El pasado 12 de febrero, hace nueve días, fue una fecha muy importante en la capital de Rumanía, en Bucarest. ¿Hubo un terremoto? ¿Un huracán? ¿Un golpe de estado? ¿Le concedieron los Juegos Olímpicos? ¿Se enfrentaban sus dos principales equipos de fútbol en Liga de Campeones?

No, nada de eso. Inauguraron una librería.

Web oficial de la librería

Colas el día de la inauguración
Colas el día de la inauguración

¿Cómo os habéis quedado? Supongo que no os lo creeréis y, sin embargo, es cierto. De repente, uno de los grandes atractivos de Bucarest es una librería, o al menos eso es lo que creo según las fotos que he visto y según la expectación que despertó la jornada inaugural.

Su tamaño (más de 1.000 metros cuadrados y seis pisos), su ubicación (en uno de los lugares más comerciales de Bucarest), su horario (de lunes a domingo, de 10.00 a 24.00) y su oferta (más de 10.000 libros y más de 5.000 discos, aparte de otras salas para conciertos, conferencias…) dejan a las claras las intenciones de la nueva librería: ser un referente cultural y turístico.

Día de la inauguración
Día de la inauguración

La librería se llama Cărturești Carusel, pero empieza a ser conocida como el Carrusel de la Luz o, simplemente, el Carrusel. Es un viejo edificio del siglo XIX, que fue adquirido por la familia de banqueros Chrissoveloni. Inutilizado durante el periodo comunista, fue restaurado a comienzos de la década de los 90, hasta que se tomó la decisión de crear en él una librería.

Sé que no tiene nada que ver, pero algún día voy a escribir sobre los grandes edificios inutilizados que tenemos en el centro de Soria.

Ver más fotos

Poco antes de abrir
Poco antes de abrir

20-2-2015. Escaladores de la libertad, la inigualada historia del alpinismo polaco

Ayer hablábamos de Aleksander Doba, el piragüista polaco de 68 años que viajó con su kayak entre Lisboa y Florida en una travesía de seis meses de duración. Por esa gesta acometida entre 2013 y 2014, los lectores de National Geographic le nombraron Aventurero del Año 2015.

Pero si por algo son famosos los aventureros polacos no es por sus travesías marítimas, sino por sus increíbles y míticas ascensiones montañeras por todo el mundo, especialmente en los picos más altos del mundo, los 14 ochomiles.

Portada del libro
Portada del libro

En los años 80, los polacos descubrieron que todas las grandes montañas del mundo ya habían sido ascendidas. Dieron un paso más: decidieron subirlas en invierno. Entre 1980 y 1987 se registran las siete primeras ascensiones invernales a los ochomiles. Todas fueron cien por cien polacas.

¿Por qué?

¿Cómo es posible que un único país ejerza un dominio tan brutal en una actividad tan complicada y tan alejada de las convenciones? ¿Por qué ese país es Polonia y no Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Nepal, China, Australia, Canadá, Italia, la Unión Soviética, Suiza, Alemania, Austria, Argentina, México…? Es una conjunción de técnica, osadía, determinación, visión de futuro y coincidencias que no ha conocido parangón.

Hay mucho escrito porque el asunto es realmente apasionante. Quien esté interesado en él, lo que más le conviene es leer ‘Freedom climbers’, de la canadiense Bernadette McDonald (2011). No hay que asustarse, está traducido al español: ‘Escaladores de la libertad’, de la Editorial Desnivel, del recién terminado 2014. Es uno de los libros que más premios han recibido en los festivales montañeros del mundo.

Entre 1987 y 2005, nadie más subió un ochomil en invierno. En 2005 fue el Shisha Pangma… de nuevo con un polaco (Piotr Morawski) y, por primera vez, un no polaco, el italiano Simone Moro.

Tumba en el Cementerio Simbólico de Osterwa de Wanda Rutkiewicz, considerada la mejor alpinista del siglo XX
Tumba en el Cementerio Simbólico de Osterwa de Wanda Rutkiewicz, considerada la mejor alpinista del siglo XX

De los 14 ochomiles, 12 han sido ascendidos ya en invierno. En diez de esas ascensiones, los pioneros fueron polacos. Las únicas montañas vírgenes con mal tiempo son el Nanga Parbat y el K2. Ahora mismo hay varios montañeros en el Nanga Parbat, entre ellos el vizcaíno Alex Txikón. El propio Txikón anunció hace unos meses que para este invierno tiene planeado subir también el K2, la segunda cima más alta de la tierra. Parece un reto imposible. Le acompañarán en el intento el kazajo Denis Urubko y, de nuevo otro polaco, Adam Bielecki.

Ver todas las primeras ascensiones invernales

Aunque aquellos días de los años 80 son irrepetibles, Polonia se está incrustando de nuevo entre los grandes dominadores de las alturas.

Tumba de Jerzy Kukuczka en Osterwa. Referencia al momento de su muerte, al romperse en el Lhotse la cuerda de segunda mano comprada en Katmandú
Tumba de Jerzy Kukuczka en Osterwa. Referencia al momento de su muerte, al romperse en el Lhotse la cuerda de segunda mano comprada en Katmandú