thumb image

18-12-2019. El misterio en la Catedral de Justo

Cúpulas, bóvedas, chapiteles, marcas de cantería, columnas, vidrieras, rosetones, escaleras de caracol, claustros, viviendas adosadas, altar, contrafuertes, arcadas, frescos, una cripta, una única tumba a la espera de un ocupante, infinidad de materiales de construcción desperdigados, palomas y dos nidos de cigüeñas.

Todo ello es lo que puede verse en una visita a la llamada Catedral de Justo en Mejorada del Campo (Madrid), conocida también como Catedral de la Fe y dedicada a la Virgen del Pilar desde que comenzó su construcción el 12 de octubre de 1961, hace ya 58 años.

Pero mucho más importante que lo se ve es lo que no se ve. Una persona, Justo Gallego, religiosa, es expulsada del monasterio cisterciense de Santa María de Huerta, en Soria, en el que había ingresado con 27 años. 

Justo, nacido el 20 de septiembre de 1925, fue expulsado al contraer la tuberculosis, por temor a que se la contagiara a sus compañeros.

Ese momento fue el punto de inflexión más importante de su vida. En un terreno de labranza de su familia ubicado en su Mejorada del Campo natal, comenzó la consagración de su fe mediante el levantamiento de un templo que, 58 años después, parece imposible que haya sido construido por una sola persona, ayudada en los últimos 20 años por Ángel López y, de manera ocasional en los comienzos, por chavales del pueblo.

Siempre tuve ganas de visitarla y ayer aproveché para hacerlo. La Catedral tiene sus horarios: de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 y de 15.00 a 18.00, sábados y domingos de 9.00 a 19.00.

Estuve más de media hora y no vi ni a Justo ni a Ángel, solo a otros tres curiosos o turistas que, como yo, querían conocer esta gran obra.

Según pone en varios carteles repartidos por la Catedral, ya no está permitido fotografiar a Justo ni dirigirse a él porque ya no puede hablar. Vecinos de Mejorada me dijeron, antes de entrar, que cualquier duda me la podría resolver Ángel.

Dentro del templo (la Diócesis de Alcalá no lo considera como tal) había una gran moto y un camión. No sé quiénes serán sus dueños ni qué hacían ahí.

Como se ha publicado tantas veces, la Catedral no tiene ningún permiso de construcción, del mismo modo que Justo Gallego no tiene ningún estudio de arquitectura ni de ingeniería, solo lo que su cabeza y el Creador le inspiran.

Es fácil leer en varios reportajes de los últimos años que, cuando Justo ocupe su lugar en la cripta, la Catedral podría ser derruida. Arquitectos entrevistados aseguran que es difícil que ninguno de ellos se arriesgue a firmar una obra realizada durante más de medio siglo a base de materiales reciclados (ruedas, ladrillos rotos, vigas, chatarra…), por mucho que la consistencia del edificio parezca sobrada cuando se visita por dentro el edificio, lleno de recovecos.

En muchas estancias, como he comentado antes, hay gran cantidad de materiales de construcción que, se supone, se estarán utilizando poco a poco para dar forma a estos espacios. El avance no puede ser rápido cuando en una obra tan inmensa apenas trabajan un par de personas, aunque lo hagan desde el amanecer hasta el ocaso todos los días de la semana salvo el domingo.

Justo tiene ahora 94 años. Es imposible, incluso probablemente para él mismo, conocer las motivaciones que le llevaron a iniciar y continuar la construcción de un templo de 50×20 y con casi 40 metros de altura, un templo lleno de detalles que lucen de una manera diferente porque al fin y al cabo siempre será un trabajo en construcción, nunca terminado.

Con las modernas tecnologías sería bonito hacer unos diseños que permitieran verlo limpio, alicatado, pulido, cerrado por completo… aunque quizás parte del encanto de la Catedral de Justo sea disfrutarlo como está ahora.

Un comentario sobre “18-12-2019. El misterio en la Catedral de Justo”

  1. No conozco mucho de este tema pero lo poco que puedo decir es que lo ideal es que se termine esta Catedral y sobre todo que el gobierno de Mejorada del Campo (o quien corresponda) aporten el dinero que haga falta para su mantenimiento o arreglos necesarios.
    Como la derriben o la ignoren van a quedar extremadamente mal. Lo veo una buena oportunidad para incorporar a esa población un monumento curioso, como tantos otros que se deben conservar. Un saludo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelva la operación * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.