12-7-2017. Una sauna de 120 metros cuadrados y 20 siglos en el corazón de Galicia

Ir a un balneario a disfrutar de las virtudes medicinales y relajantes de las aguas calientes y de su contraste con las aguas frías o templadas es algo poco más o menos tan antiguo como el hombre. No solo eso. Históricamente, en todos los tiempos y lugares, la toma de aguas suele ir asociada a hermosísimas o suntuosas edificaciones. Algunas de ellas pueden disfrutarse todavía en su aspecto original. De otras quedan ruinas más o menos aparentes, más o menos grandiosas.

Y algunas otras, además, tienen el privilegio de estar en parajes espectaculares. Es lo que sucede, por ejemplo, en el Castro de Castañoso, conocido también como O Castelón y ubicado en el municipio de Fonsagrada (Lugo), cerca del límite con Asturias.

Miguel Ángel López Marcos, trabajando estos días en el castro lucense
Miguel Ángel López Marcos, trabajando estos días en el castro lucense

El arqueólogo soriano Miguel Ángel López Marcos, de Nódalo, ha viajado en este comienzo de verano hasta ese lugar, donde se encuentra «la sauna más grande y mejor conservada» de todas cuantas se conocen dentro de la cultura castreña de Galicia y de Asturias.

Desde hace dos años, primero con dinero de la Xunta de Galicia y ahora con el de la Diputación de Lugo, se está trabajando en la excavación y en la reconstrucción de algunos de los elementos de este castro, cuya espectacularidad no hace falta ser imaginada porque es fácilmente visible.

El estudio de alguna de las casas mejor conservadas permite datar la última ocupación de las mismas en el siglo I después de Cristo. Sin embargo, se piensa que pudo existir alguna ocupación anterior, lo que se irá confirmando con posteriores investigaciones.

¿Qué hacía un castro en un lugar de complicado acceso, sin dos metros cuadrados consecutivos aptos para el cultivo y donde la vida diaria se antojaba muy dura? Sigue la pista del dinero… Buscaban oro. El río Navia, situado a los pies de este castro, era rico en pepitas auríferas. Cuando esa productividad dejó de ser tal, los residentes del castro emigrarían a otro lugar en el que vivir les resultara más sencillo.

Y así, beneficiado o perjudicado por su aislamiento y difícil acceso, el castro de Castañoso ha permanecido casi dos milenios casi intacto. Cuando se conoció la importancia de sus construcciones y lo dañadas que estaban, se empezó a trabajar en ellas, en 2015. La bóveda de la sauna se estaba cayendo y era posible y necesario evitarlo.

Ahora, como puede verse en las fotografías, esta gran sauna, con sus diferentes salas de aguas calientes y templadas, presenta un aspecto similar al de cuando fue construida. El hallazgo de piedras llevadas evidentemente hasta allí, con las que se generaba el vapor una vez calentada el agua, deja clara la función de esta gran estancia.

En la sauna, además de sus virtudes relajantes ante la dureza de la rutina vital, es muy posible que se celebraran ritos de purificación, algo frecuente a lo largo de los tiempos en todos estos edificios termales.

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