El corazón delator

índiceLa Lonja acogía una exposición pictórica de Velázquez cedida por el Museo del Prado. Junto a otras grandes obras del pintor sevillano se encontraba el retrato de Mariana de Austria. Un detalle apenas perceptible llamó la atención del comisario de la muestra. La tez coloreada de la esposa de Felipe IV se mostraba ahora pálida. Pero su rostro demudado no fue la única alteración del lienzo desde que llegara a Zaragoza. La mano izquierda que lucía un pañuelo blanco parecía haber cambiado de posición como queriendo ocultarse tras el faldón. Lo que terminó de provocar el desconcierto en el responsable del evento fue descubrir que bajo aquel elegante trozo de tela, asomaba un pequeño frasco de cristal con unos sospechosos polvos. ¿Veneno?

Mientras, en la vecina Basílica del Pilar, junto a la talla de la Virgen, el corazón embalsamado de Juan José de Austria, hijo bastardo del Rey Planeta y enemigo declarado de la Reina consorte, se agitaba con latido ensordecedor.

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