Pupa

Imagen tomada de la página hidden-nature.com

El hijo de la portera es un bicho – escucha decirle mamá a papá durante la comida. Y no puede evitar imaginarlo con repulsivas antenas y enormes ojos. Es tal el pavor que siente ante la posibilidad de cruzarse con él en las escaleras que finge estar enfermo para no tener que salir de casa. Así, pasa los días metido en la cama, arrebujado entre las sábanas, sin probar bocado. La madre, preocupada, se asoma a la puerta preguntándose cuando saldrá de la habitación.

Pronto – le tranquiliza el padre – Ya se le adivinan las alas.

Supervivencia

Imagen tomada de madrimasd.org

¿Y si antes de marcharnos probamos algo distinto? Pareció decir esbozando una mueca similar a una torpe sonrisa. Sus ojos desprendían un brillo inusual. Y de pronto, saltó del árbol. Su compañero, asido a la rama, pudo ver desconcertado cómo, una vez en el suelo, ésta se erguía decidida y valiéndose únicamente de las extremidades traseras caminaba por la sabana. Luego, con las manos ya liberadas, tomó una piedra y la lanzó con fuerza al follaje. Un quejido que le era familiar, un ruido seco y a sus pies la comida que ya no tendría que compartir.