Manuscrito encontrado en la papelera de Antoine de Saint-Exupery

 

Después llegó al planeta del mago. Éste le saludó descubriéndose cortesmente.

No es como el vanidoso que necesita aplausos para quitarse el sombrero- pensó.

Luego y tras unos toques con su varita, el mago extrajo de la chistera un colorido ramo de flores. Al ver la cara de asombro del niño, continuó haciendo aparecer más y más objetos: una blanca paloma, un interminable pañuelo, un simpático conejo…

Entonces el principito se entristeció recordando al mendigo del anterior planeta y su viejo sombrero vacío.