Juicio de Osiris

estaEl gato es un animal psicopompo. Lo aprendió del abuelo que era un gran conocedor del Antiguo Egipto. Por ello no le extrañó que desapareciera en el funeral del anciano. Cuando tras varios días de ausencia regresó la mascota a casa estaba sucia, helada y una pluma asomaba de su hocico. Inmediatamente recordó aquella creencia en la que Anubis coloca en un platillo el corazón del difunto y en el otro la pluma de Maat. ¿Hacía que lado se ha inclinado la balanza? Le inquirió impaciente al animal. Éste, lo miró con desdén y regurgitó a sus pies los restos de un pequeño pajarillo.