Cine de culto

17CINE DE CULTO peq

El antiguo cine de mi barrio es hoy una parroquia. Una pequeña parroquia consagrada a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Es debido a que la iglesia de la localidad, monumento histórico-artístico de comienzos del siglo XVIII, está siendo restaurada. Llama la atención ver como la otrora sala de proyecciones conserva junto a las puertas de acceso, los ventanucos abiertos en la pared por donde se dispensaban las entradas. Me divierte imaginar a las devotas ancianas en la taquilla: Para la misa de doce bien centradas, joven. Su interior conserva las viejas butacas de madera y donde se extendía la enorme pantalla, ahora se levanta un improvisado altar mayor con una Virgen María que, a jurar por su expresión, no parece muy disgustada con su nueva ubicación. Quizá sea porque tras el telón, entre polvorientos carteles, la mirada de Jeffrey Hunter le trasmite ese infinito amor de un hijo.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

El grito

16GRITO peq

Entonces … se escuchó un grito. Un sonido estremecedor que paralizó, por un instante, el cuerpo del vigilante nocturno. Venía de la planta superior. No había duda. El empleado de seguridad, linterna en mano, ascendió lentamente por los peldaños de la amplia escalera de la Galería Nacional. Podía sentir su pulso acelerado martilleándole la sien. Arriba, una enorme sala en penumbra se abría ante él.

– ¿Hay alguien ahí? – acertó a decir con un hilo de voz.

No obtuvo respuesta. Respiró hondo intentando, en vano, sacudirse un miedo creciente y entró. El haz de luz recorrió las paredes de aquella estancia donde cuadros, estudiadamente dispuestos, descansaban en sus elegantes marcos.

– Nadie. ¡Qué extraño! Hubiera jurado que …

Ya se disponía a abandonar la sala cuando un nuevo grito sonó a su espalda. Se giró con rapidez dirigiendo la luz hacia ese lugar. Frente a él, iluminada por su linterna, la inquietante obra de Munch, le devolvía la mirada.

Ilustración: Lola Gómez Redondo